Tres lecciones clave para invertir en 2026
Axel Christensen
El 2025 fue testigo de un tercer ciclo consecutivo de sólidas ganancias bursátiles, pese a la alta incertidumbre política
Axel Christensen
El 2025 fue testigo de un tercer ciclo consecutivo de sólidas ganancias bursátiles, pese a la alta incertidumbre política. De este período emergen tres lecciones fundamentales para los inversionistas latinoamericanos: En primer lugar, las leyes económicas persisten y moderan los extremos políticos. Las cadenas de suministro y otras reglas económicas básicas no pueden reconfigurarse de inmediato, lo que limita la capacidad de los gobiernos para implementar cambios radicales. A pesar de episodios de volatilidad, como la caída del S&P 500 tras los anuncios de aranceles en abril, los mercados estadounidenses lograron recuperarse y cerrar el año con un alza del 16%. Esta resiliencia demuestra que los fundamentos económicos siguen imponiendo límites a la incertidumbre política y comercial. Una segunda lección es que las megafuerzas, especialmente la IA, superan a la macro tradicional. El entorno actual está marcado por la influencia de megafuerzas estructurales, siendo la inteligencia artificial la más relevante. La IA impulsó cerca de la mitad del crecimiento económico de EE. UU. en 2025, con la inversión como motor principal. Las antiguas anclas macroeconómicas, como la estabilidad inflacionaria y la disciplina fiscal, han perdido peso. En este contexto, sugerimos a los inversionistas adoptar una gestión activa del riesgo, priorizando sectores y gestores capaces de identificar oportunidades en IA, mercados privados y fondos de cobertura. En tercer lugar, la evolución acelerada del sistema financiero. La adopción de stablecoins y la tokenización de activos está transformando el sistema financiero global. La Ley Genius de 2025 en EE. UU. estableció un marco regulatorio para stablecoins de pago, permitiendo su competencia con depósitos bancarios y fondos de mercado monetario. Si estas soluciones se expanden en mercados emergentes, podrían reforzar el rol del dólar como moneda de reserva. La tokenización, por su parte, facilita la liquidación instantánea y el acceso a activos tradicionalmente ilíquidos, abriendo nuevas oportunidades para inversionistas sofisticados. La reciente intervención militar de EE. UU. en Venezuela, que incluyó la captura del presidente Maduro y un embargo total al petróleo, paralizó las exportaciones venezolanas e intensificó la incertidumbre regional. Estos eventos subrayan cómo los choques políticos y las megafuerzas pueden transformar rápidamente los mercados financieros y de materias primas. En conclusión, el 2025 desafió límites en múltiples frentes: restricciones en política comercial y avances en IA e innovación financiera. Para 2026, seguimos atentos a la evolución de estas megafuerzas y mantenemos una postura pro-riesgo, recomendando a los inversionistas chilenos prepararse para un entorno dinámico y disruptivo.
Director de Estrategia de Inversiones para América Latina de BlackRock.