Redes de abuso infantil online aplican nuevas y agresivas estrategias de ciberacoso
Delincuentes que colaboran para atacar a cientos de víctimas, hostigamiento por múltiples cuentas de redes sociales y deepfakes sexuales son peligros emergentes, advierte la destacada experta Lianna McDonald, quien insiste en la regulación. "Mi mensaje es: no pienses que esto no le puede pasar a tu hijo".
"Hoy les voy a compartir información que es muy sensible, así que les pido mucha atención y cuidado". Con esas palabras, Lianna McDonald abrió ayer su presentación en Congreso Futuro 2026 antes de mostrar testimonios de mujeres jóvenes que fueron víctimas de abuso sexual infantil en internet.
McDonald, reconocida activista canadiense y experta en protección infantil, acompañó su exposición con videos de jóvenes que, sin mostrar sus rostros, relataron cómo el abuso sexual en línea impactó sus vidas durante años.
"Cada vez que alguien me mira, me pregunto si sabe lo que me pasó o si han visto mis fotos en la web", se escuchó de la voz de una de las víctimas. Una forma directa de llamar la atención sobre un tema en el que McDonald ha trabajado por más de veinte años: la violencia sexual infantil en internet, manifestada en delitos como grooming , distribución no consensuada de fotos íntimas y sextorsión.
McDonald, directora ejecutiva del Centro Canadiense para la Protección Infantil -organización dedicada a la denuncia, prevención y educación sobre la explotación sexual infantil en línea-, dijo ayer que los casos de este tipo están creciendo en el mundo.
Según los datos que presentó, estos aumentaron 228% entre 2023 y 2025. Solo su organización recibe "más de 30 mil reportes al año de abuso online , una cifra muy significativa", comentó.
Actualmente, el centro es considerado un referente global y atiende denuncias de múltiples países. "Los niños están corriendo estos riesgos no solo en mi país, sino también en el suyo", advirtió a la audiencia.
McDonald profundizó sobre lo que califica como una amenaza emergente: las redes de acosadores que aplican nuevas y agresivas estrategias de ciberacoso infantil.
Según explicó, los agresores ahora utilizan tácticas de control extremo, demostrando a sus víctimas que conocen su ubicación física o que tienen vínculos con su entorno cercano para silenciarlas.
Asimismo, advirtió sobre una tendencia de múltiples agresores trabajando en conjunto para aterrorizar a una o más víctimas. Esto, ahora también a través de múltiples cuentas en redes sociales.
"Algunos delincuentes actualmente tienen cientos de víctimas simultáneamente", añadió. McDonald además señaló que las víctimas son cada vez de menor edad, con casos de niños de diez años o menos.
La IA como actor
"En nuestros reportes vemos que los casos de grooming han crecido 500% desde la pandemia", aseguró la experta a "El Mercurio" en una entrevista días antes de su presentación. "Y este aumento se replica en muchos países".
Como parte de los peligros que le preocupan, la activista alertó sobre el avance de la inteligencia artificial (IA). En esa línea, mostró datos según los cuales los deepfakes sexuales (imágenes explícitas de menores manipuladas con IA) aumentaron 125% entre 2024 y 2025.
A esto se suma la distribución constante de material sobre abusos sexuales reales en la red, lo que describió como "muy difícil de borrar", obligando a las víctimas a revivir su trauma durante 10 o incluso 15 años después del hecho.
Para combatir este fenómeno, su organización impulsa el Project Arachnid, una herramienta que rastrea la internet abierta y la dark web para eliminar contenido ilegal. "Ya hemos enviado 13 millones de avisos de eliminación a proveedores de servicios", destacó.
Respecto a una solución, McDonald es tajante en que la industria tecnológica debe ser regulada con la misma rigurosidad que otros sectores. Y opina que las nuevas amenazas demuestran que "la comunidad de agresores de niños en internet está más organizada que los países".
La activista propone, por un lado, regular el acceso de los menores a las redes. "Un niño de 13 años es considerado un adulto para las plataformas; eso no debería ser así", plantea. Pero también es enfática en exigir responsabilidad a las empresas sobre el control de sus plataformas, para evitar el contacto de niños con adultos y la distribución de contenido inapropiado.
"En internet, niños y adultos están compartiendo en un mismo espacio que nadie supervisa". En ese sentido, defiende iniciativas como las adoptadas en Australia, donde se prohibió recientemente el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
McDonald sostiene que pese a que los riesgos del entorno digital se conocen desde hace años, el problema no se ha resuelto a nivel global porque persiste la idea de que "esto les pasa a otros". Por lo tanto, señala, las familias no se unen para exigir regulación.
Muchos padres, advierte, creen que sus hijos están a salvo, pero "los casos muestran que los menores son captados incluso a través de aplicaciones inesperadas, como plataformas para aprender música".
"Mi mensaje es: no pienses que esto no le puede pasar a tu hijo". Una recomendación concreta para las familias, acota, es establecer un "contrato tecnológico" donde existan reglas claras y supervisión sobre los dispositivos que los padres financian.
Limpieza digitalCompañías de tecnología han eliminado 4,7 millones de cuentas de redes sociales de menores de 16 años en el primer mes de la nueva ley australiana que prohíbe el uso de estas plataformas a ese grupo etario. Así lo dio a conocer ayer el regulador de internet del gobierno australiano, para el cual los datos son una primera señal positiva, aunque advirtieron que el impacto real de la medida se evaluará a largo plazo.