Metas para la salud ambiental
Los impactos negativos que ha traído un modelo económico lineal basado en el ‘tomar-hacer- desechar’ en el medioambiente exhorta a implementar nuevos enfoques y un cambio en las pautas de consumo
Los impactos negativos que ha traído un modelo económico lineal basado en el ‘tomar-hacer- desechar’ en el medioambiente exhorta a implementar nuevos enfoques y un cambio en las pautas de consumo. Para hacer frente a esta problemática, Colombia, en cabeza del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, ha venido expidiendo una serie de normas que pretenden fijar los lineamientos para optimizar la gestión sostenible de los plásticos de un solo uso, así como la promoción del uso de productos reutilizables en actividades de consumos masivo, como restaurantes, zoológicos y eventos abiertos al público en general. Entre ellas se encuentran las Resoluciones 1407 de 2018 y 1342 de 2020, los planes de gestión ambiental de residuos de empaques y envases y el recién lanzado Plan Nacional para la Gestión Sostenible de los Plásticos de un solo uso, todas de obligatorio cumplimiento y con metas a 2030. De acuerdo con Andrea Corzo, directora de Asuntos Ambientales y Urbanos de Minambiente, a través de las resoluciones se establece la gestión ambiental de residuos de envases y empaques de papel, cartón, plástico, vidrio y metal, instaurando el principio de la responsabilidad extendida del productor. Es decir que "los productores, incluidos los importadores, están en la obligación de formular, implementar y mantener actualizado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales(Anla) un plan de gestión ambiental orientado al desarrollo de acciones de orden técnico, infraestructura, aspectos operativos, logísticos y acciones de sensibilización para retornar al ciclo productivo un porcentaje de los residuos de envases y empaques generados, tomando como base las toneladas puestas en el mercado con sus productos en el tercer año anterior al respectivo periodo de evaluación", indica la funcionaria. Lo que significa, dice Corzo, que, en el primer año de implementación, 2021, deben cumplir con una meta inicial de aprovechamiento de residuos de envases y empaques del 10 por ciento, meta que se incrementará gradualmente, y hasta lograr para el 2030 aprovechar mínimo un 30 por ciento de los residuos de envases y empaques. Metas claras Por su lado, el Plan Nacional para la Gestión Sostenible de los Plásticos de un solo uso "tiene por objetivo implementar la gestión sostenible del plástico, a partir de instrumentos y acciones en prevención, reducción, reutilización, aprovechamiento, consumo responsable, generación de nuevas oportunidades de negocio, encadenamientos, empleos y desarrollos tecnológicos, con el fin de proteger los recursos naturales y fomentar la competitividad", explica la directora de Asuntos Ambientales y Urbanos de Minambiente. Así la entidad ha establecido como principales metas: a 2023, prohibir la distribución y comercialización de diferentes productos problemáticos o innecesarios como mezcladores y pitillos, bastones de los copitos de algodón, soportes de bombas para inflar, bolsas plásticas para cargar productos o en rollo para compras a granel, bolsas para empacar periódico, revistas, facturas y prendas de lavandería. A 2025, que sea efectivamente aprovechado por lo menos el 25 por ciento (en peso) de los recipientes utilizados para empacar o envasar comidas y alimentos preparados en el sitio, para llevar o consumir, incluidos los productos fabricados en poliestireno expandido (icopor), platos, bandejas, cuchillos, tenedores, cucharas y vasos. A 2030, que el 100 por ciento de los plásticos de un solo uso puestos en el mercado, sean reutilizables o reciclables o compostables, que el contenido promedio mínimo del 30 por ciento de material reciclado, en productos plásticos de un solo uso, que determine el gobierno y aumentar a por lo menos el 50 por ciento (en peso) la meta de aprovechamiento prevista en 2025. Compromiso de todos Al cumplimiento de estos lineamientos se ha unido la Andi, a través del programa Visión 30/30, una iniciativa colectiva conformada por más de 280 empresas de 27 sectores productivos, que, según señala el Vicepresidente de Desarrollo Sostenible de Andi, Carlos Herrera, busca alcanzar a 2030 la meta de aprovechar al menos el 30 por ciento de los materiales puestos en el mercado y acelerar la transición a la economía circular "Visión 30/30 avanza en la gestión de envases y empaques en Colombia con acciones de reciclaje, reúso y reducción, además de la promoción de prácticas de ecodiseño, desarrollo de nuevos modelos de negocio e incremento gradual de las tasas de aprovechamiento de papel, cartón, plástico, vidrio y metal, con el fin de alcanzar la meta de aprovechar al menos el 30 por ciento de los materiales puestos en el mercado y acelerar la transición a la economía circular", manifiesta Herrera. Durante el primer año de implementación de la iniciativa, considerada como una de las más ambiciosas de Latinoamérica, se recolectaron y transformaron 30.072 toneladas de residuos de envases y empaques, cifra que equivale al peso de aproximadamente tres torres Eiffel, que se convirtieron en nuevos materiales y productos que no terminaron en rellenos sanitarios. De esta manera, afirma Herrera, "se busca fortalecer las cadenas de valor del reciclaje, avanzar en innovación y la investigación hacia envases y empaques sostenibles, desarrollar estrategias de comunicaciones que generen cambios de comportamiento a largo plazo en las personas y la sociedad, e implementar modelos de gestión de envases y empaques en diferentes zonas del país, y así acelerar la transición del país hacia la economía circular". Alquilar, mejor
que comprar En esta línea, IFCO, multinacional de origen alemán con presencia en Colombia, desarrolló un innovador sistema de 'pooling' de envases reutilizables de transporte (ERT) para frutas, verduras, carnes, pescado, huevos y panadería que consiste en el alquiler de canastas plásticas plegables para productos perecederos, las cuales maximizan la eficiencia con múltiples beneficios a través de toda la cadena de suministro. "Nuestras soluciones sostenibles abarcan todos los aspectos de la gestión de las canastas, desde su entrega a los productores hasta la recogida en los comercios minoristas, pasando por su limpieza, clasificación, inspección y lavado para prepararlas de nuevo para su distribución. Nuestras canastas plegables han sido diseñadas para ser compartidas y reutilizadas", señalan desde IFCO. Gracias a este sistema, las empresas comparten los envases reutilizables en un ciclo continuo, consiguiendo eliminar los residuos de envases de un solo uso y reducir el desperdicio o la pérdida de alimentos que, según cifras, alcanza a ser de 1,6 millones de toneladas cada año a nivel mundial, las cuales representan una pérdida cercana a los 936 millones dólares anuales.