Viernes, 09 de Enero de 2026

La transición en Venezuela ya arrancó

ColombiaEl Tiempo, Colombia 8 de enero de 2026

La captura y extracción de Nicolás Maduro a los Estados Unidos marcaron un punto de quiebre para Venezuela

La captura y extracción de Nicolás Maduro a los Estados Unidos marcaron un punto de quiebre para Venezuela. El choque con el iceberg político y militar del 3 de enero hizo que les entrara agua a las frágiles estructuras que mantenían a flote al Titanic chavista. A quienes asistieron al primer consejo de ministros conducido por Delcy Rodríguez les pasó lo que al capitán Smith y los oficiales del Titanic: al evaluar el informe de daños y revisar los planos del barco que gobernaban entendieron que el hundimiento era inminente. Que fallaron los sistemas de defensa y los aparatos de inteligencia que los debían proteger. Que ignoraron los mensajes que alertaban sobre el iceberg. La falta de binoculares les impidió ver qué tan cerca estaban del choque. Que no hubo capacidad de respuesta. Y lo peor es que los buques de ultramar que los podían salvar del hundimiento no han dado ninguna señal de ayuda. Aunque se trataba de la acción política y militar más anunciada de los últimos años, el régimen nunca se supo preparar para asumir el choque y menos para mitigar los daños. Hoy no tiene la capacidad para trazar una hoja de ruta que saque a flote el barco. Los que quedaron al frente del timón saben que no pueden seguir como venían, pero tampoco saben hacia dónde ir. Como si fuera poco, la verdadera dificultad está en que saben que no van a estar solos al frente del Gobierno de Venezuela. El anuncio de Trump en la rueda de prensa de que "vamos a dirigir al país hasta el momento en que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa" mostró que no venía únicamente a capturar a Maduro. Venía a quedarse. Mientras se dilucida si la labor de "dirigir el país" anunciada por Trump consiste en tutelar la transición (trazar las líneas por seguir, hacer seguimiento y asegurar que se mantenga el cauce del proceso), como sugieren unos, o en cogobernar a Venezuela desde Washington, como sugieren otros, lo cierto es que, sí o sí, el régimen chavista entró en un proceso de transición. Y cuando se habla de una transición, se está haciendo referencia a un complejo proceso de cambio estructural que marca el fin de "un régimen político personalista, en donde lo decisivo es el control territorial, las rentas ilegales y la lealtad armada", como lo caracteriza Gómez Buendía. El asunto está en que, además de la voluntad política, la viabilidad de la transición está determinada por la existencia de recursos que le den estabilidad. Y Venezuela en los 25 años de régimen chavista no logró desarrollar una infraestructura productiva sobre la que se pueda mantener. Con la activación de la lucha contra las rentas ilegales del narcotráfico, la minería ilegal y el petróleo, las cuentas chavistas sufren un golpe mortal. Las únicas rentas que asegurar la supervivencia de Venezuela serán las del petróleo. El anuncio de Trump de que las petroleras estadounidenses "van a entrar a gastar miles de millones de dólares, reparar la infraestructura petrolera, y empezar a generar dinero para el país" abre un camino real y viable. Para los expertos, el problema está en la monumental inversión que se necesita, y en el tipo de ajustes que se deben hacer. Reconstruir la infraestructura petrolera, por sí mismo, no resulta suficiente: 1) Se requiere recuperar la capacidad de producción. Y eso exige la exploración intensiva de pozos, el desarrollo de nuevas líneas de producción, etc. Este proceso es tan complejo que se tomaría unos 10 años para recuperar la capacidad productiva que Venezuela había tenido hace 20 años; y 2) se requiere un cambio político y de políticas públicas que reverse las decisiones tomadas por Chávez que, además de recuperar la capacidad técnica y operativa de PDVSA, también permita restablecer las condiciones de seguridad jurídica y la estabilidad institucional que el chavismo había destruido. Y esos cambios se van a producir. El mercado petrolero comenzó a mandar señales. Por más que intenten mantenerlo a flote, el Titanic chavista va camino al hundimiento. * Profesor titular, Facultad de Ingeniería, Universidad Nacional
La captura de Maduro
Pedro Medellín Torres*
El mercado petrolero comenzó a mandar señales. Por más que intenten mantenerlo a flote, el Titanic chavista va camino al hundimiento.
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