Pingüinos de Magallanes fueron trasladados en avión a Santiago para ser rehabilitados
Hoy, los tres ejemplares están en la Fundación Safari Conservation, de Rancagua. Si suben de peso y mudan su plumaje adecuadamente, se espera que sean reinsertados en su hábitat natural en tres meses.
Tres pingüinos de Magallanes jóvenes (de menos de dos años) fueron trasladados en avión desde Antofagasta a Santiago para continuar su rehabilitación tras su rescate. Su destino final fue la Fundación Safari Conservation de Rancagua.
A mediados del año pasado vararon en las costas de Antofagasta y fueron rescatados por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Hasta hace unos días, los albergaba el Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre de la U. de Antofagasta. Pero hubo que cambiarlos, porque el lugar no contaba con comida suficiente para esta especie, explican desde Sernapesca.
Todos tenían un bajo peso corporal preocupante. Ricardo Sáez, jefe de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, explica que vararon en ese estado "por las condiciones oceanográficas de las costas chilenas", que se caracterizan por intermitencias entre el fenómeno de El Niño y La Niña. En la zona norte, ocasionaron la pérdida casi total de disponibilidad de los peces anchovetas y sardinas, alimento principal de estos pingüinos.
También incidió "la sobreexplotación de recursos marinos, que hace que naden por kilómetros hasta la costa sin encontrar alimento", menciona Diego Peñaloza, presidente de la Fundación Safari Conservation y médico veterinario.
Parte esencial de la recuperación de los pingüinos es que coman alimento de su medio natural, al cual pueden acceder en la fundación. En el centro donde estaban antes no había disponibilidad. Sáez explica que "se les alimentó con otros tipos de peces que no fueron óptimos para su ganancia de peso".
El viaje en avión se hizo de forma gratuita gracias al programa Avión Solidario de LATAM. "Por vía terrestre implica al menos 15 horas de viaje expuestos al sol y calor del verano y a movimiento constante, que les puede provocar mucho estrés", dice Peñaloza. En avión, en cambio, el viaje fue de menos de dos horas.
Juan José Tohá, director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad del grupo LATAM, considera muy valioso apoyar en la rehabilitación y reinserción de fauna nativa. "Esta es la primera vez que trasladamos fauna en coordinación con Sernapesca y nuestro programa Avión Solidario". Sí han tomado esta medida en otros países.
La Fundación Safari Conservation recogió a los pingüinos en el aeropuerto. "En un primer chequeo de ánimo se veían bastante atentos y con buena postura", cuenta Diego Peñaloza.
Por ahora, están en un espacio reducido sin contacto directo con otros animales. Peñaloza detalló que cuando se recuperen mejor de peso van a poder pasar a espacios más amplios, donde puedan desplazarse más libremente e incluso "juntarse con otros ejemplares, para que puedan socializar".
Mientras, se les seguirá suplementando nutricionalmente y ejercitando, para que vuelvan a nadar. Se estima que dentro de tres meses ya podrían ser reincorporados a su hábitat, "solo si suben de peso y mudan su plumaje adecuadamente", sostiene.
La idea es hacerlo cerca de donde se encontraron (Antofagasta)", agrega. Pero como esta especie se mueve normalmente desde Coquimbo hasta el Cabo de Hornos, quizás se incorporen un poco más al sur.
El pingüino de Magallanes es una especie de "preocupación menor", según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. "Eso no significa que no sean relevantes: solo se encuentra en Chile y Argentina", valora Peñaloza.
Los expertos destacan que todos los pingüinos son una especie protegida, es decir, no son considerados recursos de pesca y no pueden ser capturados, porque se valora su conservación para el equilibrio ecosistémico.