Riverón cree que, además, debería gravarse la adopción de tecnología por parte de las empresas cuando elimine puestos de trabajo para evitar un mayor desfinanciamiento de la seguridad social.
El
presidente del sindicato del comercio (Fuecys), Favio Riverón, cree que el avance de la
Inteligencia Artificial (IA) puede llevar a una pérdida neta de empleos en la economía. Por ese motivo, entiende que se debería replantear la discusión sobre la implementación de una renta básica que asegure un ingreso mínimo a quienes, aún estando en edad de trabajar, queden "inempleables".
El sindicalista, que admite su obsesión por la IA, impulsa un observatorio sobre el tema con la participación de varios actores sociales. Quiere, además, que se discuta gravar la adopción de tecnología que elimina trabajos para evitar un desfinanciamiento mayor de la seguridad social.
"No se recuperaron muchos de los empleos que se perdieron de desarrolladores de software que creaban contenido para Tik Tok. La IA hoy lo resuelve. Comenzó a darse la sustitución de empleos ya no solo en el sector primario. Estamos ante cambios extremadamente vertiginosos y disruptivos", planteó Riverón en una conversación con El País en la que no dejó de hacer críticas al propio movimiento sindical.
"El presidente de la República, Yamandú Orsi, acaba de volver de China. ¿Qué fue lo primero que le llamó la atención cuando lo llevaron al puerto de Shanghai? Que no se veía un solo ser humano. Que estaba todo automatizado. Ahí no funcionaban solo empleos primarios... Ya un trabajador de grúa no es primario... Y todo el puerto se maneja con una sala operativa a 40 kilómetros de distancia", ejemplificó.
Ahí, a su juicio, entra la necesidad de hablar nuevamente de la "renta básica". "El sistema imperante sigue siendo el capitalista y nadie está visualizando que vaya a cambiar en el mediano plazo. Este sistema necesita tener consumidores para seguir vendiendo y, de alguna manera, nos tenemos que hacer de un capital para poder comprar", planteó.
Riverón dijo que en algunos sectores la alternativa para los trabajadores es migrar o readaptarse y aceptar otras condiciones salariales. Y no tiene problema en señalar que a veces hay personas renuentes a la reconversión. "Cuando cerró Alorica (empresa de servicios al cliente que funcionó en Aguada Park) hicimos con el Inefop un llamado a capacitación con la currícula a medida de las necesidades y logramos solamente que fueran 50 de los 300 trabajadores. Nos está costando muchísimo readaptarnos a nuevas tareas", reconoció.
Seguridad social
Riverón admitió que al movimiento sindical a veces le falta levantar la mira. "Nos sigue ganando la inmediatez... Hemos perdido un poco esa capacidad de prever", señaló. En este marco, entiende que se debe plantear gravar la adopción de tecnología cuando resulta en la eliminación de puestos de trabajo.
"¿Las empresas que sustituyen empleo por tecnología incrementan su tasa de ganancia? Sí. Porque dejan de pagar el aporte patronal. Lo único que estoy pidiendo es que sostengan su aporte al Banco de Previsión Social para que no se desequilibre más la tasa entre activos y pasivos, que es lo que está pasando. De lo contrario, la brecha crece aún más", argumentó el sindicalista.
En el supermercadismo, donde trabajan unas 34.000 personas de manera formal, el impacto de la IA es más lento porque se hace a través de la no cobertura de vacantes. "Las empresas no necesitan despedir para hacer este cambio. Hay 4.000 puestos menos en el sector, pero no es que hubo 4.000 despedidos. No cubrieron la rotación", sostuvo.
En esa línea, planteó que "es un sector que habitualmente se asocia a la primera experiencia laboral y es importante para los jóvenes, cuyo desempleo presenta las peores cifras". "Y la ley de empleo juvenil ha sido un fracaso", advirtió.
"Lo que necesitamos es que las empresas sean lo más honestas posible respecto a los escenarios de reestructura porque el tiempo es oro si necesito reconvertir a un trabajador. No es lo mismo si lo despiden hoy que en tres meses", argumentó Riverón para defender el proyecto de ley del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que plantea la obligatoriedad de preavisar los despidos y justificarlos. A su juicio, también hay que blanquear "la cuestión algorítmica" para determinar si incide en los despidos.