Los canguros gigantes pesaban más de 200 kilos, pero podían saltar
Estudio internacional postula que aunque tenían la capacidad, la usaban para distancias más cortas.
En la actualidad, el canguro rojo, que pesa unos 90 kilos, es el animal saltador más grande del mundo, pero durante la Edad de Hielo algunos canguros alcanzaron más del doble de tamaño, llegando a pesar hasta 250 kilos.
Durante años, los investigadores creyeron que estos gigantes no utilizaban el salto, ya que estudios anteriores sugerían que saltar se volvería mecánicamente imposible por encima de los 150 kilos.
Pero el equipo de las universidades de Manchester, Bristol y Melbourne examinó dos factores limitantes potenciales: la fuerza de los huesos del pie y la capacidad del tobillo para anclar los poderosos tendones que impulsan el salto. Y los análisis muestran que los canguros gigantes tenían huesos del pie más cortos y gruesos, capaces de soportar fuerzas de aterrizaje, y sus huesos del talón eran lo suficientemente anchos para soportar tendones de tobillo mucho más gruesos que los de los canguros modernos.
Eso sí, probablemente eran saltadores más lentos y menos eficientes, más adecuados para movimientos cortos que para viajes de larga distancia.