Sala cuna para mascotas
No es una distopía
No es una distopía. Es Chile 2036 y se anuncia con tono solemne la creación del Sistema Nacional de Sala Cuna para Mascotas. No es excentricidad. Se presenta como una política de conciliación vida laboral-afectiva, bienestar emocional y productividad.
El mensaje del proyecto de ley es claro: el país hace rato que cambió. Menos niños, más hogares unipersonales y más mascotas convertidas en vínculo central. Desde hace 10 años y de acuerdo a la tendencia proyectada el 2026, la tenencia de mascotas ha aumentado 2 dígitos anuales, hasta llegar a 1,08 mascotas por hogar.
La ley define con precisión qué es una mascota, quién su tutor responsable y bajo qué condiciones se podrá acceder al beneficio. Hay evaluaciones de apego, priorización para hogares monoparentales y copago progresivo. Nadie se pregunta por qué este proyecto de ley avanzó más rápido que la sala cuna humana, quizá porque la TGF (tasa global de fecundidad) también siguió bajando a tasas crecientes y de acuerdo a la tendencia ya vamos en 0,76 hijos por mujer en edad fértil. Este año 2036 la población de Chile comienza a disminuir desde 20,6 millones, aunque ya desde el año 2028 las defunciones superan los nacimientos, como proyectó el INE hace 10 años.
En la práctica y de acuerdo a tendencias de consumo y premiumización del segmento, las salas cuna privadas para mascotas ya existen y funcionan mejor de lo que muchos se imaginan.
A las 8:30 de la mañana, las mascotas ingresan con adaptación progresiva. Hay adiestradores, etólogos, veterinarios de turno y apps que envían fotos cada noventa minutos. El tutor sabe si comió, si durmió y si pensó en él. En la mayoría el menú es personalizado; grain-free , ancestral o "como en la casa". Las siestas son supervisadas. La ansiedad por separación es tratada, principalmente la del humano.
Las empresas tecnológicas la incorporan desde hace tiempo como un beneficio bastante valorado, más que año sabático, trabajo híbrido, o qué decir de viernes casual (pasado de moda totalmente). De hecho hay sellos y benchmarks de Empresa Vincularmente Responsable a los que las empresas pueden postular por dar este beneficio en forma voluntaria.
La entrada del proyecto de ley al Congreso tiene aceptación transversal y se estima poca resistencia y que en los matinales el debate será intenso pero breve. ¿Estamos humanizando demasiado a las mascotas? ¿Qué dice esto de nuestra sociedad? Polémico, pero inevitable.
Quizás la pregunta incómoda no sea por qué queremos tanto a nuestras mascotas y que se quiera democratizar su acceso a sala cuna para todo tipo de hogares, sino por qué el desarrollo institucional de nuestro país sigue llegando tarde a los más necesitados.