Una webserie satiriza la cultura de los realities
Recién se estrenó en YouTube la ficción chilena que sigue a un exrostro de TV que busca recuperar su estatus mediático.
"FAMA" narra la vida de Junior Méndez, una figura de la farándula nacional que, tras una breve y mal administrada carrera, intenta rescatar su popularidad realizando un docurreality junto a su familia. Sin embargo, el proceso termina por dejar al descubierto tensiones.
La producción de tres episodios explora el lado más oscuro de la fama. Andrés Finat, su productor, explica que buscan mostrar ese aspecto "seductor" de las luces. "Muchas personas están dispuestas a arriesgarlo todo con tal de ser vistas y reconocidas públicamente, incluso su estabilidad emocional y física", señala.
La idea de "FAMA" surgió a partir de una inquietud personal del director del proyecto, Itzá Mendy, tras observar cómo los realities y las redes sociales han "colonizado" la vida cotidiana. "Hoy todo funciona a gran velocidad, los contenidos se consumen en fragmentos breves. La miniserie nos permitía presentar momentos clave del mundo en el que habitamos, pero desde ese mismo lenguaje, que es mucho más ágil", explica.
Mendy señala que la serie está fuertemente influenciada por distintos hitos de la televisión chilena, como el reality "Doble Tentación", que en 2017 acumuló más de mil denuncias ante el Consejo Nacional de Televisión por episodios de violencia, denigración y sobreexposición. Pero aunque la historia está inspirada en figuras como Junior Playboy y DJ Méndez, sus creadores coinciden en que el fenómeno que aborda "FAMA" trasciende lo local y dialoga con una problemática de alcance global. Hay referencias a programas emitidos en España, donde se grabó la producción debido a la residencia de ambos. "Ese tipo de espectáculo extremo genera un puente cultural entre Chile y España, ya que son dos países en los que progresivamente se fue normalizando la violencia como forma de entretenimiento", agrega Mendy.
En la misma línea, Andrés Finat sitúa la reflexión en Australia, que recientemente implementó la prohibición del uso de redes sociales para los menores de 16 años. Según el productor, esta medida evidencia una preocupación creciente por los efectos de la sobreexposición digital en las nuevas generaciones. "La serie refleja precisamente ese fenómeno, ya que muestra cómo las redes sociales atraviesan la vida cotidiana y generan ansiedad, comparación constante y una búsqueda permanente de validación a través de likes y comentarios", explica.
Desde la perspectiva de su director, la webserie tiene como finalidad explorar vidas que carecen de sentido y mostrar un sistema que se aprovecha de esa fragilidad. Según explica, la industria de los realities se trata de una maquinaria que entrega "cinco minutos" de visibilidad y luego descarta a quienes participan en ella. Además, sostiene que "FAMA" invita a entender la fama no como un objetivo, sino como un síntoma, y advierte que "cuando la necesidad de ser vistos se vuelve más importante que la vida misma, se pone en riesgo aquello que realmente define lo que significa ser humano".