Jueves, 26 de Marzo de 2026

Matoneo y acoso a médicos veterinarios, un problema creciente en Colombia y México

ColombiaEl Tiempo, Colombia 4 de marzo de 2025

GABRIEL GARCÍA - PARA EL TIEMPO (*)
Recientemente se dio a conocer el caso de un médico veterinario del municipio de Tultepec, en el estado de México, que fue asesinado por los tutores de un animal de compañía

GABRIEL GARCÍA - PARA EL TIEMPO (*)
Recientemente se dio a conocer el caso de un médico veterinario del municipio de Tultepec, en el estado de México, que fue asesinado por los tutores de un animal de compañía. Tanta indignación ha generado este caso que, hace dos semanas, alrededor de 500 personas marcharon en la Ciudad de México bajo la consigna ‘Ni un veterinario menos’. Todo empezó cuando, a través de Facebook, los tenedores de Mia, de raza Yorkshire terrier y 8 años de vida, difundieron la mala experiencia que habían tenido en la clínica del médico veterinario Héctor Hernández Cañas. Mia había acudido allí con su familia luego de ingerir un hueso y presentar una obstrucción en el esófago. Después de la valoración médica se sugirió una cirugía, pero los tutores tardaron tiempo en decidir si realizarla o no, lo cual empeoró la condición de salud de la mascota, así como su pronóstico. Finalmente, Mia sufrió un paro cardiorrespiratorio en el posoperatorio. La publicación realizada en el grupo de Facebook, con más de 16.000 seguidores, hablaba de que el profesional había tenido un comportamiento grosero, irresponsable y déspota hacia la mascota y sus familiares, lo cual desencadenó la muerte del animal. Dicha publicación iba acompañada de una fotografía en la que, presuntamente, se encontraba la mascota dentro de una bolsa de basura. De inmediato se inició el debate en la red social. Mientras que algunas personas también se quejaban de mala atención, otras defendían su actuar. Los mensajes tuvieron tal difusión que Héctor Hernández salió a desmentir la supuesta falta de calidad en su trabajo como médico veterinario, profesión en la que se desempeñaba desde hacía 17 años. Luego, Hernández empezó a recibir amenazas de la familia de la mascota en las que no solo se le pedía la explicación de la muerte del animal, sino que también se le exigía el pago de 50.000 pesos mexicanos (casi 10 millones de pesos colombianos). A los pocos días el profesional compartió imágenes y videos de un atentado con arma blanca del cual había sido víctima. El 8 de febrero se confirmó su muerte; las causas puntuales aún se están investigando. A raíz de este caso, médicos veterinarios de 17 estados en México salieron a las calles para exigir justicia, pedir medidas de protección en el ejercicio de su profesión y llamar la atención sobre los casos de acoso, amenazas y violencia en su contra. Muchas voces se sumaron a la causa, señalaron que algunos veterinarios incluso han tenido que cerrar sus clínicas, modificar sus horarios o tomar algunas medidas de protección adicionales, por las amenazas que han recibido. En Colombia, algunos médicos veterinarios referentes del gremio también han salido a manifestarse; incluso, la Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios Dedicados a la Clínica y Cirugía de Pequeños Animales (Vepa) pidió "respeto y garantías para el ejercicio médico veterinario". Y exigió detener el escarnio público, amenazas, abuso en redes, irrespeto y el permanente riesgo para los médicos veterinarios. "Los propietarios de animales de compañía deben entender que los profesionales médicos veterinarios estamos comprometidos con cuidar la salud y el bienestar de todas las mascotas, pero que este es un compromiso que recae no solo sobre nuestra profesión, sino también en la responsabilidad y cuidados que tengan ellos con sus animales", comenta el profesional de esta rama Alejandro Medina. Por otra parte, Alicia Huertas, médica veterinaria, agrega: "La medicina veterinaria, al igual que la medicina humana, implica unos riesgos que los veterinarios intentamos mitigar hasta donde nos es humanamente posible. Ningún profesional quiere ver morir a su paciente y ver sufrir a las familias, ya que hace parte de nuestra ética y profesionalismo". Hay que denunciar En Colombia también existen casos de acoso por redes sociales y en persona, en los que se culpa a los médicos veterinarios de una mala práctica o la muerte de las mascotas. Estos casos han desencadenado amenazas, agresiones a los veterinarios, a sus equipos y a sus familias; hasta han terminado en el daño físico a clínicas y consultorios. "Lamentablemente, en Colombia las autoridades no actúan de manera oportuna (...), lo que ha llevado a que muchos veterinarios dejen de ejercer o se vayan del país por culpa de las amenazas", agrega Alicia Huertas. El llamado que hacen los médicos veterinarios y las agremiaciones que los convocan es a denunciar cualquier caso de acoso o agresión, así sea a través de redes sociales, y a pedir el apoyo de las autoridades en defensa de la profesión. Además, se enfatiza en que "las personas deben tener en cuenta que los veterinarios no somos superhéroes e intentamos hacer todo lo que sea posible para salvar la vida de las mascotas, pero este es un trabajo que también debe comprometer a las familias de los perros y los gatos", concluye Alejandro Medina. (*) Médico veterinario
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