Alerta en La Guajira ante un posible cierre
de la mina del Cerrejón
La discusión abierta por el Gobierno nacional sobre el eventual cierre de la mina de Cerrejón comenzó a encender alertas en La Guajira sobre las consecuencias económicas y sociales que podría enfrentar el departamento si la principal industria de la región deja de operar sin un modelo productivo de reemplazo
La discusión abierta por el Gobierno nacional sobre el eventual cierre de la mina de Cerrejón comenzó a encender alertas en La Guajira sobre las consecuencias económicas y sociales que podría enfrentar el departamento si la principal industria de la región deja de operar sin un modelo productivo de reemplazo. El debate tomó fuerza luego de que el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, pidiera públicamente a Glencore iniciar conversaciones con el comité tripartito de transición energética para definir desde ahora el futuro de la región frente al vencimiento de la concesión minera. "El presidente nos dejó la tarea de invitar a Glencore a que hablemos de cómo va a ser el cierre de la mina. No tenemos que esperar a que pasen los años que le faltan a la concesión. Tenemos que discutir desde ya cuál será la apuesta social y económica para La Guajira alrededor de la transición energética", afirmó el ministro durante un acto en Albania, La Guajira. El llamado del Gobierno abrió una discusión que en el departamento ya venía creciendo alrededor de la dependencia económica que mantiene La Guajira frente a la explotación carbonera. Frente a las declaraciones del Gobierno, la empresa reiteró que mantiene vigentes sus compromisos operacionales hasta 2034 y aseguró que continuará desarrollando su actividad bajo los términos actuales de la concesión. "Cerrejón sigue comprometida con el cumplimiento de sus contratos existentes hasta 2034, operando de manera responsable mientras continúa generando empleo, aportes al país y oportunidades de desarrollo para La Guajira", señaló la compañía. La empresa también defendió el papel que ha tenido en la economía regional durante más de cuatro décadas. "Durante más de 40 años, Cerrejón ha contribuido al desarrollo económico y social del departamento y del país, generando empleo, encadenamientos productivos e inversión social, en cumplimiento de la ley y de los más altos estándares ambientales y sociales", agregó la compañía. Empleo y regalías,
las preocupaciones Las preocupaciones alrededor de un eventual cierre de la mina están concentradas principalmente en el empleo y en los recursos públicos que dependen de la actividad carbonera. Para distintos analistas regionales, el principal interrogante es cómo reemplazar una industria que durante décadas ha sostenido buena parte del Producto Interno Bruto de La Guajira y de la inversión social del departamento. Amat Zuluaga, director del Observatorio de la Transición Energética del Caribe (Otec), dijo que actualmente no existe en La Guajira otro sector económico con capacidad de absorber la cantidad de trabajadores vinculados directa e indirectamente a la minería. "Hay varias preocupaciones. Una es sobre el empleo de calidad y bien remunerado, debido a que no existe industria en el departamento que sea capaz de emplear tanto en calidad como en cantidad a los trabajadores actuales. Las nuevas energías no tienen esa capacidad, empezando porque el carbón en La Guajira no es una cuestión de energía, sino de su economía", afirmó. Según cifras divulgadas por Cerrejón sobre su operación en 2025, la compañía generó empleo para 12.434 trabajadores entre directos y contratistas, de los cuales más del 61% nacieron en La Guajira. La empresa también reportó pagos por $79.000 millones en impuestos y otras contribuciones a municipios del área de influencia y al departamento, además de $673 mil millones por concepto de regalías. Zuluaga explicó que la dependencia del departamento frente a esos recursos alcanza programas sociales y funcionamiento institucional. "Lo otro son las regalías. La dependencia del departamento para la inversión social, como salud, educación, adulto mayor, infancia y adolescencia, son altísimas. Esto claramente es un deterioro y empobrecimiento a la región", sostuvo. El analista señaló que el carbón ha representado históricamente entre el 45% y el 60% del PIB de La Guajira y afirmó que incluso otros sectores económicos dependen indirectamente de la actividad minera. "El carbón en La Guajira ha sido típicamente entre el 45 y el 60% del PIB. Es la principal industria legal de la región. El segundo renglón es la administración pública y depende también en gran porción de las regalías", indicó. Debate sobre el modelo económico de La Guajira Mientras el Gobierno impulsa proyectos de transición energética y expansión de energías renovables en el Caribe colombiano, sectores regionales advierten que todavía no existe claridad sobre cómo sustituir el peso económico de la minería de carbón en La Guajira. Para el Ejecutivo, la transición energética debe incluir reconversión laboral, nuevos emprendimientos y participación de comunidades indígenas y autoridades locales en la planeación del futuro productivo del departamento. Por esa razón, el Ministerio de Minas y Energía busca que Glencore participe en el comité tripartito creado para coordinar las discusiones sobre empleo, inversiones y desarrollo regional. Quiero invitar a Glencore a que converse con el comité tripartito, que ya está institucionalizado como el mecanismo para hablar de la transición energética. Eso implica inversiones en energía, pero también en reconversión laboral, formación de mano de obra y nuevos emprendimientos alrededor de las energías limpias", dijo Palma.