Así manejan la transición energética los diferentes sectores productivos
Para nadie es un secreto que una transformación energética en todos los ámbitos de la sociedad, no solo en Colombia sino en el mundo, es absolutamente necesaria si se quiere seguir teniendo un planeta en el que vivir
Para nadie es un secreto que una transformación energética en todos los ámbitos de la sociedad, no solo en Colombia sino en el mundo, es absolutamente necesaria si se quiere seguir teniendo un planeta en el que vivir. Es por eso que desde diferentes industrias y en general los sectores que necesitan de grandes cantidades de energía para laborar, se está trabajando en una transición hacia lo limpio y lo amigable con el medioambiente. En general, el propósito de las leyes y cambios internos que se puedan dar en cuanto a esta cuestión, es transitar de una oferta primaria de energía basada en combustibles fósiles hacia fuentes predominantemente renovables, para limitar, o llevar a cero, las emisiones netas de CO2 asociadas al ‘mix’ energético. Consecuentemente, la meta es limitar el calentamiento promedio a máximo 1.5°C con respecto a épocas preindustriales. Para empezar, Carlos Adrián Correa, director de la Maestría en Energía y Sostenibilidad de la Universidad Javeriana, habla de cómo "el país ha emprendido un camino de transformación desde la promulgación de la Ley 1715 del 2014 y sus desarrollos posteriores. Dicha ley abrió el paso a la promoción de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable de manera más decidida y estableció una serie de beneficios tributarios en renta, IVA, aranceles y depreciación acelerada de activos (Ley 1715/2014). Además, en el 2021 se extendieron algunos alcances y se incluyeron otras tecnologías como la Captura, Almacenamiento y Uso de Carbono (CCUS, Carbon Capture Use and Storage), la geotermia y el hidrógeno azul/verde, a través de la Ley de Transición Energética 2099 de 2011". Con estos cambios legales, el manejo o concepción, es similar al predominante a nivel mundial, que se refiere a una transformación que impulsa las energías renovables (principalmente las no convencionales), ya que gozan de gran aceptación pública. Estas narrativas de crecimiento verde y promoción de renovables han probado ser complicadas, dado que en donde se han aplicado, realmente no se ha podido reducir la cantidad absoluta de demanda atendida con fósiles, debido a que el ritmo del crecimiento del consumo es mayor al de incorporación de fuentes renovables. Adicionalmente, según el experto de la Javeriana, "debido a que la transición en Colombia no planea una disminución de la dependencia de fuentes fósiles, se han generado discusiones del orden político y macroeconómico, en cuanto a la necesidad de seguir explorando y explotando combustibles fósiles no solo para exportación, sino para abastecer la creciente demanda interna (creciente inclusive en la visión al 2050 ‘Plan Energético Nacional - PEN’)". Sin embargo, lo importante es que sí se están haciendo cambios, no solo en general en el país, sino en compañías y sectores industriales que se han dado cuenta de su grave impacto en la producción de contaminación y Gases de Efecto Invernadero (GEI) y hacen lo posible por cambiar hábitos y procesos con la mayor incidencia. Industrias que se comprometen Por parte del sector automotor, Andrés Cortés, director de la unidad estratégica Auteco Business de Auteco Mobility, comenta que "el denso flujo de vehículos de combustión trae consigo consecuencias ambientales, la generación de residuos contaminantes, la emisión de gases, la contaminación auditiva, entre otros factores que deterioran el medioambiente. Teniendo en cuenta esta situación, la transición energética de vehículos (sean motos, carros, buses, camiones, etc.) juega un papel fundamental, dado que contribuyen de manera efectiva en reducir la huella de carbono". El ejecutivo continúa afirmando que para remediar este impacto, "buscamos tener grandes avances en el desarrollo de un ecosistema sostenible para facilitar la incursión de estas tecnologías en el país. Por esto tenemos alianzas con grandes empresas del sector de carga y energía (Enel X, Celsia, Haceb y Oaisis), del sector financiero (Grupo Bancolombia, Banco de Bogotá, Davivienda, Banco de occidente, Grupo AV Villas, ALD, Rentandes, entre otros), del sector academia y gremios (Universidad Pontificia Bolivariana, EAFIT, Icontec, Cluster energía eléctrica), empresas de car sharing (Muverang y Encarro), seguros (SURA, Bolivar, Mapfre), entre otras como Postobón, Bavaria, OPL Carga y Enco Express, para iniciar el proceso de transición de sus vehículos e impulsar flotas más eficientes en el mercado y responsables con el medioambiente". Por otro lado, por parte de Alpina, voceros manifiestan que "hemos implementado un proyecto de energía renovable apalancado de nuestro objetivo de ser carbono neutro en 2022. Partiendo de lo anterior, en 2021 logramos autogenerar el 38 por ciento de la electricidad consumida en la planta de Sopó, que corresponde al 18 por ciento del consumo nacional de Alpina. Este proyecto en la planta de Sopó funciona con ‘Biogás’, una tecnología que genera gas a partir de la materia orgánica generada durante el tratamiento de aguas y que a la vez es aprovechado para generar electricidad. En el 2022 queremos llegar a consumir un 50 por ciento de potencia renovable mediante mecanismos de mercado que nos permitan comprar fuentes renovables producidas en otras regiones del país. Adicionalmente, en el corto plazo, estamos trabajando para aumentar la capacidad propia de generación mediante proyectos de energía solar".