Viernes, 03 de Febrero de 2023

Fútbol en la sangre: los hermanos juntos y separados en las canchas de Qatar

ChileEl Mercurio, Chile 6 de diciembre de 2022

Cuatro parejas comparten en una misma selección, mientras que Iñaki y Nico Williams defienden a distintos países. "Lo mejor y lo más lindo es tener a un hermano jugando a tu lado", dice Cristián Castañeda, quien convivió en clubes y la Roja con Víctor Hugo.

"Si no estamos juntos en el mismo equipo, eso no cambia la admiración que siento por mi hermano. Él juega por Ghana y lo respeto. Yo elegí España, pero eso no va a cambiar lo unidos que somos". Las palabras son de Nico Williams (20 años) en alusión a Iñaki (28). Juntos conforman una de las cinco parejas de hermanos que disputaron el Mundial de Qatar.
Ellos marcaron un hito, pues son los primeros jugadores en representar a dos selecciones teniendo el mismo padre y madre: antes, en el Mundial 2010, Jerome y Kevin-Prince Boateng defendieron a Alemania y Ghana, respectivamente, siendo hermanos de padre, pero de madres distintas.
A comienzos de los 90, su madre y padre treparon la valla de Melilla, barrera ubicada en los límites de la ciudad española de Melilla con Marruecos, en el norte de África, buscando escapar de la pobreza. Ante el miedo de ser deportados rompieron sus pasaportes ghaneses y se declararon como refugiados libaneses, lo que les permitió radicarse en el País Vasco. Iñaki nació en Bilbao en 1994, mientras que Nico llegó al mundo en 2002, en Pamplona. Ambos juegan en el Athletic de Bilbao. "Mi mayor felicidad es que mis padres vivan bien", asegura el menor de la dupla, quien sigue en carrera en Qatar: hoy España se mide con Marruecos, mientras que Iñaki ya se fue eliminado en la primera ronda con el conjunto africano.
Mismo puesto
Theo (25 años) y Lucas Hernandez (26) llegaron juntos para defender a Francia, pero el segundo ya dejó la concentración por una grave lesión en el debut, cuando los galos golearon 4-1 a Australia.
"La lesión de Lucas (rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha) fue una muy mala noticia para nosotros. Para él tampoco es fácil, porque es una recuperación muy larga. Hablo con él todos los días por teléfono desde que se fue. Quiero jugar todos los partidos, porque quiero llevarle la copa", dijo Theo, quien tuvo que reemplazarlo en el puesto de lateral izquierdo.
Los eliminados
Eden (31) y Thorgan Hazard (29), especialmente el primero, estuvieron lejos de brillar, al punto que se especula que el volante del Real Madrid tendría decidido dejar la selección. "A Eden lo llevamos de acuerdo a un plan para cuidarlo... Lamentamos no haber tenido jugadores clave al nivel físico necesario", dijo el DT Roberto Martínez a la hora de justificar la presencia de uno que fue muy criticado en su país.
También hay un tercer Hazard, pero no en el máximo nivel: Kylian (27) es delantero en el RWDM, equipo de la Segunda División de Bélgica.
André (32) y Jordan Ayew (31) son indiscutibles en Ghana y siguen el potente legado que dejó su padre, Abédi, el mejor futbolista de su país de todos los tiempos y a quien apodaban "Pelé"...
Ibrahim (34), el mayor, tuvo experiencia mundialista en Sudáfrica 2010, torneo en el que también participó André. En Qatar 2022, en tanto, André le marcó a Portugal y falló un penal ante Uruguay. Jordan, cuya primera Copa fue en Brasil 2014, no marcó, pero fue estelar en todos los partidos.
Sergej (27) y Vanja Milinkovic-Savic (25) terminaron frustrados. "Hay un buen equipo y pensábamos llegar más arriba, no se pudo", decía Sergej, quien nació en Lleida, mientras que su hermano vino al mundo en Ourense, ambas localidades de España, tierra donde su padre Nikola jugó en la década de los 90. Su madre es Milijana Savic, basquetbolista que llegó a disputar la Euroliga.
Ambos formaron parte de la Sub 20 de Serbia que ganó el Mundial en 2015, pero no han podido replicar buenas actuaciones a nivel adulto: nunca han clasificado a la Eurocopa y tanto en Rusia como en Qatar los balcánicos fueron eliminados en la primera fase.
Ejemplos americanos
"Tuve la suerte de jugar en el campo, en clubes profesionales y en la selección junto a mi hermano Víctor Hugo. Es impagable. Lo mejor y lo más lindo es tener a un hermano jugando a tu lado por tu país, para la familia es muy lindo vivir aquello", recuerda Cristián Castañeda, exseleccionado nacional.
"Estar en tu selección con un hermano hace que la experiencia sea única. La meta es compartida y una sola. Si tu hermano se lesiona, tu esfuerzo debe ser pensado también para darle una alegría", dice Geovanny Jara, exseleccionado costarricense que junto a su hermano Claudio jugó en Italia 1990.
"El apellido te puede ayudar o pesar, la idea es saber convivir con esas cosas, porque siempre te compararán con tu hermano", aporta Juan Francisco Aguinaga, quien compartió con Alex en la selección de Ecuador en 2001.