Ya no es solo ballet: los nuevos tipos de danza que motivan a más niños a bailar
Baile urbano, K-Pop y "Girly Dance" son algunas de las tendencias que ganan adeptos entre los menores, que buscan entretenerse y hacer actividad física de una forma más dinámica.
Ya no es solo música clásica la que se escucha en las clases de baile de los más chicos. Los niños ahora también quieren bailar Beyoncé, al ritmo de las coreanas Blackpink y moverse al son de Daddy Yankee.
Eso le pasó a Amelia (9). Este verano tomó un taller intensivo de K-Pop, organizado por la Municipalidad de Ñuñoa, y durante una semana aprendió coreografías con canciones que le recordaban a sus animés preferidos.
"Me gusta el K-pop por su vibra y me gusta mucho la música que hacen", cuenta. "Probé las clases y me encantó. Me gusta que la coreografía a veces es muy rápida, o muy lenta o muy tranquila, y me hice hartos amigos", agrega.
Su madre, Susana Salinas, cuenta que a Amelia "siempre le ha gustado el baile". Antes, dice, estuvo en ballet, y otros estilos de danza que eran más parecidos a la zumba, "pero se aburría". Después de este taller intensivo, les pidió a sus padres seguir con clases de K-Pop.
"Los pasos van cambiando según la canción, van al piso, es mucha variedad. Creo que ese dinamismo los mantiene con la atención ahí todo el tiempo y por eso mi hija enganchó heavy y terminó agotada, algo que es muy difícil de conseguir", explica su apoderada.
Michel Quiroz es el profesor de las clases de K-Pop y cuenta que desde 2020 hace estas clases, y que la cantidad de interesados ha ido en aumento. Actualmente, durante el año tiene cerca de 150 alumnos, divididos entre Puente Alto y Patronato. Dice que sus estudiantes se interesan porque incluye la moda coreana, sus bandas, la música, "entonces, es como un todo. Hay más libertad de expresión, de que te puede gustar cualquier cosa, y el K-Pop ahora es muy popular".
Sobre la danza, explica que los niños se entretienen porque confluye una mezcla de estilos: "Hay pasos de hip hop o de repente sale un paso del contemporáneo. Entonces, todo eso lo transformo en una coreografía".
La academia Power Peralta Dance Studio también tiene años de experiencia enseñando distintos estilos de danza a niños. Actualmente, tienen un área dedicada a los niños, denominada "Mundo kids", donde incluyen distintas clases de baile como "Urban Kids" y "Girly Kids".
La directora académica de Power Peralta, Mónica Valenzuela del Otero, explica que reciben a niños desde los cuatro años y que en el caso del "Girly Kids" se trata de un estilo de hip hop con "movimientos definidos, de mucha línea, de interpretación, de carisma y más femenino dentro de lo urbano y el hip hop ".
Valenzuela del Otero dice que toda la metodología, sumado a la música y la actividad física, permite también "que desarrollen su personalidad dentro del baile. Y eso es muy interesante, porque aporta al niño una seguridad en sí mismo, un sentido de superación, de disciplina".
Y agrega: "Antiguamente, existía solamente el ballet y flamenco. (Pero) este mundo urbano es muy cercano para los niños, porque conocen la música y se identifican con los Power Peralta como profesores y quieren emularlos". Allí bailan al ritmo de Daddy Yankee, Beyoncé y Bad Bunny.
En Vitacura, la municipalidad también ofrece un curso de baile urbano para niños de 4º a 8º básico. Y en algunas academias de otras comunas el interés de los niños y sus padres los ha incentivado a abrir nuevos estilos de danza. Marcela Sentis, directora de La Giralda, una academia de danza ubicada en La Aldea del Encuentro de La Reina, cuenta que históricamente han impartido clases de ballet, pero hace un par de años abrieron cupos de danza contemporánea y ahora, en marzo, comienzan un taller de "Danza Urbana".
"La gente lo pedía. Nos preguntaban por otro estilo que no sea ballet, porque se relaciona como con la rigidez, muy exigente, y las personas que llegan para la academia no están buscando que su hijo sea profesional de la danza, sino que sea una actividad que realice además del colegio y que se relajen, que hagan otras cosas, una actividad del cuerpo con la música".
Sentis agrega que la danza urbana, que prioriza ritmos como el reguetón, "es un baile con harta personalidad, con harta fuerza, no está separado por sexo, sino que los niños y las niñas hacen los mismos movimientos, y aunque se requiere disciplina, estos nuevos estilos abren la ventana a que hagan actividad física y se entretengan".
Susana Salinas, la madre de Amelia, concluye que estos espacios "no tienen nada que envidiarle a una rutina de ejercicio, porque son fuertísimos, y además es un ambiente súper sano y súper bonito. Los niños se ayudan, se explican cómo son los pasos entre las pausas, y esa libertad en otros lados no se da, y eso es muy bacán".
Además, las coreografías que ha aprendido son las mismas que realizan los grupos musicales en sus videos, así que, después de las clases, "llega a casa y está tan motivada que mira los videos en YouTube para seguir practicando".