Lucho Gatica Adiós al rey del bolero
Fue la estrella indiscutida de la música nacional. Se codeó con grandes de la industria y recibió múltiples reconocimientos por su aporte a la cultura en Chile y el extranjero. Le sobran las distinciones y los logros acumulados durante siete décadas de trayectoria. Una que finalizó ayer, con su muerte a los 90 años.
Llegó a los 90 años de edad como una de las figuras más respetadas de la música a nivel internacional. También probó suerte en el cine y dejó una huella imborrable con otros emprendimientos, como por ejemplo un vino que lleva su nombre y con el que también pasará a la posteridad.
Ayer, la noticia del fallecimiento en México de Lucho Gatica enlutó al mundo del espectáculo, luego de ser confirmada por su hijo Luis Gatica, actor mexicano de telenovelas y teatro, en su cuenta de Instagram con un simple: "Buen viaje¡ Te amo..." Desde ese momento, las condolencias y manifestaciones de cariño se hicieron escuchar en Chile y en el extranjero. Su natal Rancagua -que en septiembre festejó sus 90 años con la instalación de una estatua que recuerda a los hermanos Lucho y Arturo-, oficializó tres días de duelo para despedir al ídolo. La Presidencia también declaró duelo nacional para mañana.
Anoche en Las Vegas, durante la cena de entrega de los premios especiales, que reconoció la trayectoria de artistas como Yuri, Dyango, Chucho Valdés y Wilfrido Vargas, entre otros, se realizó un breve homenaje al fallecido cantante chileno. Gabriel Abaroa, presidente del Latin Grammy, recordó que el ídolo del bolero "fue uno de los primeros receptores de este premio -lo recibió en 2007-. Hace muchos años nos dimos el gusto y el lujo de honrar la carrera de don Lucho Gatica", señaló y luego pidió un minuto de silencio como tributo, el que fue seguido de pie por los presentes en un salón del hotel Four Seasons.
En 2013, en su última entrevista con "El Mercurio", declaró: "La muerte me da lo mismo. Llegará cuando tenga que llegar. La vida ha sido demasiado generosa conmigo. Siempre lo he pasado bien: me casé tres veces, viví muy tranquilo, con todos mis hijos nos queremos mucho, me dediqué a lo que me gustaba. Sería un malagradecido si me quejara. Cuando venga la muerte, la esperaré con alegría. Lo único que me queda es aprovechar cada minuto como si fuera el último".
"Destinado a triunfar"
Luis Enrique Gatica Silva nació el 11 de septiembre de 1928. Fue hijo de Agustín, un pequeño agricultor, y de Juana, una dueña de casa que le inculcó la pasión por la música a sus siete hijos: Humberto, Orlando, María, Arturo, José Agustín, Yolanda y Luis.
El primero que respondió a ese llamado fue Arturo, quien se encargó de iniciar a Luis en el mundo del canto al integrarlo en un dúo cuando sólo tenía 13 años. Sus primeros escenarios fueron el Instituto O'Higgins, donde ambos hermanos estudiaban, y la Radio Rancagua, donde comenzó a nacer la leyenda.
En 1945 Gatica se trasladó a Santiago y tres años más tarde inició una fructífera relación con el sello Odeón para grabar tres discos e inmortalizar canciones como "El martirio", "Las muchachas de la plaza España" y "Contigo en la distancia". Era el tiempo del bolero y con ello otros ritmos propios del Chile de aquella época, como el cha cha chá y la cumbia, comenzaban a perder espacio.
"En esa época era poco usual ver a un artista tan joven tener tanto éxito", explica Hernaní Banda, ex director de Radio Minería, en cuyos estudios Lucho Gatica ofreció shows memorables antes de dejar Chile para probar éxito en el extranjero. "Venía a trabajar desde Rancagua y sus seguidoras esperaban horas y horas para verlo cantar. Sus presentaciones siempre eran multitudinarias, además nosotros lo potenciábamos en otros programas como 'Discomanía' en el que la gente podía votar por sus canciones favoritas. Era un tipo con una tremenda voz".
El pianista Valentín Trujillo también fue testigo de aquellos primeros años en la vida del artista. "Fue un verdadero cohete como despegó su éxito. Era un bolerista excepcional y en gran medida le debe parte de su éxito a la influencia de su hermano Arturo. Su voz era inconfundible. Estaba destinado a triunfar", dice.
El salto internacional
Ya conquistado el mercado local, Gatica partió a México en 1957 e incursionó en el mundo del cine. Su fama se expandió. Ofreció conciertos en Cuba, España y Filipinas, entre otros países. En Estados Unidos, Capitol Records editó varios de sus discos, mientras la prensa rosa lo vinculaba sentimentalmente a estrellas como Ava Gardner.
