Con un inversión de entre $ 450 y 500 millones, la Udelar buscará consolidar la zona de Centro, Cordón y Parque Rodó como un campus barrial
Con la expectativa de dejar su histórico edificio entre 2029 y 2030, la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República (Udelar) avanza en la construcción de su nueva sede.
El progreso de la primera etapa, que implica levantar un edificio de ocho pisos, ya se puede ver al pasar por el barrio Cordón.
En esta zona de la ciudad, la Udelar quiere conformar una especie de campus barrial para las carreras del área social y artística: hacia el sur están las facultades de Comunicación y Ciencias Económicas y hacia el norte las de Derecho, Artes y Psicología.
Las obras para la nueva sede supondrán una inversión de entre $ 450 y 500 millones y estarán divididas en tres etapas.
La primera, que es la que ya comenzó, se prevé que esté finalizada para el inicio de 2027. En ese edificio se alojará el gobierno, la administración y la mayoría de la investigación de la facultad.
La siguiente etapa, prevista para 2028-2029, significará la construcción del aulario donde tomarán clase los estudiantes. Mientras tanto, el viejo edificio seguiría activo para otros fines.. "Vamos a estar un tiempo divididos en dos sedes", dijo Nicolás Duffau, decano de Humanidades, a El País.
La tercera etapa, esperada para 2029-2030, se centrará en la construcción de un edificio para la biblioteca y los laboratorios.
De todas formas, el respeto a los plazos proyectados dependerá de las "asignaciones presupuestales dentro de la universidad". El decano de Humanidades dijo que insistirán en que son la "prioridad", pero subrayó que la Udelar, en general, no ha sido "muy beneficiada" con el dinero que le da el gobierno.
¿Qué pasará en 2029-2030 con el viejo edificio si Humanidades no lo usa?
Duffau recordó que el edificio es "patrimonio" y que al tratarse de un edificio universitario, la Udelar definirá para qué lo usa. Podrá servir como aulario, por ejemplo.
Tranvías, IMM y Udelar
Una resolución de la IMM del pasado 15 de enero deja constancia de la habilitación a la Udelar a construir un edificio de ocho pisos y demoler 904 m² de lo que había previamente.
¿Pero qué había?
Este padrón, de 4.172 m², pasó por varias manos en los últimos dos siglos y supo ser una estación de tranvías.
A principios del siglo XX, la compañía alemana de tranvías eléctricos, La Transatlántica, la usaba como estación. Se llamaba la Estación Artigas -que no debe confundirse con la Estación Central de trenes, en La Aguada, que también recibió su nombre por el prócer-.
La Transatlántica tenía muchas otras estaciones, algunas que hoy en día se han vuelto espacios públicos importantes, como la Estación Goes, que tiene un espacio cultural con el mismo nombre, y la Estación Agraciada donde hoy está la plaza Las Pioneras, como narra una nota de El País de 2024.
Pero la empresa alemana fue comprada, entre 1926 y 1927, por la compañía británica Sociedad Comercial de Montevideo. Y 20 años después, en 1947, el Estado expropió la empresa y se creó la Administración Municipal de Transporte (Amdet).
Así, las estaciones quedaron en manos de la Intendencia de Montevideo (IMM).
¿Y qué pasó con la vieja Estación Artigas?
Para 2015, la IMM destinaba el predio al taller de mantenimiento y flota del Servicio de Tránsito, el Servicio de Almacenes y la farmacia del Servicio de Atención a la Salud, según una resolución de mayo de ese año.
En aquel texto, la entonces intendenta Ana Olivera pedía autorización a la Junta Departamental para darle el padrón a la Udelar a cambio de que esta le diera cuatro suyos. Los ediles le dieron el aval y en julio de ese año, Olivera promulgó el decreto.
Aunque ya han habido demoliciones en el predio, el proyecto de la Udelar no prevé demoler todo.
"Por suerte se van a aprovechar unas cuantas partes, por ejemplo los galpones o la casa que está por Maldonado", dijo el decano de Humanidades, Nicolás Duffau.