El patinaje artístico olímpico se complica con la música de las rutinas
Un elemento fundamental en el desarrollo del patinaje artístico es la música
Un elemento fundamental en el desarrollo del patinaje artístico es la música. Gran parte de las rutinas se hacen en función de este elemento, que incluso influye en los aspectos visuales, como la vestimenta.
En estos Juegos Olímpicos invernales de Milán y Cortina d'Ampezzo, el tema se ha convertido en un dolor de cabeza para todos los competidores por los derechos de uso de las pistas, lo que ha llevado a algunos hasta a cambiar la rutina.
Le pasó al ruso Petr Gumennik (que compite como neutral): no consiguió el permiso para la música de la película "El perfume" y debió desechar su rutina dos días antes y armar una nueva con el tema "Waltz 1805". Más suerte tuvo el español Tomás-Llorenc Guarino Sabate, que a última hora recibió el visto bueno de los estudios Universal para usar un mix de "Minions".
Mientras, la estadounidense Amber Glenn ganó el oro con la canción "The Return" del canadiense Seb McKinnon, quien se enteró en el certamen que usaban su tema. "Ocupó una de mis canciones sin permiso. ¿Qué?, ¿es normal en los Olímpicos?", expuso en redes sociales; después, ambos llegaron a un arreglo y el compositor hasta elogió el triunfo de la deportista.
El problema surgió, curiosamente, por culpa de la propia Unión Internacional de Patinaje (ISU, en inglés). Intentando acercar un público más joven, en 2014 levantó el veto a la música contemporánea: antes solo se usaban canciones de libre derecho y dominio público, por lo que era usual escuchar piezas clásicas. Ahora, hay que pedir permiso a sus autores.
"Es un problema muy, muy, muy grave. No queremos que los atletas se preocupen por la música", afirmó el presidente de la ISU, el coreano Jae Youl Kim. El organismo trabaja con la empresa ClicknClear, que ayuda a los patinadores para consultar sobre el estado legal de la canción y ayuda en la solicitud de las autorizaciones.
Pero no es suficiente. "Mi experiencia ha sido un caos. Primero nos dan una página web o algún tipo de aplicación para hacer un seguimiento. Y luego, cuando pensamos que está todo bien, de repente no es una fuente fiable. ¿Qué hacemos en ese caso?", reclamó la mencionada Glenn.
Así, cada atleta ha terminado por buscar diferentes alternativas para salvar este aspecto. Los checos Katerina Mrazkova y Daniel Mrazek jugaron al límite: crearon música con inteligencia artificial (permitida por ISU) y usaron partes de "You get what you give", de New Radicals.
En tanto, el camino de los chilenos continúa hoy a las 7:30 horas, cuando Matilde Schwencke compita en el súper gigante. La nacional, que fue 27ª en el descenso, saldrá en el 37º puesto entre 43 participantes.