Los nuevos autos de F1, el dolor de muela de los pilotos
REDACCIÓN DEPORTES - EL TIEMPO @ELTIEMPO
Hay un malestar generalizado en el paddock de la Fórmula 1 y no es para menos, pues los cambios son difíciles de afrontar
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Hay un malestar generalizado en el paddock de la Fórmula 1 y no es para menos, pues los cambios son difíciles de afrontar. El Gran Circo se renovó para esta temporada con un reglamento revolucionario, el más ambicioso de la categoría en décadas; pero, hasta el momento, solo les ha generado dolores de cabeza a los pilotos. Max Verstappen, Lewis Hamilton y Fernando Alonso levantaron la voz por unos carros que son más difíciles de gestionar. El reto para los equipos era muy grande: construir un monoplaza más pequeño, ligero y que cumpliera con las nuevas normas técnicas de la FIA. El desafío más bravo está en el motor. En el pasado quedó la unidad que generaba gran parte de su potencia en la combustión. Los nuevos motores son más sofisticados, con una distribución en la generación de potencia: 50 por ciento gasolina y 50 por ciento eléctrico. Max Verstappen (Red Bull) habló sin filtros de un problema que se viene cocinando a fuego lento y atacó las reformas. "Para conducirlos no son muy divertidos, para ser sincero. Diría que la palabra correcta es gestión. No es muy Fórmula 1. Se parece más a la Fórmula E con esteroides", señaló el neerlandés en los ensayos de la semana pasada en Sakhir, Baréin. "No es Fórmula 1. Quizá valga más entonces pilotar en Fórmula E, ¿no? Porque ahí todo gira en torno a la energía, la eficiencia y la gestión. En términos de pilotaje, no es divertido", agregó. Lewis Hamilton (Ferrari), otro de los grandes campeones, también se fue de frente al hablar de la nueva reglamentación y reveló su inconformismo con un auto muy complicado de gestionar. "Tiene mucha menos carga aerodinámica que los coches anteriores. Creo que ahora somos más lentos que en la F2, ¿no? Pues se parece. Ningún aficionado lo va a entender, es muy complejo, es ridículo lo complejo que es. Estuve en una reunión el otro día, y necesitas una carrera universitaria para entenderlo", agregó el piloto al hablar de la regeneración de energía. Fernando Alonso, que vive su propio calvario en Aston Martin, indicó que el piloto está perdiendo protagonismo a la hora de manejar estos vehículos que están llevando al límite la gestión de la energía eléctrica. "Toda esta gestión de la energía le quita un poco de ese ‘desafío puro’ al piloto. Ahora no se trata de tomar riesgos. Ahora el juego va de tener más energía disponible. Metemos toda la potencia en las rectas, y al llegar a las curvas no queremos desperdiciarla. Así que, al final, lo que pasa es que por las curvas vamos bastante despacio para guardar toda la energía y tenerla disponible en la recta. Pero claro, al ir más lento en las curvas, la función principal del piloto se está perdiendo un poco", explicó el español. Lando Norris, actual campeón de Fórmula 1, fue benévolo: "Es un reto divertido para los ingenieros y los pilotos", dijo. En cambio, su compañero Oscar Piastri fue crudo: "Este año podría ser prácticamente como una carrera de F2, donde casi entras en anti-calada o algo así. En las salidas no solo pierdes unos cinco metros, sino que podrías perder seis o siete posiciones si sale mal". Los nuevos monoplazas todavía tienen un enorme margen de mejora y mañana volverán a salir a la pista para seguir afinando detalles...