"Como PS también vamos a marchar, eso no quiere decir que no vayamos a ser una oposición abierta para arribar a acuerdos"
Senadora afirma que se queda con los dichos del timonel comunista en que habla de ser una oposición colaborativa y vigilante. Ante las propuestas de que los socialistas se fusionen con otra colectividad, enfatiza que no se subordinarán a otros partidos.
"Deberían entrevistar a Yolanda Sultana". Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista (PS), intenta enfatizar que no puede adivinar los detalles de lo que pasará en el futuro, particularmente cuando se inicie el gobierno de José Antonio Kast: si habrá movilizaciones similares al 2019 o en qué condiciones se proyectará el actual bloque oficialista.
"Ahora, como Partido Socialista vamos a tratar por todos los medios de articularnos como progresismo en la forma más amplia. Y eso significa poder ser agentes de diálogo, buscar transformaciones importantes para nuestro país, avances en los temas relevantes para la gente, con la impronta también de defender las libertades, los derechos individuales y sociales. Entonces, seguir especulando en relación a otras cosas... no creo que nadie, por lo menos en mi partido, esté pensando en otra cosa que no sea en apostar y también en repensar cómo recuperamos una mayoría social y política para constituirnos en una verdadera opción de futuro", agrega.
"No hay una coalición, hay coordinación, que es un nivel muy inferior"
-¿Seguirá entonces la actual coalición oficialista tal cual?
-Se habla de qué clase de oposición vamos a ser. Y la oposición se define también en relación a qué tipo de gobierno vamos a tener. Todas estas mismas preguntas que se hacen respecto de nosotros, yo también me las cuestiono y las hago respecto de la derecha. ¿Vamos a tener a toda la derecha articulada con un fin particular de apoyar al gobierno? ¿O vamos a tener derechas en plural? Y eso también va a definir probablemente la o las oposiciones. Entonces, más que especular acerca de aquello, como PS hemos dado cuenta históricamente, desde el año 33, de ser capaces de gobernar en coalición y tener una voluntad de buscar mayorías, entendiendo que es la forma en que se puede construir para el país. Por lo tanto, vamos a seguir trabajando siempre en la unidad más amplia de todo el progresismo.
-¿Se integrarán en una coalición formal? ¿Cuándo lo deciden?
-La coalición de gobierno que existe hoy día obviamente termina con el Gobierno, porque es una alianza que además ya fue superada producto de la candidatura de Jeannette Jara, sustentada desde la DC al PC, en lo que le hemos llamado una coordinación. Y esa coordinación hoy día está vigente. Queremos tener diálogo político, reencontrarnos a fines de enero en un cónclave donde vamos a analizar, por cierto, las causas de la derrota, pero también ir planteándonos temas de futuro, de cómo nos vamos a articular políticamente. Nunca es bueno, creo, tomar decisiones sin tener claro el diagnóstico pasado ni tampoco el escenario futuro. Por lo tanto, hay tiempo. Aquí no hay que apresurarse, pero sí, repito, la definición nuestra es articularnos con todos los partidos sin perder nuestra identidad tampoco. El PS tiene una identidad clara, temas que son consustanciales a nuestra actuación y que no los vamos a soslayar ni los vamos a dejar postergados porque entendemos también que hoy día hay otras realidades.
-El presidente de la DC, Francisco Huenchumilla, ya dijo que la coalición se terminaba si perdía Jeannette Jara.
-Bueno, aquí no hay una coalición, lo que hay es una coordinación, que es un nivel bastante inferior. Cuando uno habla de coalición, habla incluso de tener alguna declaración de principios, alguna mínima orgánica, y hoy lo que tenemos es una coordinación política, como debe ocurrir porque la oposición debe articularse en el Parlamento, los municipios, los gobiernos regionales; tiene que haber una fuerza que cruce el país donde seamos capaces de colaborar con el Gobierno en lo que sea posible, pero también defender todo aquello que pueda significar un retroceso para los derechos de las personas. Por lo tanto, esa coordinación es necesaria y ya veremos cómo se va construyendo, si podemos avanzar a niveles mayores de coordinación.
¿FA, PC o PPD?: "El PS no se subordinará a ningún otro partido"
-Se habla de que el PS podría privilegiar al PC como aliado; el diputado Daniel Manouchehri plantea juntarse con el Frente Amplio y, por otro lado, desde el PPD está la idea de fusionarse. ¿A dónde va el PS?
-El Partido Socialista va a actuar con sus propias definiciones, improntas e identidad. Nuestra política no se define en función de otros partidos, como pareciera ser que hay otros partidos que sí quieren definirse en función del PS. El PS no se subordinará a ningún otro partido político. Nosotros vamos a reiterar lo que ha sido nuestra política, que es la unidad amplia del progresismo, pero insisto, tal vez con un agregado, que es relevar la identidad socialista.
-¿No se estaba haciendo ahora?
-En el esfuerzo de la unidad nosotros sentimos, y lo hemos hecho ver, que pagamos altos costos, particularmente durante el Gobierno. Pagamos costos en el sentido de postergar intereses legítimos del partido en lo electoral, por ejemplo, tanto en lo municipal como en lo parlamentario. Y eso es función de esta unidad que propiciamos, pero donde el costo principalmente lo pagó el Partido Socialista. Entonces, hoy día estamos en otra condición y vamos a hacer valer también lo que significa un partido con la historia que tiene el Partido Socialista.
-¿Se va a privilegiar más la identidad socialista que cuando estuvieron en el Gobierno?
