El petróleo venezolano: la cereza del pastel
Luis Augusto Yepes Gallego
El presidente Trump ha manifestado su propósito de controlar los recursos petroleros de Venezuela por considerar que en el pasado a las empresas estadounidenses les retiraron sus derechos para la producción de crudo en ese país
Luis Augusto Yepes Gallego
El presidente Trump ha manifestado su propósito de controlar los recursos petroleros de Venezuela por considerar que en el pasado a las empresas estadounidenses les retiraron sus derechos para la producción de crudo en ese país. Cabe preguntarse por qué el petróleo venezolano es tan importante para EE. UU., el productor de petróleo número 1 del mundo con aproximadamente el 20% de la producción mundial. Resulta que los petróleos son todos diferentes y sus características dependen de la geología del subsuelo la cual a su vez varía de una región a otra y de un país a otro. Sin embargo, puede decirse que los tipos de petróleos se clasifican en livianos y pesados, donde los primeros tienen el potencial de producir combustibles de alto valor como las gasolinas y productos para aviación. Los pesados en cambio, tienen la capacidad de producir principalmente asfaltos y otros combustibles menos valiosos que las gasolinas y productos similares, aunque su manejo es complejo por su alta viscosidad similar a la de un arequipe. Hay otra clasificación entre crudos ‘dulces’ y ‘amargos’ según el contenido de azufre, y esa es otra historia. En el mercado del petróleo su valor depende de los productos que se obtienen de su refinación y para entender el concepto vamos a utilizar como ejemplo lo que ocurre con las naranjas. Una variedad especial como ‘tangelo’ se reconoce por la abundancia de su pulpa y sus fibras naturales y se puede utilizar un exprimidor manual para obtener su abundante jugo mientras que, una naranja de calidad media o baja requiere de un procesador más sofisticado, probablemente eléctrico, para obtener la mayor cantidad posible de su jugo. Luego, una naranja de alta calidad es más costosa y requiere de un procesamiento relativamente simple y, por el contrario, una naranja de menor calidad es más barata, pero requiere de un sistema de procesamiento más sofisticado. Algo parecido ocurre con el petróleo, para los livianos su precio es más alto y utilizan sistemas de refinación más simples o de baja conversión mientras que los crudos pesados, más baratos, requieren sistemas de refinación más sofisticados o de alta conversión. La capacidad de refinación de EE. UU. es aproximadamente el 20% del total mundial, distribuida a lo largo del país. En la zona que aún llamamos Golfo de México, se concentra aproximadamente la mitad de la capacidad de refinación la cual es de ‘alta conversión’ luego su combustible favorito son los crudos pesados principalmente de Mexico y Venezuela. Por otra parte, en la costa este hay un alto porcentaje de refinerías de "baja conversión" adecuadas para crudos livianos del Mar del Norte y Africa. Los crudos de Colombia son versátiles y juegan en ambas ligas. El asunto es que EE. UU. produce crudo liviano por el sistema del fracking del que hablaremos más adelante, y se está quedando sin crudo pesado necesario para atender su sistema de refinación de Texas, Luisiana y otros estados y esa es la razón estratégica por la cual se requiere crudo pesado como el venezolano. Como lo señala la consultora Rystad Energy en una reciente conferencia: el crudo pesado es como el chocolate oscuro, algunos no lo toleran, pero les encanta a los que pueden manejarlo.
Analistas.