La vida no se equilibra: se navega
Lue Araújo
"¿Cuál es tu definición de éxito?", pregunté
Lue Araújo
"¿Cuál es tu definición de éxito?", pregunté. "Balance". Me respondió. Me quedé pensando: "¿qué querrá decir por ‘balance’?"... Y me atreví a devolverle la pregunta con un ingrediente provocador: "¿Balan- ce o control?". Cuando su expresión facial cambió supe que habíamos tocado una fibra importante no solo para mi interlocutor sino un insight relevante que impacta cómo vivimos, qué metas nos ponemos, qué resultados logramos, el papel del estrés en todo esto, y por qué el mindset es nuestra ventaja decisiva. Supongamos que queremos tener mejores resultados éste año que los que obtuvimos en 2025. Es apenas normal tener ese deseo. Entonces entendamos, antes cuál es nuestro punto de partida. Porque para obtener mejores resultados tendremos que ponernos metas, aprender algo nuevo, desarrollarnos a nosotros mismos, liderar a otros, ganar en el mercado, mejorar nuestra salud, ser buenos padres, prepararnos para el impacto de las elecciones, adaptarnos al cambio, etc. ¿Podremos hacerlo? Según Gallup, 4 de cada 10 empleados en el mundo dijeron haber sentido estrés "gran parte del día anterior". Eso a nivel emocional. A nivel fisiológico, sabemos que Oura Ring ha detectado que a nivel mundial las mujeres promedian 128 minutos de estrés al día, y los hombres promedian 97 minutos de estrés al día. De acuerdo con el American Institute of Stress: "El estrés es el responsable de entre el 75 y el 90 por ciento de las visitas al médico de cabecera". Es decir: si éxito se define como balance, si balance se entiende como control, si quererlo controlar todo produce estrés, y si el estrés nos pone en modo de supervivencia, y modo supervivencia es lo opuesto a modo creador; entonces la búsqueda de balance está en dirección opuesta a los resultados que queremos mejorar en 2026. "¿Entonces qué hago?" me preguntó. "Si estás en el mar —con sus olas, corrientes submarinas superficiales y profundas, con sus animales y viento— ¿tratarías de controlarlo o tratarías de subirte a un bote?" Me sonrió. La pregunta le provocó una reflexión que le hizo clic. El bote era preferible, y todo empezaba a tomar otra perspectiva. Pero faltaba algo más. Porque el bote no es suficiente. Un bote, a la deriva, también es peligroso. Para sacarlo de ese estado tenemos que darle un destino, tenemos que ponerle una meta. Pero no una meta cualquiera, que sea más de lo mismo, porque podemos volver a caer en el círculo vicioso e improductivo. Imagina que le volvemos a poner la meta de que busque "balance". En cambio, tenemos que ponerle una meta que provenga de algo intrínsecamente nuestro. De un deseo profundo capaz de movilizar una nueva manera de pensar y ser. Por eso en 2026 no debemos buscar balance —el balance no existe—; busquemos ser mejores navegantes. La vida no se equilibra, se navega. El balance es estático, el rumbo está vivo. En 2026 deja de buscar control y construye capacidad de navegar: barco, destino y capitán.
Coach de mindset. Correo: lue@luearaujo.com