"Somos un equipo jodido de enfrentar"
Habla el cerebro del club revelación. De su 5-2-3 flexible, con extremos centralizados, sugerido por un técnico rival. También de la fijación por el aspecto físico para soportar el combate de las transiciones ("nuestro ataque es más rápido que directo", sostiene), del factor "Popín" Castro y el arte de "manejar voluntades y no egos" en su plantel.
Reconoce Víctor Rivero (45 años) que miró el estreno de Huachipato en la Copa Libertadores y se le apretó el estómago. "Imagínese, podríamos haber estado ahí, se nos escapó en la última jugada de la final de la Copa Chile, pero esto es fútbol, el estar punteros del torneo es el consuelo que tenemos. Hay que tener equilibrio, el año pasado nos tocó pelear el descenso las 30 fechas y ahora estamos arriba, y no es casualidad, sabemos que esto no se vive todos los días, porque somos un equipo que en el papel debería pelear más abajo que arriba", medita el técnico del líder, Deportes Limache.
-¿Cómo toman la prueba de mañana ante la U en el Nacional?
"Es un partido mediático, todos hablan que Limache está puntero porque recién comenzó el torneo, que no le va dar para estar ahí, que tenemos la presión, pero la verdad es que estamos disfrutando, sabemos lo que significa los equipos grandes, la repercusión que de esos partidos para las carreras de nuestros jugadores, es otra vitrina. No debemos demostrar nada, ratificaremos que somos un equipo jodido de enfrentar, buscaremos llevar el partido a nuestro escenario y ahí podemos competirle a cualquiera".
-¿Por qué elige ese modelo?
"Nos identifica esa forma, el ataque rápido más un ataque directo, al tener jugadores veloces y profundos hay que explotar sus virtudes, es una forma incómoda para los equipos de Primera, en que muchos buscan mayor posesión y un ataque más construido, lo que requiere más tiempo de trabajo y nosotros cada torneo debemos armar un plantel nuevo y competir con la urgencia del resultado (...) Es un modelo que genera esos duelos ofensivos, a veces cedemos la posesión y la salida, pero llegamos con bastante gente en ofensiva, quedó reflejado en el segundo gol a O'Higgins, que llegaron (Alfonso) Parot, Marcelo Flores tirando el centro, (Jean) Meneses, Joaquín (Montecinos), (Gonzalo) Sosa y definió Daniel (Castro). Somos un equipo con énfasis a los físico, por eso buscamos llevar siempre el partido a la velocidad y a las transiciones".
-¿Es cierto que el 5-2-3 que utiliza se lo sugirió otro entrenador?
"Así es, tengo muy buena relación con Cristian (Muñoz, DT Palestino) y hablando un poco de metodología y sistemas, me comentaba que está muy utilizado en el fútbol brasileño en equipos que tienen extremos rápidos y laterales-volantes, sobre todo equipos que ceden la posesión como nosotros, les queda cómodo esa diseño con los extremos por dentro, como usamos a Castro y Meneses, para evitar que lleguen tan atrás y ahorren recorrido. Hablo con mis pares, algunos me llamaron el año pasado para saber de mi vivencia en la B con Calera, San Luis y Limache, pude intercambiar ideas con (Hernán) Caputto, Ronald Fuentes, el 'Flaco' Leiva".
-¿A Pinares y a Martínez no les queda muy grande el terreno por cubrir?
"Nos pasa, sí, por eso armamos un cuadrado en el medio para acortar los recorridos, tratando que los que los que tengan que ir afuera sean los laterales nuestros, pero esa coordinación, de cuando sale el carrilero a tomar arriba y el stopper hace la cobertura, la estamos ajustando; buscamos que el stopper pueda saltar hacia delante para no hundir tanto a nuestros dos volantes de contención. Es una realidad el desgaste que tiene César (Pinares) y por eso nos vemos en la obligación de reemplazarlo en los segundos tiempos, esos movimientos aún no están aceitados".
-¿La altura en que se posicionan Montecinos y Flores es determinante?
"Exacto, para no hundir a nuestros extremos y para que nuestros volantes de contención no vayan tan afuera, estamos manejando en lagunas situaciones de pasar a tres volantes cuando se retrasa Meneses, en la misma línea de Pinares y Martínez (...) Hay equipos internacionales que juegan con este sistema, pero defienden con tres, siempre con los laterales-volantes altos, pero eso es tiempo de trabajo, capacidad de jugar mano a mano. Considere que no todos son especialistas, Montecinos es un es extremo y le estamos trabajando los cierres defensivos. También tenemos stoppers (Aguirre y González) que rompen en ataque y eso es una virtud. Todo está pensado en potenciar a los futbolistas y no volvernos previsibles".
-¿En qué áreas siente que maduró, en lo estratégico, en la conducción de grupo..?
"Hay un tema de habilidades blandas, se habla mucho de la gestión de los egos, pero para nosotros es la gestión de voluntades. Convencer al jugador en hacer algo en beneficio del colectivo es voluntad, no ego. Por ejemplo, Montecinos tiene ahora más deberes defensivos y es probable que en esa adaptación se equivoque, pero tiene la voluntad de ayudar, Pinares pasó de ser un creador a un doble contención, lo mismo (Ramón) Martínez, es un esfuerzo extra, los extremos deben tapar líneas de pase, todos tiene tareas defensivas, pero deben entender que está pensado para que el equipo esté mejor perfilado cuando ataca. Me voy actualizando desde lo táctico y muy de la mano de la parte física, desde esa área preparar al equipo para lo que intentamos desde lo técnico-táctico".
"Dentro de esa gestión de voluntades está el trabajo físico, a todos les gusta entrenar con la pelotita, pero aquí la exigencia es día a día, con parámetros antropométricos, musculares, de fuerza, peso, todo lo necesario para aguantar altas intensidades. El PF (Andrés Toro) hace un gran trabajo. ¿Castro? Es el que mayor distancia recorre a alta intensidad y logra más cantidad de sprint, pero para eso hay que entrenarlo y luego recuperarlo después de cada partido".
-¿Dónde surgen sus mejores ideas: frente a la pizarra, en un hoja?
"En el análisis del rival, ahí me colabora Gerard (Flores) y se planifica la semana a partir del plan de partido. También ayuda mirar a los rivales en vivo, porque por TV la cámara se va con el balón, dejas de ver la panorámica total y un montón de detalles. ¿Mi madurez como DT? La logré el año pasado gestionando el descenso las 30 fechas y al ganar nueve partidos consecutivos en la Copa Chile y llegar la final, ahí estuvo mi mayor crecimiento en 11 años de carrera".
-¿Coquimbo 2025 es una inspiración?
"Lo es, también un ejemplo, por el convencimiento, la energía que transmitía ese equipo, y fue Limache el único que le ganó dos de cuatro partidos que jugamos en el año".
-¿Hacia dónde se proyecta?
"Buscaremos la revancha de una clasificación internacional, eso es lo inmediato. Cada cosa llegará a su momento, no hay que forzar nada. Tengo mucha pasión, me cuesta desconectarme y es necesario, uno tiene mucha información en la cabeza, pero al jugador hay que traspasarle lo justo, la capacidad de sintetizar lo necesario es un arte, ahí está la clave".
'' Coquimbo 2025 es una inspiración y un ejemplo, por el convencimiento, la energía que transmitía ese equipo, y fue Limache el único que le ganó dos de cuatro partidos que jugamos en el año".