Domingo, 22 de Septiembre de 2019

Los vecinos insomnes de Ava

ArgentinaLa Nación, Argentina 22 de septiembre de 2019

Los ricos, los famosos y los políticos están expuestos a la manipulación de sus vidas por los medios, a veces con consentimiento de los "modelos", pero también sin él

Los ricos, los famosos y los políticos están expuestos a la manipulación de sus vidas por los medios, a veces con consentimiento de los "modelos", pero también sin él.
De las celebridades se hacen cuidadas fotografías en estudios tomadas por grandes fotógrafos mientras que los papparazzi les "roban" imágenes, a veces comprometedoras, en la calle y en la intimidad. Pero además están las caricaturas, los documentales y los libros, las películas y series de ficción que los incluyen como personajes.
No todos toman bien esas libertades. Y no me refiero solo a quienes son objeto de esa persecución mediática, sino también a sus admiradores o partidarios. Tomo como ejemplo la serie Arde Madrid, una comedia dramática de origen español de gran éxito, con guion, dirección y actuación de Paco León.
Está interpretada por actores argentinos, estadounidenses y españoles. Son ocho episodios sobre lo difícil que era ser vecino de Ava Gardner cuando ella se instaló en el barrio residencial madrileño de El Viso (en Chamartín). Todas las noches en su departamento, el más alto del edificio, había fiestas con bailes flamencos y cante jondo (Ava adoraba todo lo español), sin olvidarse, por cierto, de las canciones y ritmos de moda. Esos jolgorios duraban hasta la madrugada. Justo debajo de ella vivía un matrimonio integrado por un hombre de más de sesenta años, que nunca pasaba inadvertido, y una mujer muy atildada, pero casi siempre vestida y peinada con mal gusto. Ninguno de los dos podía dormir porque Ava y sus amigos se lo impedían. Él era el general Juan Domingo Perón, expresidente de la Argentina en el exilio; ella, su entonces flamante esposa, Isabel Martínez de Perón, Isabelita o Chabela.
En Arde Madrid, los protagonistas son Ava y sus servidores. Los Perón tienen roles secundarios. El general está interpretado por Osmar Núñez; Isabelita, por Fabiana García Lago. Ava Gardner es la bella norteamericana Debi Mazar.
Los Perón, insomnes, no soportan las juergas nocturnas de Ava y mandan a su ama de llaves a protestar o van ellos mismos a hacerlo.
Perón y su mujer fueron concebidos en la serie para hacer reír a los espectadores. En una escena, el matrimonio está sentado en el living de su casa. Se presenta la camarera con una bandeja e Isabelita le dice al general que no dilate las cosas "porque el agua se enfría". La cámara muestra entonces en primer plano la bandeja sobre la que reposa, el pico en alto, una pera de goma de las que se usan para hacer enemas.
Quizá tanto o más importante que los Perón en la serie son los caniches de Pocho. Este no puede vivir sin ellos. A Canela, un encantador machito, lo lleva siempre en sus brazos.
Ava Gardner tiene una perra caniche y cuando ve a Canela se le ocurre que debe preñar a su mascota. Varias tardes se conciertan citas para que el esperado acontecimiento ocurra, pero Canela no se interesa en la protegida de Ava y la estrella ordena que se lleven al perro maricón del general. Perón queda profundamente herido. ¡Maricón su Canela!
Fabiana García Lago compone a una Isabelita aún menos carismática que la real, pero que tiene cortito a su esposo. Se la pasa ocupándose de sus pelucas, entre ellas, la "oficial", la que estaba tan "batida" que parecía un nido de hornero indestructible.
Me pregunto cómo pueden tomar los peronistas profundos esa sátira de los Perón, sobre todo del general. Isabelita nunca fue querida. En el cine, hubo sátiras de personajes políticos terribles, como Hitler, Mussolini y Franco. El tiempo ha pasado. Alemanes, italianos y españoles aceptan esos retratos sarcásticos, aunque quizá les duelan no por los líderes muertos, sino porque esas bufonadas, de modo indirecto, se burlan más o menos amablemente de quienes los apoyaron.