Venezuela, una oportunidad
Ricardo Santamaria
Nadie está hablando -ninguno de los candidatos presidenciales- de lo que significa Venezuela libre y democrática para Colombia: una inmensa oportunidad
Ricardo Santamaria
Nadie está hablando -ninguno de los candidatos presidenciales- de lo que significa Venezuela libre y democrática para Colombia: una inmensa oportunidad. Oportunidad para los negocios, el comercio, la cooperación, el intercambio cultural y educativo. Todo lo que necesita Venezuela en este momento donde renace como país, lo tiene Colombia: comida, ropa, carros, equipo industrial, materiales de construcción, bebidas, medicamentos, flores, plásticos, agroquímicos, papel, autopartes, motocicletas. Mil más. La lista da para llenar toda la columna. La pregunta es: ¿como país nos estamos preparando para este momento que ya llegó? ¿hay algún candidato a la presidencial que tenga una propuesta sobre esto? ¿alguien que haya integrado un grupo de empresarios, académicos y dirigentes gremiales que esté investigando esto para iniciar un proceso de acercamiento en esta nueva etapa de Venezuela? Cuando se consolide una transición democrática y se normalicen las reglas de juego, Venezuela dejará de ser un problema para Colombia para volver a ser nuestro mayor mercado natural. Con Venezuela, históricamente, tuvimos una integración real. Luego vino el largo deterioro y el costo para regiones enteras del país. Aun así, incluso en la era chavista hubo un recordatorio del tamaño del potencial: El comercio llegó a un pico gigantesco a finales de los 2000. Analdex registra que 2008 fue año récord de ventas externas de Colombia a Venezuela, con exportaciones por encima de los US$6.000 millones. Si eso ocurrió con trabas, controles y volatilidad, imaginemos lo que puede pasar sin ese lastre. ¿Por qué Venezuela puede ser nuestro primer socio comercial? Porque, en términos productivos, somos complementarios por geografía, cercanía y estructura empresarial. Venezuela va a necesitar, en una fase de reconstrucción, varias cosas que Colombia puede proveer de inmediato: abastecimiento masivo de alimentos y bebidas, reindustrialización, construcción y servicios de logística, puertos, transporte, telecomunicaciones y educación, entre otros. La oportunidad por ejemplo que hay en servicios bancarios y financieros es enorme y está probado el éxito de las entidades colombianas que hoy lideran estos sectores en Centroamérica. Pero nada de esto ocurrirá por inercia. Le decimos al oído de los candidatos: presenten una estrategia país para la Venezuela democrática. Trump le está abriendo las puertas a las empresas estadounidenses. El próximo presidente de Colombia, debe hacer lo mismo con nuestros empresarios. La paz y la prosperidad en la frontera se construyen con comercio formal, empleo y oportunidades. Venezuela libre y democrática no solo es la mejor noticia para los venezolanos, sino que es la oportunidad más grande para Colombia.
Analista.