Se pueden plantear iniciativas hasta el 1° de febrero, y anotarse para participar de talleres para repensar la institución; en mayo se detallarán las iniciativas
La
Biblioteca Nacional (
BNU) habilitará hasta este domingo 1° de febrero la opción para que la ciudadanía pueda presentar propuestas sobre la "biblioteca del futuro". La administración, encabezada por
Rocío Schiappapietra, planteó que buscaría abordar este aspecto cuando se anunció el polémico cierre del edificio el 26 de mayo pasado, fecha en que se conmemora el Día Nacional del Libro. Las salas reabrieron a mediados de diciembre.
Para participar, se debe ingresar a la
Plataforma de participación ciudadana digital, una página web oficial, y elegir este proyecto. Se presentaron 17 propuestas en el llamado, que busca llevar la biblioteca a los "modelos más actuales e innovadores", en torno a la "preservación y el disfrute del conocimiento nacional en sus más amplias posibilidades y soportes".
En la plataforma web, se puede acceder a las diferentes propuestas. Por un lado, se planteó la importancia de "preservar" y "digitalizar" manuscritos, para acercarlos no solo a los investigadores, sino también a los alumnos del sistema educativo.
El "colectivo de bibliotecólogos afrouruguayos" propuso la "identificación, preservación, organización y difusión de materiales vinculados a la historia, cultura y producción intelectual afrouruguaya", así como "criterios de equidad en las políticas de digitalización", entre otras medidas.
Otra propuesta apunta a aplicar "Sabio Lector", una iniciativa que plantea integrar la inteligencia artificial (IA) en la biblioteca, que supondría un "compañero intelectual especializado que acompaña la lectura y profundiza la comprensión del contenido".
El mismo autor además propuso crear "BNU Lab", un laboratorio "físico y digital", que permita que los lectores puedan "interactuar con los libros y documentos, hacer preguntas, encontrar relaciones, entender contextos y generar nuevas ideas en minutos", indicó la propuesta.
También otro usuario propuso una nueva "estructura de diseño arquitectónico y funcional", que va desde "cambiar mobiliario", crear un "chabot presencial" para brindar datos de productos y servicios, y hasta la creación de un "techo abierto" en la sala de lectura para que cuente con "luz natural".
Otra iniciativa propone una "biblioteca para el estudiante moderno", con una "adecuación y ampliación de horarios" de las salas de lectura, de lunes a domingo, de 09.00 a 13.00 horas, y de 16.00 a 20:00 horas, sobre todo para los estudiantes que viajan desde el interior a Montevideo a estudiar, como un "espacio fundamental de estudio, consulta y concentración".
En esa línea, la propuesta de una BNU "abierta", busca "ampliar" tanto el horario de atención, como la posibilidad de que investigadores puedan acceder a los materiales. Mientras que otra iniciativa propuso generar una "revista digital joven", para producciones audiovisuales sobre "temas culturales y sociales, con formación en escritura, edición digital y pensamiento crítico".
También se planteó una "re-estructura para la organización de los servicios centrada en lxs usuarixs", que plantea no solo definir los "servicios" que atiende la BNU. Y que la institución pueda contar con un "cineclub" que "discuta el cine nacional poco conocido como el documental", que permita "aumentar visitas físicas y digitales" a la biblioteca.
En esa línea, otra iniciativa busca instalar allí un "club audiovisual juvenil", que utilice el cine, las series y otras producciones audiovisuales como "puerta de entrada a la lectura y al acervo bibliográfico y documental".
Además, una propuesta de crear iniciativas interinstitucionales, para abordar "la relación entre el lenguaje en uso y las identidades de los habitantes de los diferentes departamentos". Y otra que planteó un servicio de digitalización "gratuito", que le permita a los usuarios consultar los libros "cómodamente" en la sala de lectura y recibir documentos por correo u otro dispositivo.
Otra iniciativa también planteó extender el horario hasta las 20.00 horas, la compra de libros "especialmente de Argentina y Brasil, y de toda América Latina (que hay nada)", así como "darle vida con actividades y renovación estética" a la BNU.
Para la BNU también se propuso crear un "archivo vivo de la experiencia uruguaya", que permita "recoger, preservar, curar y activar relatos de vida, microhistorias y testimonios de personas comunes". En el listado se coló una propuesta de "educación de pacientes para el uso racional de medicamentos", y otra de "integralidad humana".
La
BNU, junto al Ministerio de Educación y Cultura (
MEC) y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (
OPP), habilitaron en esta instancia no solo la presentación de propuestas, sino la opción de participar de talleres, que se realizarán entre febrero y abril.
Dichos talleres estarán divididos en tres ejes temáticos. Por un lado, las "colecciones, archivos y depósito", donde se analizará la digitalización y los derechos de autor. También las "experiencias", vinculado al diseño de servicios y la creación de plataformas de innovación, y el "territorio", que analizará la red de bibliotecas y las políticas de descentralización.
El "proceso de diálogo" se extenderá hasta abril, y en mayo se realizará un documento con "hallazgos y propuestas", presentado al Poder Ejecutivo, para ser utilizado como "hoja de ruta para el funcionamiento de la biblioteca de las próximas décadas".
La BNU es una de las instituciones culturales "más antiguas y significativas" de Uruguay, señaló la consigna. En el siglo XX, la biblioteca tuvo un "papel activo en la vida intelectual del país", acercando al acceso público "más de un millón de volúmenes", así como manuscritos y mapas.
En el siglo XXI, las bibliotecas "evolucionaron de espacios de conservación a centros donde los saberes se cruzan e interactúan", que funcionan como "nodos interdisciplinarios que fomentan el pensamiento transversal, permitiendo que una búsqueda en un área lleve a descubrimientos en otras".
"Esa mezcla las convierte en ecosistemas de conocimiento. En Uruguay, este rol es especialmente importante, ya que las bibliotecas pueden apoyar al sistema educativo y científico promoviendo una ciudadanía crítica y creativa y acercando la labor intelectual a la innovación", agregó el llamado.
La misión de la BNU es "conservar, preservar, organizar y difundir la memoria y el conocimiento intelectual del país, en sus más amplias manifestaciones, expresiones y formatos, ya sean artísticas, científicas, académicas o políticas", agregó el llamado.