Jueves, 18 de Julio de 2024

Congelar óvulos: la opción para alargar el ‘reloj biológico’

ColombiaEl Tiempo, Colombia 19 de septiembre de 2023

Elegir si ser o no madre es una de las decisiones más complejas que afrontan las mujeres en su vida y si los hijos hacen parte de su plan de vida, determinar cuándo puede ser el momento adecuado es otra disyuntiva

Elegir si ser o no madre es una de las decisiones más complejas que afrontan las mujeres en su vida y si los hijos hacen parte de su plan de vida, determinar cuándo puede ser el momento adecuado es otra disyuntiva. Variables como la estabilidad económica, el desarrollo personal y profesional, y la elección de una pareja pueden ser determinantes, pero hay que tener en cuenta que el ‘reloj biológico’ corre igual para todas. En un mundo en el que las mujeres buscan desarrollarse en todos los ámbitos y superar esas barreras que detuvieron a sus antecesoras, la maternidad ha empezado a suceder más tarde. De acuerdo con cifras del Dane, el calendario de la fecundidad se alarga cuando aumenta el nivel educativo femenino. A esto se le suma que cerca del 17,5 por ciento de la población adulta del mundo, es decir, cerca de uno de cada seis, padecen de infertilidad en algún momento de su vida, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se dio a conocer el pasado abril. De acuerdo con las nuevas estimaciones, la prevalencia de la infertilidad varía poco de una región a otra y las tasas son similares en los países de ingresos altos, medianos y bajos, lo cual demuestra que se trata de un importante problema de salud pública en todos los países. "El informe revela una verdad incontestable: la infertilidad no hace distinciones. La enorme proporción de afectados evidencia la necesidad de ampliar el acceso a tratamientos y de incluir la infertilidad en las políticas y los estudios sobre salud, de modo que las personas que lo deseen dispongan de vías seguras, eficaces y asequibles para tener hijos", dice Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. En el caso de Colombia, la permanente reducción de la fecundidad entre 1985 a 2018 aportó al envejecimiento poblacional 3 años en promedio. Es por eso que la congelación de óvulos se ha convertido en una respuesta para quienes quieren preservar su fertilidad (y pueden costear un proceso) que les permitirá tener opciones sin importar su edad. "La congelación de óvulos es algo que revolucionó el tema de la reproducción asistida", dice Ricardo Rueda Sáenz, especialista en medicina reproductiva, director del programa de preservación de la fertilidad de Reprotec. Esta técnica, que dejó de ser considerada experimental hace una década y cuenta con el respaldo de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología, permite a las mujeres preservar su fertilidad. Los óvulos son los grandes protagonistas de la reproducción, y al nacer las niñas suelen tener un millón, pero los van perdiendo y cuando llegan a la adolescencia, quedan unos 300.000. Durante su etapa reproductiva, la mujer cuenta aproximadamente con 400 óvulos para intentar la maternidad. Así, de media, una joven de 18 años tiene alrededor de un 86 por ciento de fertilidad, y la va perdiendo de tal manera que cuando supera los 40 únicamente tiene un 36 por ciento, con lo que la posibilidad de ser madre de forma natural se reduce considerablemente. Por todo eso, cada vez son más las mujeres que deciden congelar sus óvulos (vitrificación de ovocitos se llama en realidad) para echar mano de ellos más adelante y evitar los problemas de fertilidad que pueden aparecer pasada la treintena. Los especialistas marcan los 35 como la edad a partir de la cual puede ser tarde para la vitrificación porque no solo desciende la cantidad sino también la calidad de la reserva ovárica. El baile de la fertilización "Para que un embarazo se dé, un óvulo y un espermatozoide deben encontrarse en una trompa de Falopio en un día específico", explica Rueda. Sin embargo, este proceso puede afectarse por dificultades como la falta de óvulos o espermatozoides de calidad, o la obstrucción de los conductos. Ante estos obstáculos, el laboratorio se convierte en un espacio para orquestar este encuentro vital. Una vez tienen los embriones en el laboratorio, se evalúa el útero de la mujer que va a ser el nido, por medio de ecografías y endoscopia, si es apto se transfiere y si no, se adelantan los procedimientos para lograrlo. En caso de que la mujer no tenga útero, porque se lo tuvieron que sacar, está demasiado enfermo o nació sin él, ese embrión se puede implantar en el útero de otra mujer, lo que se conoce como subrogación uterina. Paso a paso "Cuando llega una mujer que quiere congelar sus óvulos, se le hace una entrevista sobre su estado de salud y procedemos a observar cómo están los ovarios. Eso se hace con dos exámenes sencillos, la medición de la hormona AMH que se puede hacer en cualquier momento del ciclo menstrual y lo complementamos con una ecografía trasvaginal donde miramos los ovarios y hacemos un recuento de folículos antrales, que son la cajita de los óvulos", dice Rueda. En menos de dos días ya han determinado la ruta para estimular los ovarios de la mujer, que consiste en administrar hormonas que naturalmente produce el cuerpo cada mes, pero en dosis mayores para que se den la mayor cantidad de óvulos posibles. A través de inyecciones, que se hacen con agujas muy pequeñas, a la mujer se le administran estas hormonas durante los próximos 10 o 12 días, mientras se vigila la respuesta del cuerpo. Si el resultado es el adecuado, con la misma ecografía trasvaginal se extraen los óvulos y se entregan al grupo de biología, que determina su madurez, la cantidad y las características, y proceden a la congelación. No se congelan fertilizados. El proceso tarda entre 12 y 14 días. Sobre el costo del tratamiento, este depende de la cantidad de hormonas que requiera cada mujer, entre otros costos variables, pero puede estar en 20 millones de pesos. Jenny Dechamps, coordinadora Nacional de Fertilidad de Profamilia, asegura que los tratamientos de preservación de la fertilidad son costosos por la inversión en tecnología, pero también hay que ver la ganancia que se obtiene de ello. "Si haces una inversión de este tipo, es costoso, pero te va a ayudar a proyectarte como mujer, a planificar tu familia", asegura. Al respecto, Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva e Investigaciones Conexas de la OMS, asegura que son gastos que profundizan la desigualdad. "Millones de personas afrontan gastos catastróficos para tratar su infertilidad, lo que hace de esta cuestión un importante problema de equidad y, con demasiada frecuencia, una trampa que empuja a la pobreza", señaló con respecto al informe publicado en abril. Con información de Efesalud
eltiempo.com
Conozca cuáles son los músculos que no se pueden descuidar después de los 50 años. Especialistas revelan claves para prevenir la disminución de la fuerza muscular y ósea.

"Si (a futuro) no los quiere, los puede donar a alguien que los necesite porque hay muchas mujeres que los necesitan".
Ricardo Rueda, especialista en medicina reproductiva
laura alejandra albarracín restrepo - redactora el tiempo @SaludET
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela