El incierto futuro de los partidos del próximo gobierno que están a un paso de desaparecer
Militantes de Amarillos, Demócratas, Evópoli y el Partido Social Cristiano ocuparán altos cargos en la administración entrante. Sin embargo, en esas mismas tiendas hay incertidumbre respecto de cómo reorganizarse ante una eventual disolución.
Luego de la presentación de los subsecretarios y delegados presidenciales del gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast, se confirmó la presencia de Demócratas, Evópoli, Amarillos y el Partido Social Cristiano (PSC) en el Ejecutivo. Por ejemplo, la timonel de Demócratas, Ximena Rincón, será ministra de Energía; la secretaria general del PSC, Judith Marín, encabezará la cartera de la Mujer; Francisco Undurraga (Evópoli) liderará Cultura; y el presidente de Amarrillos, Andrés Jouannet, asumirá como subsecretario de Seguridad.
A esos partidos se les abrió así una oportunidad para proyectar su influencia más allá de los resultados electorales de los últimos comicios. Pero para ellos quedó planteada también la incertidumbre respecto de cómo organizarse ante una eventual disolución.
Apelación al Tricel: la última esperanza
"Los partidos políticos se disolverán por no alcanzar el 5 por ciento de los sufragios válidamente emitidos (...) en cada una de a lo menos ocho regiones o en cada una de a lo menos tres regiones (...) contiguas", dice la Ley Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos.
Como alternativa a ese umbral de votos, una colectividad también puede mantenerse vigente si elige al menos cuatro parlamentarios (diputados o senadores) en dos regiones distintas.
Ninguna de las dos condiciones fueron logradas, sin embargo, por estas colectividades.
De hecho, esta semana el órgano comenzó a notificar a los conglomerados que no cumplieron con los requisitos para seguir subsistiendo.
En todo caso, a esas fuerzas políticas les queda todavía una alternativa: concretar una impugnación ante el Tricel.
Evópoli ficha a Ossa (RN) para impugnar disolución
Así, como ninguno de los cuatro partidos alcanzó esos márgenes, corresponde que sean disueltos por el Servicio Electoral en marzo.
Evópoli, no obstante, está a la espera del resultado de su apelación al Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel).
En la colectividad alegan que sumando dos senadores que continúan desde el período anterior y dos diputados electos en la última votación cumplen con la exigencia de la ley. Por lo mismo, habrían contactado al exministro Segpres Juan José Ossa (RN) para impugnar la disolución y que los represente ante el Tricel.
Uno de los puntos que deberán analizar los cinco ministros del Tricel es la forma en que se debe calcular la exigencia de contar con cuatro parlamentarios distribuidos en, al menos, dos regiones diferentes. Esto, porque si se incluyen los senadores de Evópoli que actualmente están a mitad de su mandato -es decir, los elegidos en las parlamentarias de 2021-, el partido cumpliría con ese requisito.
En aquellas votaciones, Evópoli eligió a los senadores Luciano Cruz-Coke en la Región Metropolitana y en Biobío a Sebastián Keitel, quien dejó la militancia de la colectividad en 2023.
Fusión de Demócratas y Amarillos surge como opción
Al interior de Demócratas dicen que la posibilidad de unirse con Amarillos podría tomar más fuerza. Y que, incluso, están dispuestos a considerar en un posible "pacto de centro" a Evópoli, con quienes en el último tiempo han unido fuerzas en el Senado.
En Demócratas advierten que su inclusión en el gobierno ayudará a Kast a "ampliar su base de apoyo" y sostienen que si bien coinciden en las materias que impulsará el Ejecutivo en el Congreso en relación con el "gobierno de emergencia", no tendrán problemas en restarse de iniciativas que no los convenzan; por ejemplo, la tipificación de ingreso irregular a Chile como delito.
Por otro lado, en Amarrillos explican que el futuro del partido será discutido en los próximos meses. "Uno no entra a un gobierno por mejor o peor. Uno entra a un gobierno porque entiende, y el apoyo que le dimos al Presidente Kast no fue con calculadora ni nada, que al otro lado teníamos una posición que no coincidía con nosotros", dice el presidente de Amarillos, Andrés Jouannet.
En el PSC, en cambio, cuentan que comenzarán a buscar firmas para constituirse nuevamente como partido político.
Como sea, la incertidumbre en estas colectividades se mantendría cuando José Antonio Kast asuma la Presidencia, el 11 de marzo, tomando en cuenta que las reclamaciones ante el Tricel contemplan instancias diversas y pueden significar, a veces, períodos extensos.