Pese al fracaso de la licitación, este año a la comuna ingresará más dinero por el canon que pagará la empresa, que es la misma que viene gestionando el recinto en los últimos verano.
La Intendencia de Montevideorealizó un llamado a licitación para el uso del Velódromo Municipal durante el Carnaval 2026. Como resultó desierto, hizo una adjudicación directa que le implica recaudar casi medio millón de pesos menos de lo esperado.
La explotación del Velódromo Municipal entre el 10 de enero y el 4 de marzo será de la misma empresa que la tuvo en los últimos años.
Sin embargo, en la intendencia están satisfechos porque se logró aumentar el canon respecto al año anterior. Es decir, aunque se debió apelar a una adjudicación directa, que supone un canon menor que el que pedía la licitación, igual es más alto que lo que el privado pagó el verano pasado.
Quien encabezó el proceso fue la Asesoría de Desarrollo Municipal y Participación, que lidera el exedil Claudio Visillac.
Según consta en una resolución de la intendencia del pasado viernes 2, esta división informó que el llamado a licitación, que fue "tramitado en tiempo y forma", "resultó desierto".
Este desenlace, que "no era posible prever", se confirmó cuando se abrieron las ofertas el 8 de diciembre.
En esta "situación de urgencia", la división entendió que era "imprescindible" que la concesión se otorgara, a más tardar, el 10 de enero de 2026. De esta forma se podía cumplir con los requerimientos que aseguren "la adecuada explotación del Velódromo durante la temporada de Carnaval".
De acuerdo a la resolución, los plazos de tiempo no permitían que se hiciera un nuevo llamado a licitación "sin que ello resienta seriamente la continuidad y normal prestación del servicio".
Por lo tanto, con el fin de "garantizar el desarrollo de la tradicional temporada de Carnaval", se entendió que se necesitaba hacer una adjudicación directa.
La decisión de la intendencia fue darle la explotación a la empresa Cribari Cabrera Victoria por un canon ofrecido de 375.000 unidades indexadas Esto se traduce en $ 2.409.337,5 si se toma el valor de la UI de este lunes 5 de enero ($ 6,4249).
Cribari Cabrera Victoria es una empresa que operó el Velódromo en carnaval durante los últimos veranos.
"El año anterior se le hizo un contrato de arrendamiento a quien realiza habitualmente la explotación comercial", dijo Claudio Visillac a El País. "Nosotros fuimos por el camino de la licitación", añadió.
"El resultado fue el mismo. Explotará comercialmente CCV (Cribari Cabrera Victoria), pero el procedimiento fue con la transparencia que corresponde a un evento que ya es habitual todos los veranos", continuó el jerarca.
Pero, ¿qué decía el pliego que terminó sin oferentes? El llamado pedía que los interesados ofrecieran un canon igual o mayor a 450.000 UI, que serían unos $ 2.891.205.
Al haber resultado desierto el llamado, y tras la adjudicación directa, la intendencia se pierde por lo menos $ 481.867,5.
Pero más allá del canon de por lo menos 450.000 UI, la comuna apuntaba a otros elementos que consideraba importantes. Por ejemplo, según el pliego al que accedió El País, al elegir al ganador se le otorgarían más puntos a quienes presentaran más ofertas gastronómicas y de entretenimiento (adicionales al carnaval).
Por otra parte, el privado debía dar entradas gratis para el programa de Tarjeta Montevideo Libre, para el Programa Esquinas de la Cultura y para repartir en los municipios, la Junta Departamental y en la Asesoría de Desarrollo Municipal y Participación.
La intendencia tenía exigencias como un mínimo de 26 baños químicos, que el concesionario pagara toda la carga tributaria generada en este periodo y que hiciera un "mantenimiento de los espacios verdes y limpieza general de las instalaciones".
También establecía la cantidad de grupos de carnaval que se presentarían por noche y a qué hora debía terminar el show.
Meses atrás, la comuna tomó medidas después de que vecinos de Parque Batlle se quejaran por ruidos molestos.