Autoridades uruguayas recibieron información en diciembre que alertaba sobre que podría cometerse el robo de un banco, posiblemente a través de túneles.
Un nuevo robo del siglo". Esto es lo que, según el ministro del Interior, Carlos Negro, buscaban hacer los delincuentes capturados por cavar un túnel en la Ciudad Vieja. La Policía investiga y busca resolver las múltiples incógnitas que todavía deja este caso. Uno de los puntos claves es la existencia de un posible vínculo de los ahora imputados con elPrimer Comando Capital (PCC), uno de los principales grupos criminales del continente.
Desde las 08:00 del miércoles que personal de Policía Científica se encontraba nuevamente periciando el local ubicado en la calle Colón, desde el cual comenzó a construirse el túnel (ya habían trabajado el martes en la tarde). Todo elemento presente en la escena fue tenido en cuenta como posible indicio, ya que podía contener huellas u otras pruebas claves para el caso. Incluso un paquete de galletas surtidas fue analizado. Con el paso de las horas, varios curiosos se acercaron al lugar para observar lo que ocurría, entre ellos turistas extranjeros asombrados por el despliegue policial.
Horas más tarde, sobre el mediodía, llegó personal de Bomberos. Primero abrieron las tapas del alcantarillado con el objetivo de ventilar, ya que de lo contrario los gases tóxicos del saneamiento podrían afectar a los peritos. El mal olor no tardó en inundar a los allí presentes. Los funcionarios descendieron para medir la toxicidad del aire y los niveles de oxígeno, para luego sí dar paso a los investigadores.
Por un hueco en el que apenas cabía una persona, algunos comenzaron a descender hacia la red de saneamiento junto con un escáner 3D. Otros bajaban por la boca del túnel dentro del local. Aquellos que habían ingresado con trajes completamente blancos y portando una máscara de gas, salían pocos minutos después con prácticamente toda su indumentaria marrón y emanando mal olor. Lo que a primera vista parecía un espacio al que nadie querría entrar, para los delincuentes era el camino hacia la obtención de una fortuna.
Si bien la Policía ya tiene certezas de cuál era el objetivo de los atracadores, las autoridades definieron no comunicarlo públicamente. La institución financiera ya ha sido notificada. Inicialmente se manejaron múltiples hipótesis, ya que en la zona se encuentran las sedes de varios bancos, las cuales, además de dinero, guardan los cofres fort de particulares, por lo que el botín podría haber sido millonario.
Información
La investigación comenzó en setiembre de 2025, cuando la dirección de Investigaciones recibió una denuncia anónima sobre un punto de venta de droga en Neptunia. Al avanzar, se consiguió identificar a personas uruguayas y extranjeras.
En forma paralela (lo que significó crear otra investigación), la Policía uruguaya recibió información de su par brasileña en diciembre de 2025. Allí advertían sobre un posible atraco a una institución financiera, probablemente a través de túneles. El avance de ambos casos llevó a que finalmente las investigaciones se unificaran.
Meses de trabajo y de análisis de los movimientos de los implicados llevaron a detectar que 11 personas (todas ya formalizadas) estaban vinculadas entre sí, por lo que terminaron siendo objetivo de las dos investigaciones. Se trata de ocho hombres y tres mujeres. Cinco de ellos son ciudadanos uruguayos, mientras que los restantes se dividen entre paraguayos y brasileños.
En audiencia judicial realizada ayer, dos de los sospechosos fueron imputados por los delitos de negociación de estupefacientes y uno de ellos por porte y tenencia de arma de fuego y municiones. Los otros nueve fueron imputados por asociación para delinquir y hurto especialmente agravado en grado de tentativa. Como medida cautelar, todos deberán cumplir 180 días de prisión preventiva.
El recorrido del grupo GEO por el túnel de la calle Colón
Alquileres
Una de las mujeres ahora formalizadas fue la encargada de alquilar tanto el local de la calle Colón como una casa ubicada en El Pinar, donde fueron detenidos algunos de los implicados. El local comercial era utilizado como un "depósito".
En conversación con El País, una vecina lindera dijo haber escuchado ruidos, aunque nunca sospechó de lo que realmente estaba ocurriendo. Aseguró que había dos personas que se hacían presentes con mayor frecuencia (un hombre y una mujer). "Él era el más conversador, siempre nos saludaban", destacó la mujer.
Otro vecino del barrio, que prefirió no mencionar su nombre, dijo que los delincuentes solían cargar y descargar cajas a diario y realizando tareas que contribuían al imaginario de que eran un depósito.
Antecedente de un atraco fallido al BROU
En 2016, un grupo de delincuentes realizó una excavación de 30 metros para saquear las bóvedas de una sucursal del Banco República en Colón. El modus operandi fue similar. En esa oportunidad, los delincuentes fallaron al desconectar el sistema de alarmas, lo que alertó a la Policía. Si bien escaparon, los investigadores consiguieron dar con ellos días después.
Así es por dentro el túnel construido por delincuentes en Ciudad Vieja