Cabeza a cabeza para definir al próximo presidente de Perú
El resultado de la elección presidencial de Perú era aún incierto este lunes, con la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez en empate técnico para convertirse en el noveno mandatario del país en una década
El resultado de la elección presidencial de Perú era aún incierto este lunes, con la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez en empate técnico para convertirse en el noveno mandatario del país en una década. Con el 94,7% de las actas escrutadas, Sánchez reunía el 50,075% de los votos, frente a un 49,925% de Fujimori. Esa ventaja de menos de medio punto corre el riesgo de evaporarse a medida que sigan llegando los votos de las zonas rurales, donde Sánchez ha dominado. Para declarar un ganador deberán además ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 400.000 votos, lo que puede llevar días. Ondeando banderas de sus partidos, miles de seguidores se congregaron el domingo en dos sectores de la capital peruana para celebrar por adelantado a sus candidatos. "Tenemos que esperar hasta el final. Lo que corresponde en estos momentos es paciencia y serenidad. Vamos a respetar el resultado sea cual sea", dijo Fujimori a la prensa este lunes al salir de su vivienda. Entre cantos de "¡Sí se pudo!", Sánchez dijo reconocer que hay un "empate". "Que prosiga el conteo en los estándares de una elección transparente", expresó la noche del domingo en una plaza ante cientos de seguidores. En su cuarto intento de llegar a la presidencia, la hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) enfrentó a Sánchez, heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso por un fallido autogolpe de Estado en 2022. Muchos votantes dijeron esperar que las elecciones pongan fin a la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que dejó a Perú con ocho presidentes desde 2016. "Es un empate técnico, está para cualquiera. Es un resultado que se puede revertir en las siguientes horas, no se está hablando todavía de ganador o ganadora", aseguró el especialista en temas electorales José Tello. Administradora de 51 años, Fujimori apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía y derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad. "Estoy alegre porque sé que va a hacer un buen gobierno. ¿Por qué? Porque ella quiere limpiar la imagen de su padre", aseguró Gladys Silva, ama de casa de 56 años, en la concentración en Lima. Sánchez, congresista y exministro de 57 años, reivindicó al expresidente Castillo. Como lealtad, lleva el sombrero campesino que le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó el domingo en la cárcel. "Queremos un cambio porque estamos cansados de la corrupción, del fujimorismo que maneja al país como su chacra (hacienda)", dijo Marlene Veramendi, de 46 años, en el otro festejo. La votación, a la que estuvieron llamados 27 millones de electores, transcurrió sin incidentes a diferencia de la caótica primera ronda de abril. "El ganador tendrá a la mitad del país en contra y una débil legitimidad" por lo que, sin mayoría legislativa, deberá "construir una coalición para gobernar", dijo el politólogo Paulo Vilca.