La utilidad de adicionar flúor al agua ante las dudas del gobierno de Trump
Se trata de una de las grandes medidas de salud pública a nivel global para prevenir la aparición de caries, y que cuenta con evidencia científica que lo corrobora, dicen expertos.
El gobierno de Donald Trump ha iniciado una campaña para eliminar la fluoración del agua potable en EE.UU., a la que tiene acceso entre el 60% y 80% de la población, algo similar a lo que ocurre en Chile. El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., inició una gira por los estados del suroeste pidiendo que descontinúen esta medida que, a su juicio, "no tiene sentido".
Hasta ahora, y como en el resto del planeta, las autoridades sanitarias de EE.UU. consideraban la fluoración del agua como una de las grandes medidas de salud pública instauradas en el siglo XX para evitar la aparición de caries, sobre todo en los más pequeños.
"Para algunos ha tenido un impacto similar al de las vacunas", dice Rodrigo Cabello, vicedecano de la Facultad de Odontología de la U. de Chile y académico de la Unidad de Cariología del Departamento de Odontología Restauradora. "La mayoría de los estudios sobre el tema reportan entre 40% y 60% menos riesgo de caries".
La Asociación Dental Estadounidense afirmó que la fluoración del agua reduce la caries al menos en un 25% en niños y adultos.
Estudios realizados a nivel local muestran "un menor daño por caries en los niños y niñas de zonas urbanas que tienen agua fluorada, con una concentración igual o superior a 0,5 ppm de flúor, y que el efecto es mayor con más años de exposición", cuenta Carolina Mendoza, jefa del Departamento de Salud Bucal del Ministerio de Salud.
En Chile hubo experiencias a mediados del siglo pasado, pero la medida se comenzó a aplicar de forma continua desde 1985 en la Región de Valparaíso y en los años 90 se extendió al resto del país. "La cobertura en población urbana se estima en un 76%, siendo las regiones de Biobío y Ñuble las únicas que no han implementado esta medida", dice Mendoza.
"Allí mantienen una suerte de independencia regional en el tema", dice Cabello, sobre todo por sus potenciales efectos a nivel de salud y ambientales.
Muchas asociaciones de dentistas a nivel global cuestionan los argumentos que desaconsejan la fluoración del agua y afirman que los niveles que se utilizan no son perjudiciales en absoluto.
Uno de los potenciales efectos nocivos, precisa Mendoza, es un mayor riesgo de fluorosis leve a moderada, "que no afecta la función ni estética de los dientes", sobre todo con concentraciones cercanas a 1 ppm.
"Este efecto secundario solo ocurre si durante la etapa de formación de los dientes se ingiere fluoruro en exceso. No se ha demostrado mayor riesgo de fracturas ni cáncer con la exposición en las concentraciones utilizadas para la prevención de caries".
Frente al anuncio de Trump, la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. emitió un comunicado en el que informa que revisará nueva información científica sobre los posibles riesgos para la salud del flúor en el agua potable. "Se revisó por última vez en julio de 2024", dijo Lee Zedin, administrador de la agencia.
En algunos países se han propuesto alternativas, como la fluoración de la leche o la sal, "sobre todo en aquellos que no cuentan con una red de agua potable como la nuestra", cuenta Cabello.
De todas formas, precisa Mendoza, en Chile se han incorporado estrategias como la incorporación de flúor a la leche en polvo que "entrega el Plan de Alimentación Escolar de Junaeb a escolares en comunas rurales que no cuentan con agua potable fluorurada", por ejemplo.