-Porque son momentos políticos distintos. Aquí uno no puede renegar de lo que hizo. Son decisiones conscientes que tomamos en su momento, pero pasamos a una distinta etapa. A mí no me gusta esto de que vamos a estar más con un partido o con otro, porque, insisto, esas son definiciones que tienen que ver primero con saber qué es lo que quiere cada partido. Afortunadamente tenemos tres años de aquí a la próxima elección, por lo tanto, hay tiempo para poder hacer discusiones de fondo, que son muy importantes, y en el caso del Partido Socialista, vamos a tener una conferencia de programa que precisamente busca actualizar nuestra visión política en profundidad, hacer un análisis del período, pero sobre todo proyectarnos. Esa es una tarea que organiza el secretario general, la fórmula de cómo se lleva a cabo esta conferencia, pero también yo le he pedido al expresidente Osvaldo Andrade que nos ayude en esto.
"Hay que volver a las causas universales"
-La expresidenta Michelle Bachelet dijo que había que mejorar el relato, porque se había perdido la sintonía con los sectores mayoritarios. ¿Comparte ese diagnóstico?
-Como PS siempre hemos sido defensores de los derechos sociales, de las causas universales, por decirlo de alguna manera, y que no quiere decir que haya otras causas que no requieren defensa. Pero hoy vemos cómo el país optó por una propuesta que muchos dicen que es una propuesta directa de orden, seguridad, institucionalidad, y eso no es muy distinto a lo que ha planteado el PS. Nosotros venimos de una raigambre de este tipo, de abordar las causas generales que van en beneficio de la ciudadanía. Hay otros partidos que han tomado causas más particulares y que son muy representativas también. Yo hablo por el Partido Socialista, no me corresponde hablar por los demás, pero evidentemente hay que volver a las causas universales, no solo en el fondo, también en la forma.
-¿En la forma?
-La forma pasa por hacer la pega, estar de verdad con la gente. Y en eso yo me siento orgullosa del trabajo territorial que hace el Partido Socialista. Habrá que intensificar aquello, pero aquí cuando se habla de volver a los territorios, en el caso del Partido Socialista eso no es algo que no se haga.
-¿No comparte que hay una tendencia a la derechización o al autoritarismo, como decía el PC en su documento?
-Eso puede ser objeto de análisis. Yo creo que el voto hoy día es un voto muy concreto, muy pragmático, y lo vemos con esa gran votación que sacó Parisi. Hoy también tenemos una derecha o varias derechas, las izquierdas, y tenemos un centro difuso, que también tenemos que hacernos cargo de esa realidad para poder enfrentarla. Entonces, no sé si el país se derechizó. Lo que sí creo es que la gente quiere orden, seguridad y tranquilidad. Y eso no es de derecha ni de izquierda. Eso es algo legítimo donde nosotros tenemos la obligación, desde el progresismo, de poder asegurar, garantizar la seguridad como un mínimo para poder ejercer el resto de los derechos.
-¿Y eso se dañó en el último período? ¿La imagen de la izquierda garantizando seguridad?
-Ahí tuvimos complejidades muy importantes. Por una parte, si uno analiza la estadística, tenemos un gobierno que aumentó los recursos para Fuerzas Armadas y Carabineros en forma importante, que creó el Ministerio de Seguridad, que aumentó en un 16% los recursos, que renovó la flota de vehículos de Carabineros, que tiene más de 60 leyes aprobadas en materia de seguridad, como la Ley Antiterrorista. Y que avanzamos sustantivamente en muchos temas. Entonces, si uno hiciera el chequeo, diría, por Dios, ¿qué cantidad de cosas se hicieron? Y, efectivamente, se hicieron. Pero, por otra parte, en lo discursivo y en lo real, tuvimos contradicciones muy grandes.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo, el tema de los indultos. Carolina Tohá, ministra del Interior, fue sorprendida con decisiones donde incluso se indulta a un delincuente común. Entonces, finalmente, ¿qué es lo que ve la ciudadanía? Ve una posición ambivalente. Y eso creo que es difícil porque ahí perdimos credibilidad.
"El PS nunca ha estado por la violencia ni la desestabilización"
-El PC habló de crear condiciones para un pueblo organizado, movilizado y con conciencia de intereses, y abrir paso a un trabajo de masa sistémico y sostenido, teniendo como eje central los trabajadores. Eso fue interpretado como una cierta advertencia de que se vienen movilizaciones y protestas en el próximo gobierno. ¿Cómo lo toma usted?
-Creo que hay que quedarse con lo que ha dicho el Partido Comunista y es una pregunta para el presidente del PC. Sí, me parece que escuché interpretaciones que pasaban de largo, incluso atribuyendo intencionalidades de desestabilización, que fue una de las palabras que leí, y después el propio Lautaro Carmona negó aquello. Y me quedo con lo que dijo el jueves, en el "Caldillo de Congrio", que van a hacer una oposición colaborativa y vigilante. Marchar para el 8 de marzo o el 1 de mayo tampoco creo que sea para demonizarlo, porque es algo que además hemos hecho todos. Como PS también vamos a marchar, pero eso no quiere decir que no vayamos a ser una oposición que va a estar abierta para escuchar, conversar y arribar a acuerdos.
-¿Descarta la posibilidad de violencia o intentos de desestabilización?
-O sea, el Partido Socialista nunca ha estado por la violencia ni la desestabilización, así que creo que la pregunta está de más.
-¿Cuánto complica al PS que el senador Fidel Espinoza haya pedido el desafuero de Manouchehri? Más allá del enfrentamiento entre dos socialistas, podrían quedar con un diputado menos.
-Son discusiones que trascienden obviamente de lo personal y pasan a tener una complejidad política. Nosotros vamos a abordar este tema internamente con ambos actores porque creemos que no les hace bien a ellos ni tampoco le hace bien al partido, ni mucho menos a la futura oposición.