Cinco claves para salir de vacaciones con amigos y no pelearse en el intento
En la convivencia pueden surgir problemas respecto al presupuesto, los panoramas a realizar o los momentos de descanso personal. Planificar con anterioridad y fomentar una comunicación efectiva son estrategias recomendadas por los expertos para evitar tensiones en el viaje.
Para muchos ya comenzaron las vacaciones de verano y con ello se repite una escena habitual: conversaciones que comienzan como una idea al pasar y terminan convirtiéndose en planes concretos para vacacionar en grupo. Hacer viajes con amigos es una de las opciones más frecuentes en esta época entre los jóvenes, pero también puede ser una de las más desafiantes.
Para evitar conflictos y cuidar los vínculos, los entrevistados coinciden en que la clave está en la planificación previa y la comunicación. Aquí, cinco recomendaciones para que la experiencia no termine afectando la amistad.
1 Acordar el tipo de viaje
Una de las primeras fuentes de conflicto aparece cuando cada persona imagina un paseo muy distinto.
"Algunos están pensando en un viaje de descanso total, quedarse en la playa o la piscina, mientras que otros imaginan un viaje exploratorio, lleno de actividades. Por ende, partir por acordar el estilo de la vacación es clave", señala Romina León, académica de la Escuela de Psicología de la U. de los Andes.
Por su parte, Carolina Pezoa, directora de la carrera de Psicología de la U. Central, dice que "es importante valorar que existen distintos ritmos en la vida. La planificación tiene mucho que ver con las distintas necesidades de recreación. Además, hay que recordar que en el viaje no todo tiene que ser en conjunto, también hay que considerar espacios individuales y tiempos de descanso personal".
2 Hablar del presupuesto
El dinero suele ser uno de los temas más incómodos, pero determinante de las vacaciones. Para las expertas, evitar esa conversación es un error.
Paola Arancibia, psicóloga de la Clínica Dávila, menciona que es clave "ver presupuestos que como grupo estén dispuestos a gastar por la experiencia. Encontrar acuerdos y puntos en común generará una grata experiencia para todos".
3 Respetar los ritmos
"Es importante valorar que existen diversos ritmos en la vida. Por ejemplo, hay quienes necesitan más horas de sueño y otros menos. Reconocer esas diferencias permite anticipar posibles dificultades", afirma Pezoa.
Como los viajes implican convivir muchas horas seguidas, el consejo es respetar los horarios de sueño, niveles de energía, ganas de socializar o necesitar de estar a solas de cada uno.
León recalca que "no hay ninguna posibilidad de que siempre se hagan las cosas tal como uno espera. Probablemente, todos van a tener que transar en alguna de sus expectativas".
4 Distribuir roles
Otro punto esencial es organizarse como equipo y asignar tareas según las fortalezas y habilidades de cada integrante.
"En cada grupo de amigos se dan diferentes roles, como el líder. Siempre hay uno que organiza, que se preocupa que todo funcione. Por otro lado, podría haber un mediador, que es el que busca conciliar si se presentan diferencias entre los integrantes", afirma Arancibia.
"Cuando cada uno asume responsabilidades dentro de una estrategia colectiva, quien organiza los pasajes, quien cocina mejor, etc., se favorece una mejor coordinación y se reducen los tiempos de espera", añade Pezoa.
En lo práctico, León sugiere apoyarse en herramientas simples para evitar malos entendidos: "Un Excel compartido puede ser muy útil para transparentar gastos, cómo se distribuye el presupuesto, cuánto aporta cada uno y qué está pendiente".
5 Resolver conflictos con respeto
Las tensiones, concuerdan las especialistas, son inevitables, pero pueden gestionarse de diversas formas.
Arancibia advierte que, para resolverlas, "el método más importante es la comunicación efectiva, que consiste en ser claros en la transmisión de mensajes. También es relevante que cada miembro del grupo pueda expresar sus emociones sin sentirse juzgado. Una recomendación es analizar de manera clara el problema o situación que se generó, para así encontrar soluciones concretas como grupo. En ese contexto, una de las técnicas más comunes y efectivas es la lluvia de ideas".
Pezoa señala: "Los conflictos deben abordarse con comunicación y foco en el problema puntual, no en temas del pasado ni cuestionando la amistad. Cabe mencionar que a veces hay que ceder, acomodarse y colaborar. El estilo competitivo no sirve en vacaciones".