‘Hay que invertir $126 billones’: Andesco
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) advirtió que Colombia enfrenta un rezago estructural en agua potable y saneamiento básico que compromete el desarrollo social, la salud pública y el cumplimiento de los compromisos internacionales del país
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) advirtió que Colombia enfrenta un rezago estructural en agua potable y saneamiento básico que compromete el desarrollo social, la salud pública y el cumplimiento de los compromisos internacionales del país. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 6), se requieren alrededor de $126 billones, una cifra que refleja la magnitud del desafío económico que enfrenta el sector en Colombia. Solo en materia de tratamiento de aguas residuales, 58 municipios priorizados por su impacto sobre los recursos hídricos demandan inversiones cercanas a $28 billones para el 2050, en un contexto donde los recursos financieros disponibles no crecen al ritmo de las necesidades. Sin embargo, la ejecución de inversiones del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio en proyectos de agua ha sido en promedio de tan solo el 7,2% de los recursos asignados en los últimos tres años. "El agua no puede seguir tratándose como un gasto sectorial más o como instrumento político. Es infraestructura económica, es salud pública, es equidad territorial y es adaptación climática. Donde llega el agua, llega desarrollo; donde falta, se estanca el futuro", afirmó Camilo Sánchez Ortega, presidente de Andesco. Además, el dirigente gremial alertó que las señales actuales de política pública, regulación y financiación no están alineadas con estos retos estructurales que se tienen en la actualidad. En particular, el proyecto de nuevo marco tarifario para acueducto y alcantarillado, aplicable a 163 grandes prestadores que atienden cerca del 84% del mercado nacional, reduce de manera significativa la tasa de remuneración del capital, pasando de rangos entre 12,28 % y 12,76% en el esquema vigente a niveles cercanos al 9,5% - 10,5%, lo que equipara el riesgo de invertir en este sector a niveles tan de bajo riesgo como tener los recursos un CDT, desconociendo las necesidades intensivas de capital para ejecutar la inversión, el tiempo que se requiere para recuperar los recursos e invertidos y la situación de país.