Transicion energética Brasil 1 - Col 0
Luis Augusto Yepes
El partido de la transición energética, lo está ganando Brasil por poca diferencia, pero apenas comienza el primer tiempo
Luis Augusto Yepes
El partido de la transición energética, lo está ganando Brasil por poca diferencia, pero apenas comienza el primer tiempo. Si no mejoramos nuestra postura frente al tema, ese partido lo vamos a perder por goleada. Aun tratándose de dos gobiernos de izquierda sus diferencias frente al tema energético son notables. Veamos. La experiencia internacional muestra que los países construyen sus modelos de Transición Energética a fin de garantizarle a sus ciudadanos 3 cosas: Seguridad Energética: que todos los sectores de la economía, residencias, generación de energía eléctrica e industrias tengan la energía que requieren. Equidad energética; que toda la población tenga acceso a la energía para atender sus necesidades, a precios asequibles. Sostenibilidad ambiental: evolucionar hacia fuentes de energía con menor impacto ambiental. Los países desarrollan la Transición sumando nuevas fuentes de energía a las que tienen actualmente lo que les permite a los usuarios migrar gradualmente a un portafolio de energéticos con menor impacto sobre el medio ambiente. Lo anterior requiere cuantiosos recursos para asegurar que la energía generada con nuevas fuentes, como el sol y el viento, esté al alcance de todos y pueda llegar a los pueblos y ciudades. ¿De dónde sale el dinero para pagar los costos de esta transición? El presidente Lula ha dicho que renunciar al petróleo y a los recursos que se obtienen los hidrocarburos sería incoherente e irresponsable. En sus palabras: ¿Si acabo con el petróleo que voy a usar en su lugar? Por eso, como elemento central de su política energética, le ha asignado a Petrobras el papel de "inductor" del crecimiento de todo el país gracias a que el Estado brasileño tiene el control accionario de la compañía, aunque una parte de esas acciones se cotizan en bolsa, como el caso de Ecopetrol. Se ha creado un Fondo para la Transición Energética que tendrá por objeto, definir una hoja de ruta para acabar con la dependencia de los combustibles fósiles con recursos provenientes de las rentas petroleras. Lo anterior es posible gracias a que Brasil es hoy en día, el 8vo productor de petróleo del mundo con una producción diaria de 3,5 millones de barriles, 50% mayor que la de hace 10 años, superando a Emiratos árabes, Kuwait y México. La motivación de Lula no es convertirse en un líder ambiental sino llevar a sus ciudadanos a un mejor nivel de vida, utilizar los recursos del petróleo para apalancar la Transición Energética de Brasil e impulsar una agenda ambiental a la brasilera. Los resultados de esta política ya se ven. El 87% de la generación de energía eléctrica proviene de energías renovables. Y la mitad de esa participación es energía del sol y el viento con un crecimiento del 17% entre el 2023 y 2024. El petróleo y el gas no son los enemigos a vencer en el propósito de lograr un mundo mejor. Gracias a la explotación de hidrocarburos podremos contar con los recursos necesarios para apalancar la transición energética y así tener energía suficiente para todos y con mejor calidad del ambiente.
Analista.