‘Lluvia’ de productos chinos preocupa al comercio exterior
Un ejemplo de protección son las medidas que Colombia ha tomado sobre importaciones de acero de China, que en meses pasados generó una crisis en este renglón y llevaron a que el país aumentara el arancel del producto asiático, ya que estaba afectando la industria nacional, porque los precios del mismo eran muy bajos
Un ejemplo de protección son las medidas que Colombia ha tomado sobre importaciones de acero de China, que en meses pasados generó una crisis en este renglón y llevaron a que el país aumentara el arancel del producto asiático, ya que estaba afectando la industria nacional, porque los precios del mismo eran muy bajos. Un caso similar sucedió con las compras internacionales de textiles que tienen un impuesto del 40%. Por su parte, Martín Ibarra, presidente de la consultora Araújo Ibarra, afirmó que esta situación representa una oportunidad para Colombia para fortalecer la industria nacional.
La relocalización del comercio podría empezar a actuar como un aliado de China ahora que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso un arancel recíproco del 34% al gigante asiático en su llamado ‘Día de la Liberación’, que fue respondido de igual forma por el gigante asiático el viernes pasado. Para los expertos del comercio exterior esto no solo representa una preocupación, sino también una serie de retos para países como Colombia que probablemente sentirán el impacto de la redirección de los productos chinos hacia otros mercados. De acuerdo con los datos de la U.S. Census Bureau, China representa el 13% de las importaciones a Estados Unidos, mientras que el 16% de las exportaciones de EE. UU. van a ese país. En concreto, el gigante asiático tiene un excedente comercial con el país americano de cerca de US$295.400 millones, según cifras de la Oficina de Análisis Económico (BEA). Esta balanza comercial deficitaria ha sido una de las justificaciones de Donald Trump para imponer una serie de aumentos de aranceles a China, situación que el país asiático ha respondido con el incremento de los gravámenes hacia Estados Unidos, totalizando un arancel del 54%. Para la presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, el aumento súbito de aranceles a productos chinos por parte de Estados Unidos representa un quiebre en las actuales cadenas globales de suministro. "Ante esta nueva barrera, es altamente probable que los exportadores chinos buscan redirigir sus productos hacia mercados alternativos, incluida América Latina" destacó la dirigente gremial. Adicionalmente,Lacouture destacó que China, para acelerar la salida de inventarios y mantener su capacidad de producción, podría recurrir a estrategias agresivas como la reducción de precios de sus productos, situación que pondría una presión significativa en la competitividad para los productores de Colombia. "A mediano y largo plazo, también podrían acelerar la firma de acuerdos comerciales o profundizar su presencia en mercados donde aún no enfrentan restricciones. Este escenario implica riesgos de distorsiones comerciales, desplazamiento de productores nacionales y afectaciones al empleo y la competitividad de sectores estratégicos", enfatizó. En la misma línea, Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), destacó que este es uno de los aspectos que más preocupa al sector colombiano, teniendo en cuenta que la afectación está directamente relacionada con el tejido productivo del país. "Esta guerra comercial puede generar que haya un menor consumo a nivel mundial, lo cual impacta fuertemente a una economía pequeña como la colombiana. Seguramente, ante esta ola de productos que buscarán venderse en otros mercados", señaló. Los golpeados Ahora bien, según Theodore Kahn, director de Control Risks, la relocalización de los productos chinos es un impacto secundario a las medidas implementadas por el presidente Trump. Por esta razón, los mercados que estarán más golpeados son los que compiten directamente con China, especialmente en productos manufacturados. "Es decir, todo lo que tiene que ver con tecnología, electrónica, automóviles, esas tecnologías. Los más afectados serían la Unión Europea y luego otras economías más desarrolladas e industrializadas en Asia como Japón, Corea del Sur y otros. Inclusive la India por su tamaño de crecimiento. Y del lado de América Latina, México", indicó. Vale la pena mencionar que la subida de aranceles está llevando a que los países intensifiquen la guerra comercial. Sin embargo, es importante destacar que comercialmente muchas naciones dependen en la actualidad de la producción china, como EE. UU.. Esto provoca que, según los expertos, la relocalización no sea tan fácil y que, sin importar la guerra comercial, continúen ingresando los productos chinos a Estados Unidos. Sin embargo, el consumidor es el que va a asumir los costos adicionales, generando un efecto inflacionario en el territorio estadounidense. Medidas de mitigación De acuerdo con el presidente de Analdex, el escenario de relocalización del comercio chino implica que los países puedan hacer uso de mecanismos de defensa comercial para mitigar las decisiones del gigante asiático, y de esta manera proteger a su tejido empresarial. Este caso aplica para Colombia. En la misma línea, la presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture, destacó que el actual escenario entre China y Estados Unidos, implica riesgos de distorsiones comerciales, por lo cual, se lleva a un desplazamiento de productores nacionales, afectaciones al empleo y la competitividad de sectores estratégicos. "Por ello, es fundamental un monitoreo permanente de flujos comerciales, políticas aduaneras y prácticas de dumping, así como la coordinación entre sector público y privado para anticipar impactos y proteger la industria local", señaló.