El cantante José Alfredo Fuentes cree que el éxito de Lucho Gatica no amerita muchas explicaciones: "Que figuras como Julio Iglesias y Luis Miguel digan públicamente que admiran su voz, ya es prueba suficiente de su grandeza. Somos muchos los cantantes que hemos crecido bajo su influencia".
Su fama como cantante fue reforzada por su agitada vida social, plasmada en fotografías de la época en que el chileno hace gala de su amistad con otros grandes como Elvis Presley y Nat King Cole.
Hasta la fecha, el cantante ha vendido cerca de 40 millones de discos en todo el mundo. Un fenómeno que se da por el sello inigualable de Gatica, según explica el periodista Pablo Márquez, autor del libro "El rey Lucho cantaba boleros": "Su principal talento y activo era la forma en que interpretaba las canciones. Eso lo hizo único".
Aunque nunca disminuyó su popularidad, desde la segunda mitad de 1960 Gatica dejó de editar discos con el frenesí de antaño. En el último tiempo se mantenía vigente a través de quienes interpretaban las canciones que popularizó. Gloria Simonetti es una de ellas. "'El reloj' y 'Contigo en la distancia' siempre las integro a mi repertorio, es mi forma de mantenerlo vivo en el cancionero de Chile y mi forma personal de homenajearlo", dice la artista.
Una de las últimas presentaciones que realizó el cantante en Santiago fue el 2003. A los 75 años ofreció conciertos en el Hotel Hyatt y en el Teatro Oriente. Sus presentaciones coincidían con sus habituales visitas a Chile a principios de cada año, donde también aprovechaba de pasar tiempo con su hermana Yolanda, quien falleció el pasado 26 de septiembre.
Bianchi y Rancagua
Sus primeros años en la música los pasó junto al pianista, compositor y arreglista Vicente Bianchi. Las primeras grabaciones fueron en el domicilio de Bianchi en La Reina, donde nacieron boleros como "No te vayas amor" y "Despierta corazón". Ambos se conocieron durante las sesiones en vivo de Radio Minería y trabajaron juntos por casi 20 años.
"Fue una época de muchos recursos y él podía tocar con grandes orquestas de hasta 30 músicos que yo dirigía. En Chile tuvo un tremendo éxito, lo que nos sirvió para salir de gira por Colombia, Venezuela, Argentina, Uruguay y Paraguay. Nos pasamos casi toda la década de 1950 viajando", recordaba Bianchi a "El Mercurio" en 2013.
Cuando Gatica partió a México, se fue con arreglos elaborados por el pianista bajo el brazo: "Se hizo popular con mis colaboraciones. Fue una buena forma de partir en ese país, donde llegó a meterse en otro ambiente y a rodearse con otro tipo de personas. Logró el éxito, pero poco a poco dejó de cantar mis canciones, lo que fue una pena. Por eso creo que fue un poco ingrato conmigo", señaló para estas páginas el recientemente fallecido Premio Nacional de Artes Musicales.
"Uno quisiera que estos artistas como Juan Gabriel, como él, que nunca se fueran, que siempre se quedaran entre nosotros, pero es la ley de la vida y para allá vamos todos".
YURI
CANTANTE
"Era un hombre muy ponderado y siempre dispuesto a compartir sus experiencias con la gente joven. Haber compartido a su lado fue un verdadero privilegio".
GLORIA SIMONETTI
CANTANTE
"Es el maestro de todos los cantantes, no solo de Chile sino que de México. Allá se ponen de pie para nombrarlo, le dicen señor Lucho Gatica, el rey del bolero".
PALMENIA PIZARRO
CANTANTE
"Era el cantante favorito de mi padre, que siempre decía 'estos chicos que cantan ahora boleros los cantan muy bien, pero como Lucho Gatica, ninguno'".
ALEJANDRO SANZ
CANTANTE
"Pienso que ha sido el más grande bolerista de la historia, y yo lo nombro siempre en mis conciertos, sobre todo en Chile porque es amigo mio, aunque haya muerto es amigo mio".
DYANGO
CANTANTE
"Fue reconocido y admirado por todos. Yo fui testigo, estando con él no hace muchos años, de cómo Maria Bethânia le hacía reverencias".
ANDREA TESSA
CANTANTE
"Todo lo que se vaya a escribir de la música latina en términos de bolero tiene que pasar por Lucho Gatica obligado, porque es el hombre que con su voz, con su manera de cantar, enseñó el espíritu de la preciosura".
WILFRIDO VARGAS
CANTANTE
"Fue un gran embajador de Chile, llevó el canto, el bolero, el romanticismo y la chilenidad prácticamente por todo el mundo. Estamos tristes, pero estoy segura de que Lucho nos va a seguir haciendo cantar siempre".
CONSUELO VALDÉS