Sábado, 15 de Agosto de 2020

Un sueño urbano

ChileEl Mercurio, Chile 14 de agosto de 2020

En pleno centro de Viena está el amplio y luminoso departamento de Svenja Bruecker. Bloguera, relacionadora pública y con un buen gusto innato, lo ambientó con tonos neutros y piezas de diseño de líneas simples -varias con firma de autor- que contrastan con los edificios históricos y la propia cáscara del suyo, construido en 1884.

Cuatro metros de altura, un lustroso piso de parqué espina de pescado y una vista alucinante a los edificios históricos del centro bastaron para enamorar a Svenja Bruecker. Alemana de origen, 29 años, vive en Viena desde hace unos cuatro años junto con su novio, Jonas, en este espacioso departamento que ha decorado sin tiempo, generando un atractivo contraste entre lo ornamentado del entorno y los interiores calmos, simples y limpios, y donde todo ha sido escogido con muy buen gusto. "Nuestro placer culpable son definitivamente las lámparas. Las amamos. Una buena iluminación es muy importante para hacerte sentir bien en una habitación. Siempre hay una lámpara en mi 'lista de deseos'", cuenta desde Austria.
El lugar es un departamento de 120 m {+2} en un edificio construido en 1884, que el propietario renovó justo antes de que Svenja y su pareja se mudaran, por lo tanto, no hubo que hacerle ajustes, sino solo vestirlo. "Mi fascinación por el diseño y los ambientes bien decorados empezó cuando tuve mi primer departamento como estudiante, y aunque estudié Relaciones Públicas y Comunicaciones, me encantaría estudiar Diseño interior algún día", dice. Tanta es su pasión por este tema y su amor por el lugar, que desde que se cambió comenzó una gran actividad en redes sociales para compartir su mundo privado -@svenja_traumzuhause- en Instagram, donde ya tiene casi 100 mil seguidores, y a la vez mantiene un entretenido blog donde muestra su departamento, viajes y con todos los detalles de su próximo proyecto: la renovación de una casa de 1904 en Alemania, que les permitirá conectarse con sus familiares en las vacaciones y tiempo libre: "A los dos nos gusta mucho la vida en la ciudad -salir a caminar, ir a los restoranes y cafés cercanos-, pero también la naturaleza. Quizás, algún día, nos iremos allá".
El departamento lo armaron, en un comienzo, con muebles que ya tenían, pero de a poco fueron sumando piezas escogidas con mucho ojo, invirtiendo en diseño de buena manufactura y firmas de autor, como las butacas Eames que aparecen en algunas esquinas o las sillas que visten el comedor, diseñadas por Hans J. Wegner. Pero, asimismo, hay ciertos elementos antiguos, como la mesa de carpintería donde ubicó la máquina del café (infaltable en la vida de Svenja, por cierto). "Para mí es muy importante tener solo materiales 'reales' en mi casa; no me gusta que las cosas parezcan mármol o imiten madera", dice. Y también, las velas, muchas velas: "Creo que podría definirme como una coleccionista de las velas aromáticas. Realmente cambian mi humor al prenderlas", comenta.
Aunque en general disfruta todos los espacios de su departamento -incluso armó un pequeño vergel en el balcón, donde suele tomarse el café después de regar-, reconoce que su sitio predilecto es el living . Allí solo tiene un gran sofá y una silla Butterfly; sin embargo, es sumamente acogedor y, dado que es curvo, Svenja se asoma a mirar los edificios de alrededor. "Me siento en una pequeña torre", dice.