La U de Meneghini no despega, cae en la trampa de Palestino y sigue sin ganar en el año
Los universitarios continúan en rodaje, lejos de una versión confiable. No les alcanzan sus cartas ofensivas Lucero, Vargas, Assadi ni Rivero, ante un rival que los maniató con dureza. Un gol anulado a Charles Aránguiz sobre el final generó discordia.
Casi lo gana la U en tiempo extra, con un acierto de Charles Aránguiz propiciado por un error gigante del meta Sebastián Pérez en un brinco sin cálculo, pero una mano de Matías Zaldivia, cometida 30 segundos antes, advertida por el VAR, llevó al juez Diego Flores a invalidar todo. Empate a cero con caras largas en la visita.
Le costó el inicio al equipo de Francisco Meneghini porque el partido tomó de entrada un tono rígido, encorsetado a ratos, con poca movilidad por delante de la línea del balón. Un trámite pensado en exceso.
Tras dos fechas desabridas, Palestino cambió su coraza y Cristian Muñoz recurrió al ' catenaccio' para cubrirse, con cinco defensores ásperos en los duelos y vigilantes, más volantes que también tenían clara su cacería en el retroceso.
Una cancha donde la pelota no corre rápido y la nula circulación a un toque metían el partido en una pizarra casi sin soluciones. "Salió un partido muy táctico, aburrido la verdad", admitió el defensor Fernando Meza, punto alto en el anfitrión. Los azules manejaban el balón, pero no proponían cambio de ritmo ni tampoco rupturas. Fabián Hormazábal se instaló bien alto, con Dilan Zúñiga encima, y no tuvo metros para correr.
Un cabezazo vivaz de Juan Martín Lucero, tras arranque de Lucas Assadi, al que respondió "Zanahoria" Pérez, y un disparo casi de media cancha de Sebastián Gallegos (bien Gabriel Castellón en la atajada) refrescaron la primera parte y no mucho más.
La sociedad Lucero-Vargas en ataque por ahora es un boceto y le faltan muchas horas de vuelo.
Tras el descanso, la madeja no varió en demasía. Assadi logró profundizar con un par de carrerones por la izquierda, pero no las terminó bien.
El desgaste y los cambios fueron aflojando en parte las amarras. Nelson da Silva lo tuvo tras una diagonal, pero se abrió en demasía al eludir a Castellón mientras Octavio Rivero también estuvo cerca, pero José Bizama sacó el disparo del uruguayo que iba directo al gol.
La U terminó con mucha gente en ataque -ingresaron Javier Altamirano y Maximiliano Guerrero-, pero sin lucidez, casi padeciendo un verano que, sin triunfos, se vuelve insufrible.