Lunes, 18 de Noviembre de 2019

Recortar o endeudarse, disyuntiva de AMLO

MéxicoEl Universal, México 18 de noviembre de 2019

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 6 (EL ECONOMISTA

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 6 (EL ECONOMISTA.ES/EL UNIVERSAL).- Dadas las decisiones que ha ejecutado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, inversionistas, calificadoras y grupos financieros prevén una baja en la nota crediticia de México. En apariencia, la nueva administración se enfrenta a un dilema: continuar con recortes o incrementar la deuda, pero todo parece indicar que una baja de nota es el escenario más seguro, sólo queda por ver cuál de los dos venenos elegirá el gobierno federal.

"El gobierno va a enfrentar una disyuntiva, seguir haciendo recortes o aumentar deuda, no hay más", sentenció Ariane Ortiz-Bollin, analista soberana de Moody's.

López Obrador ha asegurado que no dará marcha atrás a ninguno de sus proyectos, y tras las advertencias que han lanzado calificadoras y grupos financieros, el titular del Ejecutivo les ha recriminado que "no han sido profesionales y objetivos".

Los recursos con los que cuenta el Estado son insuficientes para cubrir los proyectos prioritarios de López Obrador, entre los que destacan el rescate de Petróleos Mexicanos (Pemex), la petrolera más endeudada del mundo, y la construcción de una refinería que la calificadora asegura es poco viable.

Además, hay una desaceleración económica que se agudiza cada vez más. Actualmente la media de los analistas prevé que para este año México no crecerá más de 0.5% y para 2020 tampoco hay elementos que hagan que las proyecciones sean muy prometedoras.

La nota crediticia de México depende de Moody's y de Standard and Poor's, pues Fitch Ratings fue la primera en recortarla el pasado 6 de junio. Las tres agencias estadounidenses ven con escepticismo la política económica que ha implementado la actual administración, sobre todo por los compromisos que ha establecido en materia energética y con programas de ayuda social, indicó José Luis de la Cruz, director del Instituto parta el Desarrollo y el Crecimiento Económico (Idic).

México enfrenta bajo crecimiento, menor recaudación y un entorno global que se desacelera, elementos que juegan contra el proyecto del Presidente, pero aunado a ello, un recorte a la calificación soberana por parte de Moody's, como lo han advertido Citigroup y Bank of America, haría más difícil el financiamiento de la deuda pública, que contaminaría la deuda privada de las grandes empresas.

"Lo que ha despertado la desconfianza de las calificadoras es un proyecto de política económica distinto, un cambio radical en el manejo del sector energético y los compromisos que ha adquirido el gobierno en un entorno económico que se está deteriorando", dijo De la Cruz.

En el seminario Inside LatAm 2019 México, organizado por Moody's, Ariane Ortiz-Bollin dijo que ven riesgos importantes sobre la expansión económica de mediano plazo, y les preocupa que el bajo crecimiento proyectado para 2019 se vuelva una tendencia en el futuro.

"Una mayor evidencia de que el crecimiento a mediano plazo de la economía mexicana va a estar en declive, así como mayores déficits fiscales que ocasionen una tendencia al alza de la deuda, haría que Moody's recorte la nota crediticia de México", advirtió la analista.

De la Cruz comentó que las calificadoras, sobre todo Moody's, están a la espera de resultados.

"Demostrar que su estrategia es correcta, que el sector energético será más productivo, que habrá crecimiento y que aumentará la inversión en el país. Sólo los resultados evitarán un recorte", apuntó.

A la espera del presupuesto. El próximo 8 de septiembre, Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), presentará el Paquete Económico y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2020.

Ortiz-Bollin dijo que esperan que los supuestos macroeconómicos sean realistas conforme a lo que el mercado está planteando, y ver si están proyectando más recortes para analizar qué tan factibles son.

"Los recortes que han hecho son muy importantes y tienen mérito en haberlos logrado, pero en la medida en que estos se repliquen o se incrementen, pueden terminar siendo poco sostenibles", destacó.

Agregó que a pesar del subejercicio que ha mantenido la Secretaría de Hacienda a lo largo de todo el año, el cual alcanzó 197 mil 800 millones de pesos al cierre de julio, prevé que el objetivo fiscal de alcanzar 1% del Producto Interno Bruto (PIB) de superávit primario no se logrará en 2019. Dado que para 2020 el objetivo es alcanzar un superávit de 1.3%, indicó que un supuesto realista, que tome en cuenta la desaceleración económica, rondaría 0.5%.

"Es muy relevante para nosotros saber que el gobierno está comprometido con un disciplina fiscal (?) Si bien un superávit de 0.5% no es algo muy positivo, tampoco es algo negativo que nos motive a realizar un recorte en su calificación", apuntó, Ortiz-Bollin.

Cabe señalar que el secretario Arturo Herrera ha prometido entregar un presupuesto "extremadamente responsable" y que no tendrá "grandes cambios".