Miércoles, 19 de Septiembre de 2018

Testimonio visual: cuando la vida es vista a través de la lente de la fotografía

ArgentinaLa Nación, Argentina 19 de septiembre de 2018

"Había decenas de miles de mujeres unidas en un mismo reclamo: #NiUnaMenos

"Había decenas de miles de mujeres unidas en un mismo reclamo: #NiUnaMenos. Yo estaba de espaldas al escenario, observándolas mientras las fotografiaba. Pensaba en capturar una imagen que estuviera a la altura de esa convocatoria cuando en el escenario comenzaron a leer uno por uno los nombres de las mujeres asesinadas. Recorría los rostros a través de la lente de mi cámara hasta que me detuve en una chica que parecía salir de la multitud. Vi cómo lentamente sus ojos se ponían rojos y una lágrima caía por su mejilla. En ese momento comencé a disparar, y no pude contener las lágrimas". Así describe Santiago Filipuzzi, fotógrafo de LA NACION, el momento en el que tomó una de las tres fotografías de su autoría que participan de la 29ª Muestra Anual de Fotoperiodismo Argentino de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra), que se inaugurará el viernes en la Casa del Bicentenario.
En total son 176 las imágenes tomadas por unos 90 fotógrafos y seleccionadas entre más de 3200 reporteros de todo el país. La mayoría de esas imágenes retratan escenas de conflictos sociales que marcaron la agenda noticiosa en 2017.
Son escenas claves de eventos ocurridos en el país y en el mundo y vinculados a la política, los deportes, la música, el arte y el medio ambiente. Entre esas escenas están las que evocan las movilizaciones contrarias a la aplicación de la ley de 2x1 a los acusados de crímenes de lesa humanidad y las marchas por Santiago Maldonado y las paritarias docentes. Otra de las imágenes significativas es la del ARA San Juan, cuando en mayo del año pasado, pocos meses antes de su desaparición, aún no convenientemente explicada, participó del día de la Armada Argentina en el puerto de Buenos Aires.
Doce de las fotografías pertenecen a reporteros gráficos que se desempeñan en LA NACION. Además de las tomadas por Filipuzzi, también hay imágenes de Santiago Hafford, Fabián Marelli y Hernán Zenteno, que exhiben dos fotografías cada uno, y de Ricardo Pristupluk, Rodrigo Néspolo y Javier Corbalán (también trabaja para El Tribuno, de Salta), representados con una imagen cada uno.
"Está bueno participar porque muchas veces las fotos que nos gustan y que no salen publicadas encuentran aquí un espacio para ser expuestas", dice Marelli, autor de dos fotografías de la protesta por el proyecto de ley de la reforma previsional, el 18 de diciembre pasado. "Son situaciones en las que es muy difícil trabajar. Ese día los gases, que no distinguen entre prensa y manifestantes, me dieron náuseas y me hicieron llorar. Para contrarrestar esos efectos y seguir trabajando, me tiraba agua en la cabeza y me pasaba limón, que me habían dado algunos manifestantes que vieron que no estaba bien". A esa situación violenta, dice, se sumaba la impotencia de ser testigo de la detención de "gente que no estaba haciendo nada".
Matías Subat, del diario Río Negro, compartió una experiencia similar a la de Marelli. Su fotografía fue tomada también a mediados de diciembre pasado, durante la tercera jornada de protesta de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), frente a la Casa de Gobierno de Río Negro, por el convenio colectivo de trabajo del sector salud. "Yo fui ahí por otra protesta, una en la que reclamaban canastas navideñas, pero ATE estaba en conflicto y fueron a Casa de Gobierno, se empezaron a provocar con la policía y ahí estalló todo", recuerda Subat en una entrevista con Río Negro. Y agrega que, corridos por la policía, los manifestantes fueron desplegándose por calles aledañas hasta que se enfrentaron "a los tiros y piedrazos". Subat, que ya había recibido uno de los piedrazos, se alejó para buscar una mejor toma y "justo" quedó en una calle en subida que le dio la mejor perspectiva del enfrentamiento.
Sobre el reconocimiento que significa participar de la muestra, Subat dice que no es algo que se persiga especialmente. "Pero está bueno, porque exponés con un montón de fotógrafos que seguís y que tomás de referencia. Es como un mimo a la profesión. Además, es más lindo el reconocimiento que te dan tus compañeros que exponer en sí".
Trozos de historia
La inauguración de la muestra será el viernes, a las 18, en la Casa del Bicentenario, Riobamba 985, y estará abierta, con entrada libre y gratuita, hasta el 12 de agosto. En el marco de la exhibición, habrá una serie de actividades, como la presentación que Argra Editora hará de tres nuevos títulos de su colección en pequeño formato, el sábado 4 de agosto, a las 18.
Esas tres piezas son Habitar lo inhabitable, de Cristina Fraire; Dime con quién andas, de Paula Acunzo, e Informe Conadep, de Enrique Shore. De la presentación participarán Fraire, Acunzo, María Eugenia Ludueña, Julio Menajovsky, Daniel Vides, Ezequiel Torres y Marcos Zimmermann.
Sobre el trabajo de Fraire, Zimmermann señala que es un "gran fresco sobre la pobreza urbana de la Argentina", con imágenes de la villa 20 en Lugano, La Boca y otros barrios del conurbano.
Dime con quién andas es el documental fotográfico con el que Acunzo ganó en 2017 el primer premio del concurso organizado por la asociación de reporteros gráficos. En cuarenta imágenes, la fotógrafa describe la intimidad de una pareja gay y la de una chica trans.
El informe de Shorer, exfotógrafo de la Comisión Nacional Sobre la Desaparición de Personas (Conadep), recopila una selección de las 2031 imágenes que tomó en 1984 durante las inspecciones oculares de miembros de la comisión en provincias donde, entre 1976 y 1983, funcionaron centros clandestinos de detención.
Shore recuerda que esas comitivas, de las que eran parte personas que habían sido secuestradas y torturadas en esos centros de detención, buscaban constatar si el espacio físico coincidía con la descripción brindada por los exdetenidos cuando habían brindado su testimonio. "Una de las fotos más emocionantes que saqué en mi vida fue en El Pozo de Banfield -dice-, cuando un sobreviviente, alumbrado por un encendedor en una celda pequeña, descubrió la leyenda que él mismo había tallado muchos años antes en una pared con estas palabras: ‘Dios mío, ayúdame’".