Dieta 30-30-30: proteína sí, rigidez no
Las dietas virales abundan y una de las más recientes es la llamada dieta 30-30-30
Las dietas virales abundan y una de las más recientes es la llamada dieta 30-30-30. "Este esquema recomienda consumir 30 g de proteína durante los primeros 30 minutos desde que despertamos, seguido de 30 minutos de actividad física de baja intensidad (caminar, elíptica, bicicleta estática, pilates, taichí, yoga suave)", acota Ratner.
Para la nutricionista, se trata de "una verdad a medias". "Se ha demostrado que el consumo de 30 g de proteínas en el desayuno mejora la saciedad y el control glucémico durante el día, pero no hay evidencia científica que respalde un tiempo tan acotado como 30 minutos, ni que sea más recomendable realizar el ejercicio en la mañana versus otro horario del día; el movimiento y la actividad física siempre serán un beneficio, cada minuto que nos movemos aporta a nuestra salud", afirma.
Vergara coincide y agrega que el problema radica en la rigidez temporal. "La recomendación de aumentar la ingesta de proteína y la actividad física son dos medidas que van a tener un beneficio en salud. Pero restringirlo en el tiempo, después de despertarse, la verdad es que no tiene mucho sentido, ni fisiológico ni desde el punto de vista de la evidencia. De hecho, una tendencia desde el punto de vista alimentario que estamos llevando a cabo los profesionales de la nutrición es tratar de evitar las restricciones, ya que dificultan la adherencia a las pautas alimentarias".
En ese sentido, Ratner dice que su recomendación es "rescatar la importancia de la proteína durante el desayuno, sin la necesidad de cronometrar la vida, adaptando los horarios a cada paciente". Para lograr 30 g de proteína, explica, se puede optar, por ejemplo, por una taza de leche protein (10 g de proteína), dos rebanadas de pan integral (7 g de proteína) y dos huevos medianos (16 g de proteína).