Justicia y virtud
En la inauguración del año académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, la profesora Soraya Amrani-Mekki disertó sobre la ética del Poder Judicial
En la inauguración del año académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, la profesora Soraya Amrani-Mekki disertó sobre la ética del Poder Judicial. Tema este, observa el sabio Critilo, que es especialmente oportuno tras un período en el que en Chile hemos presenciado más de alguna situación censurable.
La reflexión que se impone, tras escuchar cómo debe distinguirse entre una evaluación ética y un sistema disciplinario que sancione transgresiones, es qué clase de virtudes deben poseer quienes administran la justicia e interpretan la ley. Todas las profesiones que tratan con personas pueden ser llamadas profesiones éticas y toda ética tiene que ver con lo que ampliamente llamaríamos salud. Emmanuel Kant, hablando de las tres facultades mayores de la universidad clásica, sugiere que la medicina tiene que ver con la salud del cuerpo, la teología con la salud del alma y el derecho con la salud de la sociedad. Como práctica social, este último debe considerar que las abstracciones, tan apreciadas en los textos, suelen no tener contrapartida en las conductas individuales o corporativas. Y precisamente cuando se habla de vocación para ejercer profesiones, se implica un compromiso con el bien. Más allá de las palabras cosméticas usuales, como democracia, dignidad y derechos, lo que los ciudadanos precisan es confiar en personas e instituciones.
La virtud, como perfección, no es de suyo algo obvio. Y recordar el ejercicio virtuoso de los oficios puede sonar anticuado. Pero es materia para debatir.