Este año, la productividad será protagonista del crecimiento
Luego de los recientes balances del Gobierno l en materia de recaudo, desempeño fiscal, ejecución presupuestal y deuda pública comenzando el año, así como del balance del Producto Interno Bruto para 2024, diversos centros de estudios económicos han empezado a ajustar sus proyecciones para esta vigencia con una tendencia a la precaución
Luego de los recientes balances del Gobierno l en materia de recaudo, desempeño fiscal, ejecución presupuestal y deuda pública comenzando el año, así como del balance del Producto Interno Bruto para 2024, diversos centros de estudios económicos han empezado a ajustar sus proyecciones para esta vigencia con una tendencia a la precaución. Si bien, para nadie es un secreto que la economía seguirá repuntando, la falta de un catalizador que genere desarrollo, así como de un plan de reactivación, ha llevado a que los expertos se centren en determinar cuáles serán esas palancas de crecimiento en los próximos meses, en medio de la inercia con la que avanza, tal y como pasó con el consumo al cierre del 2024. En este sentido, Laura Lizarazo, analista de riesgo global de Control Risks, resalta que el crecimiento será moderado nuevamente y, tomando cifras de Oxford Economics, se la juegan por un 2,1% de cara a diciembre, lo cual marca un retroceso frente al 2,6% de hace algunos meses. "No obstante, hay buenas perspectivas de consolidación mediante subyacentes sólidas y continuas. Por ejemplo, el mercado laboral en 2024 tuvo un buen comportamiento que probablemente se mantendrá este año, con un aumento real del 6% para el ingreso de los trabajadores por el aumento del salario mínimo. Esto seguirá apalancando un consumo interno que ya es sólido", indicó. Respecto a los dinamizadores de la economía, en Control Risks destaca la inversión, con un crecimiento del 7,6% interanual, y las exportaciones, con un 5,8%, potenciarán el crecimiento este año, dando continuidad a una senda lenta pero sólida de recuperación económica, tras un desempeño bastante débil en 2023 y 2024. "Otro factor que impulsará el crecimiento este año es el consumo, con un aumento del 1,1% interanual. La confianza de los consumidores no ha dejado de mejorar desde septiembre de 2024 y la confianza industrial y empresarial es optimista, con algunas variaciones por sector. Las actividades primarias y las actividades gubernamentales probablemente seguirán teniendo un buen desempeño y dinamizando el crecimiento este año", destacaron. Producción
como motor Otra visión en este debate es la de BBVA Research. Juana Tellez, economista jefe de este equipo para Colombia, indicó que para ellos el proceso de recuperación comenzó a finales del año pasado y se va a consolidar en este, primero por el lado del consumo, donde se vieron avances importantes en maquinaria, así como de bienes semidurables. "Este año la economía crecería cerca de 2,5% y el año entrante crecería cerca de 2,9%. Entonces, es una recuperación adicional que es importante y es una súper de demanda interna, como decimos, consumo, inversión, que es una buena noticia. Vemos que la inflación va a seguir bajando, no tanto como nos gustaría, pero es una inflación que va a terminar el año alrededor de 4,4% y el año entrante más hacia el 3,9% o el 3,7%", acotó Tellez. Uno de los puntos que llamó la atención en las proyecciones del BBVA, es que, partiendo de que el país tiene unos rezagos importantes en materia de productividad, precisamente este mismo indicador será el que muestre señales de mejoría en el mediano plazo con las que si bien no mostrará datos impresionantes, sí servirán para un mejor horizonte. "Estamos hablando de que el potencial de crecimiento en este momento debe estar alrededor del 2,8% o 2,9%. Entonces, la productividad no va a aumentar tanto. Hay mejoras, por ejemplo, en formalidad laboral, hay mejoras en temas de educación, pero todavía falta. Entonces, yo diría que la productividad es una tarea pendiente que no creo que la logremos solucionar", expresó. Para los analistas que presentaron sus proyecciones, es necesario prestar atención a temas como los precios internacionales del petróleo, que seguirán reduciéndose en 2025, por cuenta de una oferta creciente de países fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), incluyendo Estados Unidos. Acá hay que tener presente que la estructura productiva del país todavía es altamente dependiente de esta materia prima y los ingresos del Estado se podrían ver afectados por esta disminución. Lo anterior suma presión a una situación fiscal que consideran como delicada y que exige un ajuste urgente del gasto. Proyecciones modestas Entre los informes que se conocieron en los últimos días también está el Banco de Bogotá, cuyo equipo de investigaciones económicas espera que el crecimiento del PIB para 2025 cierre el año en 2,7%, ya que hay sobre la mesa factores de incertidumbre por cuenta del contexto político y la inestabilidad social. Estos analistas también resaltaron que el país atraviesa por una recuperación desigual entre sectores y un debilitamiento de las expectativas de inversión, que podrían jugar en contra desde lo local. A nivel internacional, advierten que hay riesgo de recesión en algunas economías, mientras que no se descarta que naciones importantes vuelvan a endurecer sus tasas de interés e impongan condiciones financieras más estrictas. Por último, en BTG Pactual proyectan un crecimiento económico con variaciones anuales del 2,6% para 2024 y del 2,9% para 2025. Los cuales a su parecer no son suficientes para generar un entorno competitivo respecto a los pares de la región. Munir Jalil, economista Jefe para países andinos de esta entidad, también habló de lo que esperan en materia de costo de vida y tasas de interés. Para la primera indicó que alcanzará el rango meta a finales del 2026, razón por la cual no se descarta que el Banco de la República sea cauto en el manejo de la política monetaria y mantenga las tasas por encima del 7% durante todo el año.