Díaz, tras un año brillante, encara los desafíos del 2026
Pablo Romero - redactor de EL TIEMPO@PabloRomeroET
El fin del 2025 pudo ser algo nostálgico para Luis Díaz, y no sería raro, es que terminó un año sensacional, quizá el mejor de su carrera, un año repleto de goles, asistencias y gambetas, un año en el que locutores, hinchas y hasta los rivales elogiaron su baile en la cancha; en el 2025 el que dudaba de él, se convenció; el que creía, lo ratificó; el que lo dejó ir -Liverpool- aún se rasga las vestiduras; el que no lo pudo fichar -Barcelona- aún se da golpes de pecho
Pablo Romero - redactor de EL TIEMPO@PabloRomeroET
El fin del 2025 pudo ser algo nostálgico para Luis Díaz, y no sería raro, es que terminó un año sensacional, quizá el mejor de su carrera, un año repleto de goles, asistencias y gambetas, un año en el que locutores, hinchas y hasta los rivales elogiaron su baile en la cancha; en el 2025 el que dudaba de él, se convenció; el que creía, lo ratificó; el que lo dejó ir -Liverpool- aún se rasga las vestiduras; el que no lo pudo fichar -Barcelona- aún se da golpes de pecho. Pero Luis Díaz no es de los que se queda a vivir en el pasado: el guajiro ya debe estar visualizando un nuevo año tan brillante como el anterior. En julio del año pasado Luis Díaz dio el salto del Liverpool, con el que acababa de ser campeón de la Premier League, al Bayern Múnich, y eso fue como brincar de un gigante a otro gigante sin perder su brillo. Llegó como si hubiera jugado allí toda la vida. Se adaptó de inmediato, porque es brillante; se hizo querer, porque es carismático. Se hizo titular indiscutible, porque quién lo va a desaprovechar, al menos no el DT Vincent Kompany. Empezó a marcar diferencia, hizo en total 13 tantos y siete asistencias, ¡una máquina! Hizo golazos, al punto que dos de ellos son candidatos al mejor gol del año en la Bundesliga, uno fue el que le hizo al Union Berlín, al que se le llamó, con toque literario, como bien lo merece Lucho, el ‘gol imposible’, porque remató desde un ángulo improbable. Cuando le tocó jugar en la Champions League, fue como si jugara en el patio de la casa, con un dominio absoluto de la competición, sin temores, con toda la personalidad de los que están en la élite. Hizo tres goles, un doblete, nada más y nada menos que al PSG y en su campo. Ese día lo expulsaron y esa fue la única mancha de su año brillante, lo sancionaron tres partidos, y no se sabe si fue por clamor popular o por la presión del Bayern Múnich, pero le bajaron a dos partidos. Y así, de gol en gol, de gambeta en gambeta, Díaz fue cautivando hasta a los más escépticos. Si cuando llegó despertó la crítica de una leyenda como Lothar Matthäus, terminó por hacerlo parte de su séquito. Y el más feliz debe ser el DT Kompany, que este año dejó una frase memorable sobre su crac. "Lucho tiene cierta creatividad caótica. Siempre logra hacer algo en el caos. Como defensa, siempre me sentí incómodo jugando contra jugadores así". Cinco meses después de su desembarco en tierras alemanas, Lucho aún genera repercusión. El portal especializado GOAL acaba de elegirlo como el fichaje más importante del 2025. El portal destaca que Díaz ha sido más determinante que las figuras que llegaron en su reemplazo a Liverpool, como Alexander Isak o Florian Wirtz. El medio incluso se atreve a postular a Díaz como próximo candidato al Balón de Oro. "Bayern parece seguro de ganar el título de liga y ciertamente son contendientes para la Liga de Campeones también. Si Díaz continúa en este camino y obtiene algún trofeo, estará en la conversación del Balón de Oro", dice. Resaca en Liverpool En Liverpool se ahogan en sus propias lágrimas por dejarlo ir. Quedaron con un terrible dolor de cabeza mientras Lucho se iba ala tierra de la aspirina. El club que lo fichó en 2022 no lo retuvo, no quisieron, no se decidieron, no es esforzaron, tenían otros planes, pensaron que su ciclo estaba acabado allí, y sin embargo pedían una fortuna para soltarlo. ¿Terminó siendo una decisión equivocada? La cancha siempre se encarga de dar sentencia. Semana a semana la prensa inglesa insiste en que sí, en que se equivocaron, sobre todo cuando el Liverpool pasa tragos amargos en la Premier League y sus apuestas en fichajes no responden. Se ha informado que el DT Arne Slot quería que Lucho se quedara, pero el director deportivo, Richard Hughes, prefirió venderlo, más cuando llegó un comprador como el Bayern Múnich que sí podía pagar lo que pedían: 75 millones de euros. El pobre Hughes, que debe tener pesadillas cada que Lucho juega con el Bayern, aguanta todo el palo de la prensa y de los hinchas del Liverpool. Es el señalado. Rio Ferdinand, leyenda del fútbol inglés y actual comentarista, fue contundente: "Creo que la salida de Díaz (de Liverpool), no sé si fue una buena decisión. Es un jugador top. ¿Lo han sustituido por alguien mejor? ¿Es Gakpo mejor? Yo diría que no, ni de lejos", dijo en noviembre. Pero hay otro club con resaca, otro club que se puede sentar a la mesa a beber los tragos amargos. Es el Barcelona, el poderoso club catalán, que tuvo en sus planes a Díaz, que coqueteó con él en el pasado mercado, lo sedujo, insinuó que sí lo quería, pero buscaba una rebaja en el valor de la transferencia. Un día, la dirigencia azulgrana decidió que no era Díaz, pero tampoco Nico Williams, que era la otra opción, y que el mejor era Marcus Rashford, sin imaginar que el diamante se les escapaba de las manos. Los meses pasan y el sinsabor se mantiene. En este arranque de año la prensa catalana lanzó dardos envenenados y recordó el fichaje fallido de Lucho. El medio Mundo Deportivo hizo una comparación entre las tres opciones que tuvo el Barcelona, y se decantó por el presente del colombiano. "Ha sido el más completo de los tres. La intensidad de Luis Díaz ha marcado diferencias desde el primer tramo del curso. Ha ofrecido desequilibrio constante por banda izquierda. Su aportación defensiva ha sido sobresaliente. Ha mantenido un ritmo físico muy alto", señaló el medio. Díaz y el 2026 Ya el 2025 es historia y Lucho lo despidió con goles, elogios y el anuncio de un bebé que viene en camino, el tercero de la familia, qué mejor prueba de que su año fue espectacular. Por cierto, en 2025 también se casó con su pareja, Geraldine Ponce. En el cierre del año Luis Díaz se tomó un momento de descanso, pasó tiempo necesario con su familia, apareció bailando en una parranda vallenata, con la camiseta del Junior como traje de gala, también incursionó en una faceta de cantante y difundió el video de su primera canción, La promesa, junto a los artistas Juanda Iriarte y Nelsen, un lanzamiento musical inspirado en su historia personal y cuyo coro reza: "Siempre pa’lante", como si esa fuera su frase de batalla al levantar todas las mañanas. Este año Lucho tiene muchos desafios: mantener su nivel en la Bundesliga, conservar su cuota de goles y asistencias, pelear por el anhelado título de la Liga de Campeones, y esperar la hora del Mundial con la Selección Colombia. Si el fin del 2025 despertó algo de nostalgia en Lucho por lo sensacional que fue, el inicio del 2026 solo puede traerle ilusión.