La Nación, Costa Rica
9 de enero de 2026
Manuel Velarde, jerarca del Puntarenas FC, contó su versión tres años después de la sanción por el caso Querétaro-Atlas que conmocionó a México.
La vida del empresario Manuel Velarde siempre estuvo ligada al fútbol, primero como agente de futbolistas y más tarde como dirigente, inicialmente en un equipo de la tercera división de México y posteriormente en clubes como los Potros del Atlante y los Gallos Blancos de Querétaro, de la Liga MX de su país.
Y no podía ser de otra manera, pues su padre, José Luis Pérez Arenas, fue presidente de la Federación Mexicana de Fútbol y más tarde del Cruz Azul, por lo que Manuel simplemente siguió los pasos de su progenitor.
No obstante, ese mismo camino que eligió lo llevó a vivir uno de los momentos más duros de su trayectoria como dirigente deportivo, cuando fue sancionado por cinco años tras un partido entre Querétaro y Atlas, el 5 de marzo de 2022, en el estadio La Corregidora de Querétaro.
En aquel compromiso se desató una serie de actos de violencia que derivaron en enfrentamientos entre seguidores de ambos clubes. Las grabaciones compartidas en redes sociales evidenciaron escenas de grupos de hombres agrediendo brutalmente a otras personas.
De acuerdo con informes gubernamentales oficiales, el saldo fue de 26 personas lesionadas. Aunque en un principio se indicó que había personas fallecidas, posteriormente los medios de comunicación rectificaron y, desde entonces, el gobierno mantuvo la postura de que no se registraron decesos en el incidente.
Tras aquel episodio, la asamblea de dueños de la Liga MX resolvió inhabilitar por cinco años a la cúpula directiva del club para ejercer cargos en el fútbol mexicano, incluyendo a Velarde, quien tenía dos años en la organización de los Gallos Blancos.
El hoy presidente del Puntarenas FC confesó a La Nación que es un tema del cual no le gusta conversar, por respeto a las personas que resultaron golpeadas. No obstante, comentó que aquel suceso le dejó una gran enseñanza.
"El castigo es interno de la Federación Mexicana y no tiene repercusiones a nivel internacional (por eso puedo ejercer como jerarca del cuadro porteño). Fue un castigo impuesto por un presidente de la Federación que ya no está y, bueno, la verdad no me gusta hablar mucho del tema", expresó Velarde.
Manuel Velarde: ‘No podemos echar el tiempo atrás’
El dirigente tiene claro que aquella situación marcó su vida; no obstante, en Puntarenas FC encontró la oportunidad de "volver a las canchas" y hacerse cargo de un proyecto ambicioso en Costa Rica.
"No he querido discutir el castigo ni nada, porque la situación que tuvimos en Querétaro fue lamentable. Creo que, por respeto a las personas que salieron golpeadas y que fueron afectadas, no valía la pena discutirlo, porque no podemos echar el tiempo atrás para que no sucediera", comentó Velarde.
Manuel Velarde, con rostro serio, reiteró que lo sucedido debe servir para reflexionar y que las personas tengan claro que la violencia no conduce a nada, y que el fútbol y el deporte en general no deben mancharse.
"He tratado de ser muy hermético en este tema y respetuoso con lo que sucedió. Como dije, fue un hecho lamentable, una alerta para cualquier equipo de fútbol. Lo importante fue el aprendizaje; uno debe aprender y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que no vuelva a suceder", agregó.
Sobre lo ocurrido aquel 5 de marzo de 2022, el dirigente azteca comentó que fue una alerta para darnos cuenta de la sociedad en la que estamos viviendo, y no solo se refirió a la de su natal México, sino a la falta de empatía en todo el mundo.
"Ese día, aunque hubiéramos tenido 100 personas de seguridad, no habría importado. Si hubiesen sido 1.000 efectivos, tampoco se habría detenido lo que sucedió. Tengo la teoría de que, incluso, con más seguridad habría sido peor. Debemos ser más tolerantes, porque si expresamos nuestros pensamientos de manera inadecuada, muchas personas saldrán lastimadas", concluyó Velarde.