La Nación, Costa Rica
10 de septiembre de 2025
A menos de cinco meses para las elecciones del 1.° de febrero del 2026, la mayoría de los costarricenses no sabe por quien votar. Así lo revela la encuesta más reciente del CIEP, publicada este miércoles.
A menos de cinco meses para las elecciones del 1.° de febrero del 2026, la mayoría de los costarricenses no sabe por quien votar, ningún candidato presidencial recibe claros apoyos. Así lo reveló la encuesta más reciente del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), de la Universidad de Costa Rica (UCR), publicada este miércoles.
Dicho estudio de opinión evidencia que ningún aspirante parte como claro favorito. El 57% de los encuestados dijo no tener decidido su voto para los comicios venideros. Los indecisos, en este momento, son la fuerza más grande en el panorama electoral.
Ese porcentaje contrasta con los niveles de apoyo de quienes sí mencionaron una preferencia para la Presidencia de la República. Laura Fernández, candidata del partido chavista Pueblo Soberano (PPSO), lidera las mencionas con apenas un 12%, seguida por el presidente Rodrigo Chaves —quien no puede reelegirse por prohibición constitucional— con un 7%.
Detrás se ubican Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), con un 6%; y Ariel Robles, del Frente Amplio (FA), con un 5%.
‘Cualquier resultado electoral es posible’
Ante el panorama actual, donde las personas indecisas marcan el ritmo de la contienda, el CIEP alerta que "cualquier resultado electoral es posible" y precisó que se prevé que la campaña del 2026 "será volátil, con altos grados de incertidumbre, llena de vértigo y poco predecible".
Aunque Fernández encabeza la medición, el estudio recalca que esa ventaja es relativa, pues el oficialismo enfrenta dificultades para trasladar el apoyo personalista del mandatario a su candidatura.
La mención recurrente al nombre de Rodrigo Chaves, pese a su impedimento para ser reelecto, muestra que ese respaldo no es "automáticamente transferible".
El estudio subraya además, que ningún aspirante que encabezó las preferencias del electorado a estas alturas en 2014, 2018 y 2022 ganó las elecciones.
Con este antecedente, el CIEP advierte que pequeñas variaciones en las preferencias podrían alterar por completo el panorama de una contienda marcada por la indecisión y el escepticismo.
"Ganar un poco más de apoyo que los demás, por poquito que sea, puede volver competitiva una candidatura que no partía como favorita", destaca el estudio.
El panorama para la elección de diputados y diputadas no difiere del que enfrenta la contienda presidencial. El porcentaje de personas indecisas es incluso mayor, del 70%, lo que anticipa que la próxima Asamblea Legislativa será igual o más fragmentada que la actual.