Jueves, 19 de Febrero de 2026

Chile está entre los países con más horas de clases, pero también veranos escolares más largos

ChileEl Mercurio, Chile 19 de febrero de 2026

La evidencia sobre la pérdida de aprendizaje en vacaciones es mixta, pero los especialistas coinciden en que los recesos estivales prolongados pueden abrir brechas y vacíos de cuidado, con potencial de afectar de manera desigual a los niños.

Toda esta semana, los hijos de Ann Blackmore la han acompañado mientras trabaja en casa. "Tienen una semana de vacaciones en febrero. Antes tuvieron dos en el período de Navidad y a principios de abril vienen otras dos semanas. Menos de dos meses después -la última semana de mayo- hay otra pausa. Le siguen las vacaciones de verano, que van desde fines de julio a principios de septiembre. En octubre vuelve a haber un descanso de una semana", cuenta sobre las vacaciones escolares de Inglaterra, donde vive con sus niños de 7 y 5 años.
Blackmore creció en Chile, por eso, con conocimiento de causa, comenta que "en comparación, en Inglaterra son mucho más seguidas (las vacaciones). Es costumbre que cada seis semanas se haga un alto, que nunca es demasiado largo", explica.
Allá las vacaciones de verano suelen durar cerca de 45 días.
Los datos de la OCDE muestran "que en varios países desarrollados las vacaciones de verano duran alrededor de 12 semanas, como las nuestras. Pero hay países, como Suiza o Corea del Sur, donde las vacaciones de verano duran tres semanas. En otros, como Inglaterra o Alemania, las vacaciones escolares totales no son muy distintas a las de Chile, pero están repartidas en distintos recesos a lo largo del año", escribió en una columna de opinión para "El Mercurio" Loreto Cox, académica de la Escuela de Gobierno UC.
En el texto, Cox abre el debate sobre si vacaciones tan largas suponen una regresión académica.
"Aunque la investigación no es concluyente sobre la magnitud de este retroceso, estudios recientes para EE.UU. estiman que la pérdida de aprendizaje durante el verano equivale a lo aprendido en unos dos meses de clases", señala. Y agrega que vale la pena preguntarse si se justifican "cerca de tres meses sin la estructura escolar, sobre todo teniendo en cuenta que son muy pocos los niños que accederán a un idilio bucólico prolongado".
Entrevistada al respecto, Cox explica más sobre este punto: "El concepto de vacaciones es radicalmente distinto según el nivel socioeconómico. Los niños de alto nivel socioeconómico tienen experiencias nuevas, salen de la ciudad y comparten en espacios amplios, mientras que muchos otros no tienen acceso a eso y están 'encerrados' porque sus padres trabajan. Todo con mucho calor y mucho acceso a pantallas, lo que es nocivo".
Actuar en consecuencia
Datos de la OCDE muestran que solo Grecia, Letonia y Lituania registran más semanas totales de vacaciones escolares que Chile. Y revelan una paradoja: el país resalta entre aquellos con más horas de clases (ver cifras).
"Es importante destacar que no existe una relación demostrada entre la estructura de las vacaciones y el rendimiento estudiantil. Los países donde los alumnos dedican más horas a matemáticas, o donde las vacaciones de verano son más cortas, no son necesariamente los que obtienen mejores resultados. Esto no sorprende, ya que las diferencias en el rendimiento suelen asociarse a factores cualitativos, como la calidad de los profesores o la organización pedagógica eficaz", dice Éric Charbonnier, analista educativo de la OCDE. De hecho, pese a su alta carga horaria, los resultados de Chile en la prueba PISA, que evalúa competencias en lectura, matemáticas y ciencias en estudiantes de 15 años, se sitúan bajo el promedio de los países de la OCDE.
"No obstante, algunas investigaciones sugieren que las vacaciones de verano muy largas pueden exacerbar las desigualdades. En Francia, por ejemplo, las evaluaciones realizadas con niños pequeños al inicio de la educación básica, antes y después de las vacaciones de verano, muestran que las brechas de rendimiento tienden a aumentar durante el período estival, a menudo en beneficio de los estudiantes con mayores recursos, quienes suelen tener mayor acceso a actividades culturales o educativas en vacaciones".
Al consultar si existen evaluaciones en Chile que analicen qué ocurre con los aprendizajes durante vacaciones de verano, desde el Mineduc responden, por escrito, que "a través de la Agencia de la Calidad de la Educación se ha promovido el uso del Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA), herramienta evaluativa voluntaria que tiene tres momentos de aplicación: diagnóstico, monitoreo intermedio y evaluación de cierre". Permite "identificar al inicio del año escolar los aprendizajes que requieren refuerzo, favoreciendo así la continuidad del proceso educativo después de las vacaciones de verano".
Megan Kuhfeld, directora de Modelado de Crecimiento y Análisis de Datos de la Asociación de Evaluación del Noroeste (NWEA) de EE.UU. y especialista que se ha dedicado a analizar este tema, comenta que "constantemente observamos caídas en los puntajes promedio de las pruebas durante el verano".
Sin embargo, "la diferencia en la magnitud de las caídas entre diversas pruebas implica que todavía no podemos afirmar con certeza si la pérdida de aprendizaje durante el verano es un problema trivial o uno más grave".
Eso sí, "independiente de si la pérdida de aprendizaje durante el verano es real o si el aprendizaje simplemente se estanca, creemos que es menos perjudicial asumir lo primero y actuar en consecuencia. Por ejemplo, ofrecer oportunidades de aprendizaje de verano de alta calidad".
Anne Traub, directora ejecutiva de Fundación Familias Primero, concuerda. Durante las vacaciones, la organización que lidera lleva a cabo el programa "Adultos mayores, niños lectores", que a través de convenios con municipalidades como Providencia, Lo Barnechea, La Reina y Llanquihue, integra a personas mayores como mediadores de lectura para niños de 1º a 4º básico. Un análisis de la U. de los Andes vio que al formar parte, los niños avanzan en dominio, fluidez y goce lector.
"Este es un programa de reforzamiento de aprendizaje, pero también pasa a ser un espacio de cuidado", explica Traub. "Al final el sueño es que ningún niño esté solo en vacaciones, delante de una pantalla o en un semáforo peleándole a la calle".
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horas de instrucción obligatoria al año tienen los estudiantes chilenos que cursan educación primaria. El promedio OCDE es de 804 horas. En secundaria inferior -desde los 11 a los 15 años, aproximadamente-, el promedio local es de 1.056 horas versus 909 horas a nivel de países OCDE.
''Hay una idealización de las vacaciones que no necesariamente se cumple para la gran mayoría de niños que no tienen acceso a un verano al aire libre".
LORETO COX ACADÉMICA DE LA ESCUELA DE GOBIERNO UC
''Algunos países europeos, como Francia o Luxemburgo, han optado por un receso de verano más corto, pero con vacaciones más frecuentes a lo largo del año".
ÉRIC CHARBONNIER ANALISTA EDUCATIVO DE LA OCDE
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