El ruido de las motos era otro en pandemia
Tras el peak pandémico de 68 mil ventas anuales, el mercado chileno se estabilizó en 28.594 unidades. Según la ANIM, hoy en la industria manda lo funcional, liderado por modelos de baja cilindrada y la eficiencia de fabricantes asiáticos.
Chile tiene una de las tasas de motorización de dos ruedas más bajas de la región. Según la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas (ANIM), las motos representan el 3,9% del parque vehicular nacional. Tan solo se vende una moto por cada once automóviles nuevos.
Cristián Reitze, presidente ejecutivo de la ANIM, describe esta realidad como "el mundo totalmente al revés" frente a vecinos como Colombia, donde la moto es el vehículo principal con un 60% de participación. Mientras allá es el estándar, en Chile sigue siendo una alternativa en crecimiento frente al dominio del auto.
Tras el boom de la pandemia y su peak de 68 mil ventas, el mercado se ha estabilizado hacia un uso práctico. El 2025 cerró con 28.594 unidades vendidas, apoyado por un flujo de importación que inyectó 40.381 motos -un 47% más que las 27.419 motos importadas el 2024- para renovar totalmente las vitrinas nacionales.
El impacto de los migrantes
Con un enfoque en el uso en la ciudad, el segmento "calle" domina el mercado con el 86% de las ventas, liderado por las motos urbanas con 9.183 unidades vendidas que han desplazado el uso recreativo por el transporte diario y laboral. A estas le siguen las multipropósito (8.234) y scooters (3.586), mientras que las deportivas de calle (2.432) y las chopper (1.282) ocupan los lugares finales (ver gráfico).
Este fenómeno urbano tiene un fuerte componente cultural y demográfico. Reitze destaca la influencia de la inmigración, especialmente de venezolanos y colombianos: "Para ellos, la motocicleta es parte de su paisaje de movilidad social desde siempre. Siempre hubo una moto en su casa, es como si fuera un refrigerador, llegan y lo primero que hacen es comprar", comenta.
Fabricantes asiáticos dominan el mercado
El mapa de importadores que revela la ANIM es hoy nítidamente asiático. China provee el 59% de las motocicletas, mientras que la India se consolida con el 23% de las importaciones. Esta oferta de modelos económicos ha desplazado en volumen a las marcas tradicionales de Japón o EE.UU. "El 87% de las motos que se venden en Chile son de cilindrada baja, es decir, de 250 cc para abajo", comenta el presidente de la asociación para explicar que la oferta se ajusta a un usuario que busca precios y eficiencia.
Geográficamente, la Región Metropolitana es la que tiene mayores ventas con el 66% de la demanda nacional (18.966 registros). Detrás aparecen Valparaíso (1.560), Biobío (1.400) y Coquimbo (1.543), zonas donde la moto se ha consolidado como un aliado para trayectos cortos e interurbanos.
En cuanto a los nichos específicos, el segmento o ff-road (todoterreno) mantiene un 7% de las ventas con 2.101 unidades (1.199 de cross y 902 de enduro), mientras que las cuatrimotos (ATV) sumaron 1.765 ventas, destacando un perfil mayoritariamente funcional con 1.633 modelos multipropósito frente a solo 132 deportivos.
El segmento menos comercializado según la Asociación de Importadores, son los UTV (vehículos utilitarios todo terreno), con apenas 11 unidades vendidas en el año; una cifra residual que termina por asentar a la motocicleta como un vehículo urbano por excelencia.
Avance de modelos económicosChina provee el 59% de las motocicletas, mientras que la India se consolida con el 23% de las importaciones. Esta oferta de modelos económicos ha desplazado en volumen a las marcas tradicionales de Japón o EE.UU.