Los chilenos que sueñan con ir a los JJ.OO. de Invierno en disciplinas poco habituales
Si bien el país acostumbra enviar a deportistas a la cita en modalidades de montaña, también hay cultores que reman contra la corriente y aspiran a la élite en curling, hockey sobre hielo y patinaje artístico.
Cuatro exponentes llevó Chile a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina d'Ampezzo. Y, como ha ocurrido siempre desde que el país compite en las citas invernales, se trata de representantes de los deportes de montaña: dos esquiadores alpinos, una especialista en freeride y un esquiador de fondo.
Pero también hay un puñado de nacionales que, lejos de las luces y luchando por tener lugares de entrenamiento, sueñan con imitar a sus ídolos en estadios llenos, con transmisiones televisivas y con "ceacheís" resonando.
Están, por ejemplo, Paola Epstein y Alejandro Lazo, que practican curling y que aspiran a llegar a la cita que se realizará en 2030 en los Alpes franceses.
Radicados en Estados Unidos (en Chile no hay dónde entrenar), iniciaron por rutas diferentes su historia con escobas y rocas, hasta que en 2016 reunieron sus caminos sobre el hielo.
"Estaba con mi esposo mirando la tele y apareció el curling. Parecía súper fácil, dijimos que probaríamos y finalmente el deporte me enamoró", cuenta Epstein, residente en Atlanta.
"Mis papás son chilenos, de Concepción y Antofagasta, pero yo nací en Boston. Aquí siempre hay nieve, hielo en todas partes, siempre me gustaron los deportes invernales y descubrí el curling viendo los Juegos Olímpicos de Nagano 1998. Empecé a los 10 años y, luego, mi high school estaba al lado de un club de curling", rememora Lazo.
Lazo vino en 2014 al país, para intentar realizar proyectos de curling en Chile. Dialogó con Jaime Agliati, directivo del COCh, e inició una relación que hasta hoy se mantiene con la entidad. Además, brindó clínicas en la cancha de la Zona Franca de Punta Arenas, aunque no pasó de ser un intento esporádico: "Las rocas son carísimas y trasladarlas es muy complicado y costoso", dice.
"Nos conocimos en 2016, a través de un amigo en común. En una conversación con otros especialistas, me preguntaron de dónde era y cuando dije que era chilena, me respondieron 'conozco a un chileno que está loco buscando una pareja para competir'. Era Alejandro", dice Epstein.
Ambos se ven compitiendo en cuatro años más en los Alpes franceses. "Pero necesitamos crear una federación, que haya desarrollo. Capaz que nosotros no seamos los que lleguemos a los Juegos, pero algún otro chileno podrá", se ilusiona ella.
Otra disciplina que sueña con los Juegos Olímpicos es el patinaje artístico sobre hielo, que repite los mismos obstáculos de incapacidad para entrenar.
"Tenemos siete clubes, dos deportistas que compiten en el circuito internacional, quienes, si bien todavía no están en el nivel para competir en JJ.OO., están siguiendo los pasos para mejorar nuestra representatividad", valora Carlos Pardo, vicepresidente de la Federación Chilena de Patinaje Artístico sobre Hielo.
Las deportistas son Alicia Menchaca, radicada en Estados Unidos, y María Ignacia Castro, que vive en México, pero el crecimiento en el país, más allá de las lógicas limitaciones de infraestructura, avanza a ritmo regular.
"Contamos con unos 200 patinadores federados en clubes de Valparaíso, Santiago, Concepción, Puerto Varas y Punta Arenas. Tenemos la calidad de miembro transitorio de la ISU (Unión Internacional de Patinaje, por sus siglas en inglés) y eso nos permite participar en competencias internacionales, tener entrenadores con certificación internacional, etcétera", aporta Pardo, aunque el lío sigue siendo contar con pistas para entrenar.
"Todas son de uso recreativo, que se arriendan, pero hemos logrado tener un horario establecido para nuestros deportistas. Entrenamos en dos pistas, en Quilicura y Maipú, de la empresa Cero Grado, que pronto debiera inaugurar otras en La Florida y San Bernardo. Ahí podremos tener más horarios de entrenamiento", añade Pardo.
Del patín al hielo
La Federación Chilena de Hockey en Línea y Hielo agrupa a los deportistas sobre pista gélida, que en su mayoría vienen del roller hockey en línea, que se disputa con patines sobre superficie de asfalto o cemento, pero con técnicas parecidas al hielo.
"Lo hacemos todo a pulso. Estamos buscando gente que nos apoye", cuenta Mónica Arias, representante de la orgánica.
El desafío ha sido formar un equipo en condiciones adversas. De hecho, comparten pistas con el patinaje artístico, aunque no han podido masificar demasiado la actividad en la capital.
"Entrenábamos en La Florida, pero cerraron la pista y ahora hay un supermercado ahí. Tuvimos que irnos a Quilicura, pero para la mayoría significa atravesar todo Santiago. Además, las condiciones no son óptimas, porque ni siquiera podemos pegarle muy fuerte a la bocha, porque si quebramos algo, tenemos que pagarlo altiro", dice Arias.
"En Punta Arenas, la pista de la Zona Franca tiene mejores condiciones, porque pueden poner una malla durante las prácticas. Eso sí, como en invierno se congelan los lagos, se hicieron competencias al aire libre y vino hasta la NHL a grabar un documental", afirma la dirigente.
Lo que sí, hay una selección que compite permanentemente en la Latin Cup, en Florida, un torneo por invitación en el que los nacionales consiguieron el segundo lugar en la División II en su última presentación.
"Fuimos 15 jugadores y un arquero, estuvimos en el complejo de Florida Panthers. Increíble: tres canchas de primer nivel, camarines, todo de lujo. Llega a dar envidia... Nuestra realidad es totalmente diferente", musita Arias.
Y aunque no existen muchos cultores ("hoy hay cerca de 15 jugadores entrenando"), hay una selección absoluta que postula a jugar la Development Cup, para países que no llegan a la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Hockey sobre Hielo (IIHF, por sus siglas en inglés).
"Sí, hemos logrado reunir un equipo con chilenos e hijos de chilenos que viven en países donde se juega hockey sobre hielo. Es muy distinto tener el roce de una liga que lo que hacemos nosotros, entrenando cuando se puede. El problema es que tienen que sacar pasaporte chileno, así que estamos haciendo gestiones con las embajadas para que puedan jugar en junio en Marruecos", cuenta.
Todo a pulso.