Aprender más rápido que el cambio
Lue Araujo
Llegamos a Boston en 2012, donde esperábamos ser descrestados por nuestros profesores
Lue Araujo
Llegamos a Boston en 2012, donde esperábamos ser descrestados por nuestros profesores. Pero antes de que un profesor dijera una palabra, nos descrestó Uber. Lo probamos y pensé: "que locura. Esto va a llegar a Colombia… algún día". Nos metimos de cabeza a estudiar y cuando viajamos a Bogotá en 2013, tan solo un año después, Uber ya estaba conquistando el mercado. Esta no es una columna sobre Uber. Es una reflexión sobre el futuro, la velocidad con la que se instala, y el mindset que se requiere para no quedarnos discutiendo el pasado mientras el entorno cambia. El avance tecnológico no es inevitable, porque depende del ser humano. Pero cuando entran incentivos como la competencia entre Estados Unidos y China empujando la inteligencia artificial, el ritmo se acelera y el cálculo de riesgos se vuelve secundario. Tony Robbins ha contado que, hablando con Obama, le preguntó qué hacía el gobierno para preparar a los 8 millones de personas que vivían de manejar taxis, Uber y camiones frente a los vehículos autónomos. Obama le respondió: "eso no va a pasar por ahora Tony". Ese "por ahora" nos anestesia. Eso fue hace 10 años. Hoy se puede pedir un Waymo sin conductor en EE. UU. Los carros Tesla prácticamente se pueden manejar ‘solos’. Lo probé en un viaje de 4,5 horas y me gustó más que Uber en 2012. Uber "llegó en un año" porque ya existía un piso tecnológico: GPS, datos, mapas, pagos, computación en la nube. Esa base la empujó durante años la Ley de Moore: más potencia de cómputo y más barato. Con la inteligencia artifi- cial la curva se empina aún más. Moore es reemplazado por la Ley de Rendimientos Acelerados: cada avance se convierte en soporte para producir el siguiente, más rápido que antes. El problema para los humanos es que nosotros no pensamos así. Pensamos linealmente. Por eso decimos "por ahora no Tony". Ejemplo: treinta pasos de un metro son un avance de 30 metros. Los sentidos pueden racionalizarlo. Con la Ley de Rendimientos Acelerados (cada paso dobla la capacidad o distancia del anterior: 1, 2, 4, 8, 16...), el resultado desafía la razón. En el paso 30, habremos recorrido 1.073.741.824 metros, equivalente a 26 vueltas al Planeta Tierra. Esta aceleración tecnológica desafía nuestra capacidad adaptativa. Cuando el entorno cambia más rápido que nosotros, nos sentimos amenazados y puede ganarnos el estrés, desde donde entramos en modo supervivencia. Si decidimos desde el miedo, esperamos que "alguien haga algo" para defendernos. El sector público no está diseñado para resolver esto. Entonces, ¿cómo coexistir con esta nueva realidad? Lo ideal sería dejarle a la máquina los cálculos, y a los humanos lo intrínsecamente nuestro: el juicio. La máquina optimiza los medios, y nosotros somos responsables por los fi- nes. Nada fácil. Mi hipótesis es que el mindset que se requiere no es "tech" sino adaptativo. Aprender más rápido es conservar lo esencial, sostener curiosidad disciplinada, entrenar criterio bajo presión, y movernos del miedo a la creación con velocidad.
lue@luearaujo.com Coach de Mindset y Alto Rendimiento.