La Sociedad para la Conservación de la Biodiversidad de Maldonado advierte que, en caso de propagarse, no se va a poder controlar y representa una amenaza para la fauna y el ecosistema nacional.
Redacción El País La Sociedad para la
Conservación de la Biodiversidad de Maldonado (Socobioma) detectó en animales silvestres enfermedades características de los
domésticos. Son los primeros registros (documentados científicamente) que se hallan en
Uruguay.
Entre los hallazgos principales, dijeron a El País desde la organización
sin fines de lucro dedicada a la recuperación de fauna nativa, se encontró la presencia del virus como el
distemper canino en especies silvestres terrestres y marinas cuando son patógenos que no deberían estar presentes en condiciones
ecológicas normales.
Desde Socobioma informaron que son varios los animales que han ingresado al centro con
patologías prevenibles (distemper, parvovirosis) en perros y gatos, lo que evidencia un problema creciente vinculado al manejo irresponsable de la
tenencia de
animales domésticos.
"No es un caso aislado, sino un patrón que estamos observando con más frecuencia", sostuvo Lourdes Casas,
veterinaria y referente de Socobioma. Entre los casos constatados hay
lobos marinos, leopardos y
zorros de monte.
Los estudios genómicos, que son llevados adelante en conjunto con la Sección Genética Evolutiva de la Facultad de Ciencias de la
Universidad de la República y con colabración del
Ministerio de Ganadería, concluyen que "la fauna silvestre está siendo expuesta a
patógenos de origen doméstico".
Por tanto, desde Socobioma advierten que en materia de implicancias sanitarias y ambientales los hallazgos pueden desembocar en un fenómeno de "alto impacto" que afecte los
ecosistemas y
áreas naturales.
"La tenencia irresponsable, la falta de
vacunación, el
abandono y la interacción no controlada entre animales domésticos y silvestres generan un riesgo sanitario real, no solo para la biodiversidad, sino también para la
salud pública. Algunas de estas
enfermedades, como el distemper, pueden causar
mortalidades significativas en poblaciones silvestres, comprometiendo su
conservación. Lo que ocurre con los animales domésticos no queda dentro de los
hogares, está llegando a los ecosistemas y dejando consecuencias medibles", alertó Casas.
La especialista, que fundó y dirige Socobioma, detalló algunos escenarios en los que se da el contagio de parte de
perros y
gatos a animales silvestres, en particular los caninos.
"Una de las causas son las jaurías, pero no la única. También los perros que son abandonados terminan interactuando con los animales en el
monte es otra forma en que puede llegar. Cuando se los lleva a pasear a
parques o zonas donde existe fauna. Los perros pueden ser portadores, lo van eliminando por la orina (un animal silvestre puede infectarse al olerla) y esa también es una vía de
transmisión, que se suma al contacto directo", dijo.
La principal preocupación radica en especial en el distemper, que afecta puntualmente a la
población canina, y que se puede expandir a todos los
carnívoros: zorros, zorrillos, gatos montés,
hurones y a todos los
mamíferos de la fauna nacional.
"El virus tiene tres
etapas que pueden aparecer a la vez o transcurrir de una a otra. Una digestiva en la que predominan las diarreas, luego una respiratoria en la que se da una
bronconeumonía y después la neurológica en la que predominan síntomas nerviosos, que genera contracciones involuntarias, atrofia muscular y parálisis que termina llevando a la muerte. El lunes murió una
zorra. Los casos son más que los evaluados o probados científicamente. Es la primera vez que se detecta en
Uruguay, pero la enfermedad estaba, solo que ahora se está buscando. Dos zorros contagiados ya representan un número muy alto, porque no tenemos forma de detener la propagación de la
enfermedad. No es posible vacunar a los animales silvestres ni ejercer un control efectivo", acotó Casas, en referencia al comportamiento de
transmisión exponencial que pueden tener los
virus.
Vacunar y genoma idéntico
En razón de que los casos evidenciados se dieron en distintos puntos del país (
Canelones, San José y
Maldonado), desde Socobioma ponen especial énfasis en que para efectuar un control adecuado es necesario fortalecer las
políticas de
vacunación obligatoria a los animales domésticos.
De los casos analizados realizados mayoritariamente en animales ya muertos, se registró el de una zorra que falleció en
junio en las instalaciones de Socobioma, luego de ingresar con distemper y
parvovirosis, presentando "sintomatología
neurológica".
"Los estudios genómicos demuestran que las variantes detectadas en fauna silvestre son genéticamente muy similares y en algunos casos prácticamente idénticas a las variantes que circulan actualmente en perros domésticos. Estos resultados constituyen los primeros registros documentados y confirmados para Uruguay", expresaron desde la organización.